¿Qué hace usted si es el Secretario de Relaciones Exteriores de México? ¿Cómo convencer a un necio del trato que hay darle a otro necio que es el señor del vecino del Norte?

El señor Marcelo Ebrard fue muy bien recibido en EEUU. No podía ser de de otra manera. Tan cordial el trato entre seres decentes e inteligentes, que me recordó el análisis de la revista The Economist con fecha 14 de mayo, en la sección de Ciencia y Tecnología, que habla de las comidas tan cordiales, en ese momento a propósito de la reunión cumbre entre el Presidente de EEUU, y el dictador de Corea del Norte.

Los mensajes con las “comidas cordiales” pueden ser más impactantes o relajantes, según el menú y la manera de servir los alimentos. No es lo mismo plato por persona, que platos al centro de la mesa, compartidos por todos los participantes en la comida-diálogo político-diplomático.

Ahora bien, hasta donde lo permite el presente artículo (miércoles 5 de junio por la noche), el tema es un asunto bipolar, enfermizo, donde hay que resolver dos temas ciertos, evidentes, a los que México se enfrenta, pero con dos cabezas del Ejecutivo, la de México y la de EEUU, ambas profundamente incapaces de entender lo que significa una negociación tan delicada para ambos países, como es el nuevo USMCA o T-MEC combinado con un problema migratorio que ya alcanzó las puertas de la seguridad nacional estadounidense. El Congreso estadounidense será el que ratifique el T-MEC, siempre y cuando esté todo en orden en el Tratado. Si el lunes próximo 10 de junio entra en vigor el primer arancel del 5 por ciento a todos los productos mexicanos exportables a EEUU, en automático quedan en un entre tanto las ratificaciones del T-MEC, que tanto se deseaban firmar para antes de noviembre próximo.

Eso es lo que nos tiene a todos los medios de comunicación hablando mucho, en desorden, medio patrioteros y sin una frialdad que nos permita ver la solución  adecuada.

Aprendamos la nueva realidad de México frente a EEUU, sin inmiscuir buenas intenciones, ni insultos, ni agresiones, ni calificaciones.

EEUU sigue siendo el país más poderoso del mundo. No hay China, ni UE, ni nadie, que se compare con el poder económico y estratégico integrado de EEUU. Pero EEUU dejó de ser el paladín de la democracia global. El señor Trump no es amigo de nadie, tal vez ni de su familia. Punto y aparte. Ciertamente es el hombre más poderoso del mundo mientras sea Presidente de su país. Este señor Trump hace caso omiso de la diplomacia, de las reglas, y consejos. Solo se importa a sí mismo. Es profundamente obsesivo y tal vez algo psicópata. Es un hombre profundamente ignorante y en ocasiones se jacta de ello.

Este señor Trump trae en la cabeza dos objetivos centrales para él: su reelección rumbo al 2020, su persistente obsesión con el reporte del fiscal especial Mueller, que pone en riesgo a su persona ante un eventual juicio político que le puede costar la reelección y a su salida de la presidencia, problemas graves con la ley de su país.

México, un país desordenado. Con un nuevo gobierno encabezado por un Presidente también muy ignorante, que se jacta de ser político hecho a sí mismo a través de la grilla y con una capacidad mediática impresionante. Su objetivo es la autarquía, donde él es el centro del mandato. Un pequeño Hitler o Stalin tabasqueño. El caos y la dependencia absoluta del dictador es ya evidente. Al señor López Obrador no le importa más lo que trae en su cabeza y que según las Mañaneras, cambia todos los días.

Al señor López no le interesan ni los pobres, ni los asuntos agudos mexicanos. El va por su caminito: subsidios que le reditúen electoralmente a el, infraestructura colosal, irracional pero electorera y de control presupuestal, y sus giras pueblerinas pero electoreros.

 

Y qué hacer con los Aranceles del lunes que inician con 5 por ciento

Es casi un hecho de que no nos salvamos del 5 por ciento este lunes 10 de junio. Existe una muy pequeña posibilidad de negociarlo.

¿Entonces?

  1. La delegación mexicana tiene que seguir negociando desde EEUU y desde México. El Canciller se tiene que retirar, pero el subsecretario del ramo tiene que seguir negociando el asunto específico migratorio. Para lograrlo tiene que llegar a reforzarlo personal de alto nivel de la Secretaría de Gobernación.
  2. El Canciller Ebrard ya aceptó que hay un problema atípico migratorio centroamericano.
  3. Si bien nuestro país no acepta la definición de tercer país para la contención migratoria, estamos siendo el tercer país de contención y filtración, para el libre paso de extranjeros por México hacia EEUU. Digo extranjeros porque además de centroamericanos, por nuestra frontera sur ingresan caribeños en particular cubanos, así como sudamericanos, africanos y habitantes de Medio Oriente. Nosotros no tenemos un control cierto de quienes ingresan a México, de donde son originarios y donde están ubicados por día.
  4. Por si fuera poco, México a más de abrir las puertas otorga en muchos casos visas de emergencia humanista a extranjeros para circular por nuestro territorio, y un subsidio de hasta $8,000.00 por mes a estos extranjeros, al tiempo que gran parte de los internistas del IMSS ganan cerca de $2,500.00 mensuales y ahora a veces retrasados.
  5. La ley internacional en estándares generales dicta que un país que otorga asilo debe ser alguno que sea vecino del de origen del solicitante. Esto no es una ley. Es una norma común, pero no exigible. México abre las puertas a partir de este gobierno a todos. La consecuencia es que millones de extranjeros nos utilizan como país trampolín, en pocas palabras como país tercero de espera, mientras los aceptan en EEUU.
  6. A través de las redes sociales se extiende, se corre la voz de que es muy fácil y hasta beneficioso llegar a México, y que ese gobierno otorga transportes a los migrantes que quieren llegar a EEUU.
  7. En mayo pasado llegaron a EEUU por nuestra frontera casi 150 mil extranjeros. En el primer trimestre de este año fueron 350 mil. Una proyección simple a diciembre 2019 sitúa por arriba del millón y cuarto de extranjeros que habrán llegado este año a la frontera con EEUU. El problema que tenemos es monstruoso y si, en efecto de solución bilateral y además regional.

En el corto plazo la opción es la restricción absoluta de acceso de ilegales por nuestra frontera sur. Para eso tendremos que destinar a la nueva guardia nacional, al ejército, marina, e invertir una gran cantidad de dinero para reforzar la frontera sur de México.

En ese sentido nuestro país puede y debe negociar de inmediato una estrategia de colaboración Mexico-EEUU que implique la asistencia para la contención del ingreso de ilegales por nuestra frontera sur (fuerzas armadas mexicanas combinadas con logística e inteligencia estadounidense). Al final de cuentas somos aliados en el Comando Estratégico Sur de Norteamérica.

En el mediano plazo negociar una especie de Zona Económica Especial México-Centro América con inversiones de los tres países (Canadá, EEUU, Mexico) en parques industriales centroamericanos, que generen allá economía, empleos, y así desincentivar la migración salvaje ilegal por nuestro país.

Al mismo tiempo acelerar el Plan del Corredor de Desarrollo del Istmo de Tehuantepec en coinversión con IP e IED.

Cancelar la refinería de Dos Bocas, el trenecito maya, y reactivar las Zonas Económicas Especiales que ya se tienen mapeadas y diseñadas desde la administración pasada, pero que fueron canceladas aún con decenas de miles de millones de dólares comprometidos de IP e IED. ¿Por qué se cancelaron? Porque no se le ocurrieron a nuestro semidiós López.

El corredor Tehuantepec y las ZEE se convierten así en un segundo cinturón de contención productivo para la migración hacia el norte de mexicanos y extranjeros.

Así es como presentaremos soluciones concretas a EEUU, que destrabarán el asunto arancelario, le guste o no al señor Trump.

Este plan se tiene que presentar antes del 20 de junio, cuándo comenzará el arancel del 10 en vez de 5 por ciento.

Para eso se tiene que quedar la delegación mexicana en la semana del 10 de junio.

Entonces sí recibiremos un importante apoyo en el Congreso estadounidense, entre políticos, empresarios, cabildeadores de EEUU, Cámaras y Asociaciones, y será más difícil que el señor Trump nos utilice como moneda de cambio para sus planes electorales para 2020 que en última instancia es lo que a él lo tiene obsesionado.

  1. Aplicar el arancel compensatorio del 5 por ciento específicamente a todas las regiones que son sensibles a la relación con México, y que además son vitales para que Trump gane su reelección. La Secretaría de Economía de nuestro país cuenta con los mapas detallados por condado (county) de EEUU. Es herencia de la conducción del secretario Ildefonso Guajardo Villarreal en la administración pasada. Que lo estudie bien la secretaria de Economía, y su equipo negociador del USMCA.
  2. Pidan asistencia al equipo del Cuarto de Junto (cuarto del sector privado mexicano) que fue fundamental en la renegociación. Soliciten asistencia de gente de primer nivel como Kenneth Smith, Luis de la Calle, Jaime Zabludovsky, Herminio Blanco, y por supuesto al propio Ildefonso Guajardo. Estarán más que gustosos en apoyar al gobierno actual, y son todos personajes de ética intachable.

 

Las Consecuencias

Al día de hoy miércoles 5 de junio ya se dieron serios tropiezos para nuestro país:

  1. La agencia calificadora Fitch Ratings acaba de disminuir la cotización de la Deuda Soberana de México de BBB+ a BBB. Las razones son más que claras: deterioro en el perfil crediticio de Petróleos Mexicanos, su impacto sobre las finanzas del sector público, y el deterioro del comportamiento y expectativas de crecimiento de México para 2019 y 2020 (véase reporte Banco de México al Primer Trimestre de 2019), así como la incertidumbre creciente para la IP y la IED, provocada sobre todo por las políticas económicas del gobierno federal, su contención fiscal, el manejo a modo de sus inversiones y de las estrategias de dudoso efecto para corregir las finanzas y deuda de Pemex.

Además ahora se enfrenta a graves amenazas externas por los aranceles a todas sus exportaciones a EEUU, debido a los aranceles que comienzan el próximo 10 de junio y progresivos hasta el 25 por ciento para el mes de octubre.

  1. Por su parte Moody’s Investor cambió su Perspectiva de México de “Estable” a “Negativa”. Se mantiene por lo tanto la Calificación de la Deuda Soberana en A3, pero su cambio de perspectiva significa que si continúa el deterioro del comportamiento macro de la economía, el mal manejo de las finanzas públicas, y con políticas en detrimento de la inversión privada nacional y extranjera, que la perjudican, incluyendo las definiciones erráticas en su Política Energética y las garantías jurídicas para las inversiones privadas, la calificación soberana será entonces ajustada a la baja.

Sin dejar de reconocer la estrategia fiscal restrictiva, para Moody’s son muchas las luces rojas prendidas por este gobierno federal mexicano.

Ambas calificadoras coinciden en los efectos negativos que tendrán en las finanzas públicas y en la economía en general, tanto la cancelación del NAIM, el proyecto del nuevo aeropuerto de Santa Lucía, así como las políticas específicas de inversión en Pemex (no son las adecuadas), como la Refinería Dos Bocas y el Tren Maya.

Para muestra un botón: el Peso Mexicano se desplomó un 2.4 por ciento el miércoles después de las tristes conversaciones, muy cordiales pero sin resultados, entre el VP Pence, el Congreso y gente del gobierno estadounidense y mexicano. Este es el peor día para el Peso Mexicano, después del sufrido por la cancelación de AMLO del Aeropuerto Texcoco en Octubre 2019.

  1. En 3 años de acoso a México, por parte de Trump; en 30 años de críticas y más de 6 meses de Presidente (digo que más de seis meses, porque comenzó a ejecutar desde que era presidente electo) el señor AMLO, ni uno ni otro parecen entender o valorar la importancia de la relación política y comercial de México y EEUU. Hemos integrado cadenas y plataformas de proveeduría, de producción, oferta-demanda que significan que de cada dólar que México exporta a EEUU, 40 centavos son de valor agregado estadounidense. Así es que una tarifa de 5 por ciento a las Exportaciones Mexicanas, son también un 5 por ciento de tarifas para los insumos estadounidenses; un 5 por ciento de impuesto a los consumidores de aquel país. En pocas palabras es un sinsentido.
  2. Las tarifas o aranceles eliminan por lo pronto la Ratificación del Nuevo Acuerdo Comercial que se hizo para cubrir los intereses de Trump, y el beneficio de sus contrapartes de Canadá y México.
  3. Las represalias mexicanas compensatorias perjudicarán seriamente a los consumidores estadounidenses, así como los empleos de aquel país, y la producción y negocio de sus agricultores.
  4. Similar será el impacto para nosotros los mexicanos.

Mientras ese sinsentido se zanja, habremos de tomar las medidas para mantener una negociación multilateral con EEUU, pero separando en compartimientos los temas: en un cajón el T-MEC, en otro el asunto migratorio y sus soluciones de corto y mediano plazo, y en otro el asunto del narcotrafico.

Lo que sí es urgente es un cabildeo y negociaciones conjuntas México-EEUU, y del lado mexicano incluir al sector privado, cabildeadores, y negociaciones con gobierno estadounidense, gobiernos estatales sensibles de aquélla nación, Cámaras, Asociaciones, y otros grupos de interés que nos favorezcan en EEUU.

Estos aranceles implican un perder-perder. Hay que gritarlo, hay que denunciarlo, pero sobre todo, hay que negociar con inteligencia y estrategia con nuestros socios comerciales.

Después de todo es por mucho nuestro principal mercado de negocio industrial, comercial, primario, tecnológico. México exporta más de 300 mil millones de dólares anuales a EEUU; los estadounidenses nos exportan cerca de 250 mil millones de dólares anuales. Ya somos el socio comercial más importante de EEUU. Sobra decir el valor que tiene EEUU para el desarrollo de 130 millones de mexicanos.

Si tanto le interesa el buen pueblo al Presidente López Obrador, que se concentre más en la estrategia y logística de solución al problema arancelario, que deje sus giras pueblerinas, y se resigne a que tiene que ir, aunque le afecte a sus complejos personales, a la próxima reunión del G-20 en Japón. No es gasto. Es una de las más importantes inversiones productivas que puede hacer el máximo empleado federal del Buen Pueblo, para evitar que empeore su condición de desgracia que el tanto valora.

Esta actitud de AMLO lo puede perjudicar mortalmente en sus aspiraciones electoreras, electorales, rumbo al 2021 y 2024. Así es de grave el momento que vive nuestro país. Para él, y sobre todo, para todos nosotros.

 

El autor es licenciado en Economía. Durante más de 35 años se ha dedicado a la comunicación en medios electrónicos e impresos, con temas financieros, económicos, empresariales, estratégicos y de las nuevas tecnologías que revolucionan a nuestro mundo. Es conferencista en México y en EEUU.