Entrevista a Irene Selser, poetisa

En el mundo de la literatura caben una cantidad infinita de autores, de nombres. Basta visitar cualquier librería o biblioteca para encontrarse con una vorágine interminable de mujeres y hombres que han escrito en muchos idiomas, sobre muchos temas y desde muchas partes el mundo.

En entrevista para Siempre!  Irene Selser conversó sobre su labor literaria y los ejes que la rodean, no sin antes comentar que se encuentra enfocada por completo en ella después de verse obligada a renunciar de manera injustificada al trabajo periodístico que desempeñaba en el Grupo Multimedios/Milenio. Y es así  como, siendo parte del reciente despido masivo de esta empresa, la poeta y narradora se encuentra frente a un capitulo que, aunque nuevo, sigue teniendo que ver con escribir.

“Escribo porque no podría vivir sin escribir; de hecho, tengo cuatro libros listos en espera de publicación. Los escribo sin pensar en una editorial, pero como periodista no concibo escribir ‘para nadie’; es el lector quien finalmente le da sentido a una obra”.

Sin embargo, esos lectores encontrarán en la pluma de Selser, una artista nacida en Argentina, pero habitante del mundo a veces de manera intempestiva, caminos bien definidos de tránsito y exploración.

“Los temas que me marcan son, desde luego, la y las patrias, la y las identidades, la ausencia, la distancia y el amor profundo hacia la vida después de haber perdido tantas cosas; Argentina en primer lugar, mi calle, mis árboles, mis amigos –en un poemario aún inédito digo que “la patria es una esquina”, pensando en la esquina de la casa familiar en Buenos Aires, que tuvimos que abandonar por la dictadura militar de 1976. El destierro es el eje que atraviesa mi último poemario publicado, Sur, Silencio, bajo el sello El Tucán de Virginia, y ahí tienen cabida también otros “náufragos” de la historia como los migrantes que se trepan a La Bestia, las familias sirias o africanas que sucumben en el Mediterráneo, los gitanos, hasta una estrella devorada por un agujero negro…”

Irene Selser, poetisa

 

El concepto de las patrias no debe perderse de vista cuando se trata de  Irene Selser, pues no solo es clave para descifrar muchos de sus textos, sino también para entender su personalidad.

“La presencia de México y Argentina en mi obra son indisolubles. Yo soy de aquí y soy de allá, extraño las calles porteñas, las empanadas, el Riachuelo y el compás del tango, pero ya no puedo vivir sin el chile o el tlacoyo de maíz azul. Y quisiera hablar de mi tercera patria, Nicaragua, donde viví muchos años también y donde residen mi hermana Gabriela y mi sobrina, además de entrañables amigos; ellos están presentes todos los días”.

Pero en estos factores no se encierra por completo la figura de Irene Selser, quien acaba de colaborar en una fascinante aventura de literatura hecho por mujeres de extraordinario talento en nuestro continente.

“La escritora nicaragüense Linda Báez me invitó el año pasado en la FIL de Guadalajara a sumarme a un proyecto que ella coordina desde hace tres años con la editorial mexicana Narratio donde escritoras de México, Argentina, Nicaragua y otros países escriben sobre un tema, el erotismo, el amor, el miedo. El último volumen es Mujeres de miedo que cuentan, donde yo participo con un cuento, ‘La casa’.  ‘La casa’ transcurre en el periodo inmediatamente posterior a la derrota de la revolución sandinista en las urnas, en 1990, y narra una serie de sucesos escalofriantes que le ocurren a la protagonista, cuando el mundo se desintegra frente a sus ojos –como el país– y la única certeza son los designios de las cartas de Tarot, tanto más terroríficos en la medida en que se hacen realidad”.

Adicionalmente, la ganadora en 1991 del Premio Latinoamericano de Periodismo José Martí también se encuentra celebrando la llegada de un nuevo volumen al conjunto de sus obras.

“La Universidad Externado de Bogotá acaba de publicarme otro poemario, Patria de náufragos, con poemas inéditos y algunos tomados de Sur, Silencio porque les gustó ese libro. La maravillosa colección, que tiene ya 16 años, se llama “Un libro por centavos” y se distribuye gratuitamente en universidades, escuelas, cárceles y hospitales. El tiraje es formidable para un libro de poesía: 8 mil ejemplares tamaño bolsillo, por lo que estoy muy agradecida con la Universidad y con la responsable editorial del proyecto, la también poeta y traductora Clara Mercedes Arango, por confiar en mi poesía. En la colección, que ya suma 156 títulos, hay autores colombianos de renombre y también universales como Pablo Neruda, San Juan de la Cruz o William Shakespeare, por lo que me siento muy honrada”.

Por si lo anterior resultara poco, Selser se encuentra a punto de dar a conocer un trabajo especialmente entrañable para los mexicanos.

“Con mi editor Víctor Manuel Mendiola, de El Tucán de Virginia, publicaremos en estos días un ensayo que me ha llevado casi dos años de trabajo sobre el famoso ‘Soneto en ix’ de Stéphane Mallarmé, que el maestro Octavio Paz tradujo hace 51 años, en 1968. Con base en las reticencias que el propio Paz expresó sobre el resultado de su traducción, me animé a proponer otra versión. El libro incluye una traducción inédita de Tomás Segovia, así como de Ulalume González de León, Noé Jitrik, Ricardo Silva-Santiesteban y Evodio Escalante, que acaba él también de traducir “Sonnet en yx” y se lo compartió a Mendiola con entusiasmo para este volumen”.

Finalmente, la autora de El arca de los sueños habla los planes que ya esperan en su agenda.

“Espero encontrar una editorial que se interese en un libro que quiero mucho: 22 poemas y prosemas que acompañan las imágenes de 22 animales aparecidos a lo largo de tres meses en mis tazas de café. Tomaba mi primer café de la mañana y aparecía en el fondo de la borra un perro labrador, un elefante, un dragón, una jirafa, un cerdito sonriente, una oveja, una víbora, una cabra milenaria de Altamira. Y tengo otro poemario, ya listo, sobre la muerte en sus múltiples facetas en México, Argentina, Nicaragua, pero también a propósito de los grandes personajes reales o ficticios de la historia. No ha sido fácil el cambio de vida, pero sigo adelante con mi escritura y mis traducciones, aunque a veces extraño mi vínculo con la noticia internacional, que no tiene nada de poética, aunque es muy tangible y real”.

 

Entrevista Linda Báez Lacayo, Escritora

La pasión por contar historias.

A propósito de “Mujeres que cuentan”, la escritora nicaragüense, quien coordina el proyecto, compartió con Siempre! La historia detrás de esta propuesta que ha comenzado a hacer eco en el mundo de la literatura.

“En México comenzó la historia de Mujeres que cuentan, esta serie de cuentos escritos por mujeres de varios países de la región. Hacer esta antología ha sido un gran reto. Todo inició en el 2016 cuando decidimos crear este proyecto literario con otras dos mujeres escritoras. En 2017 salió la primera antología: Catorce mujeres que cuentan, con veintisiete cuentos de catorce escritoras de seis países.

“En 2018 publiqué una nueva antología Once mujeres que cuentan erotismo, con once escritoras de México, Nicaragua y Argentina. Y también en 2018 decidimos organizar la tercera antología con el sugerente título Mujeres de miedo que cuentan, donde hay 22 escritoras de distintos países de la región y donde consolidamos la marca. En esta última antología las escritoras tratan los miedos que todas cargan de una manera o de otra. Las mujeres en esta antología se relacionan con lo peligroso, con el miedo, que también es sumamente atrayente; todas las escritoras incursionamos en la literatura desde distintos foros, desde otras artes, desde las ciencias, el periodismo, el trabajo social o la comunicación. Algunas nunca habían publicado antes, otras habían publicado en antologías y otras ya tienen publicaciones individuales. Las tres antologías se han publicado en una pequeña editorial mexicana independiente, Narratio Aspectabilis SA de CV, y se han presentado en ferias en Colombia, Miami, México, Centroamérica y en la FIL de Guadalajara, con una excelente aceptación”.

Linda Báez Lacayo, Escritora

 

La  responsable de El mar no devuelve a sus muertos explica los motivos por los cuales  Mujeres de miedo que cuentan reivindica no solo la literatura femenina, sino también un género tan complejo como el que trata.

“Quisimos darles voces a esas mujeres de nuestros países que hoy sufren, cantan, se sanan las heridas y vuelven a empezar. Que a través de sus historias denuncian, señalan, exigen, aman y que nos dice que los oficios de escribir y contar cuentos desde la mirada femenina está vivo. Además porque como lo dice el nombre de la serie, “las mujeres cuentan”, en ese doble énfasis, de poder contar historias y de contar como personas valiosas. Escogimos el miedo porque siempre está presente en nuestras vidas cotidianas, las mujeres nos tenemos que enfrentar cada día a esos miedos reales, a mitos y leyendas, a acciones que muchas veces nos paralizan. Quisimos con nuestros cuentos de miedo, deshacer los mitos de que las mujeres somos incapaces de revelarnos contra un destino pasivo e injusto. En nuestros personajes, las escritoras logramos esconder o revelar todo tipo de criaturas malignas, perversas, que gruñen y muestran sus dientes si las azuzan y se transforman en brujas, asesinas y diablas, jugando con las emociones que dan lugar a las historias que aquí se presentan. El miedo evitará controlar lo que se avecina cuando las lean”.