Entrevista a Alicia García Bergua |  Escritora

 

En días recientes, un acontecimiento ha volcado los ojos del mundo literario en la figura de  Franz Kafka. Y es que tras doce años de litigio, un tribunal en Tel Aviv tomó la resolución de entregar a la Biblioteca Nacional de Israel el archivo del autor de La metamorfosis, mismo que será digitalizado y abierto al público a finales de este 2019. Se trata de una excelente noticia para todos aquellos involucrados no solo con Kafka, sino con el mundo de los libros, si se considera que el mismo escritor pidió a su amigo  Max Brod que quemase todos los papeles a su muerte.

Gracias a que Brod no cumplió su promesa, el acervo kafkiano sobrevivió para ser heredado a su secretaria, Esther Hoffe quién utilizó el archivo con fines de lucro personal hasta su muerte en 2007; es en este año en que empezó el juicio que culmina con la adjudicación de los manuscritos al cuidado del gobierno israelí  a través de su recinto patrio de letras. Para conocer el significado de este hecho y la importancia de Kafka en la literatura universal, la escritora Alicia García Bergua conversó con Siempre!  haciendo énfasis, primeramente, en la influencia que ha tenido el creador judío en lectores y escritores.

“Kafka ha sido muy importante para los escritores contemporáneos, porque, como otros escritores modernos, escribió desde un estado de conciencia que para la literatura moderna resultaba nuevo. Ese estado de conciencia es estar despierto en medio de los sueños: casi todos los escritos de Kafka aparecen escritos como delirios, delirios soñados, como en El Proceso o la novela América, en donde él viaja a un país soñado por el, porque nunca viajó a Norteamérica. Entonces, creo que Kafka nos introdujo a todos los lectores y a los escritores a la dimensión del sueño delirante, de la misma manera que Thomas Mann con “La montaña mágica” nos indujo al universo de la enfermedad y como Cervantes lo hizo con el Quijote, en el universo de la locura”.

Retomando, la obra América, la autora de La anchura de la calle reflexiona sobre la vigencia del pensamiento de Kafka en los contextos político y humano.

América es una obra menos conocida que La Metamorfosis, por ejemplo, pero que ahora viene mucho a cuento con diversas situaciones políticas porque una  historia que narra la migración que realizaron muchos judíos y europeos a principios de siglo XX a nuestro continente y Kafka  recrea ese movimiento de forma muy curiosa, con matices satíricos, pero también de  piedad. La novela nos presenta todo un mundo que es extraño pero similar, donde además se plasma muy bien el desarrollo burocrático y tecnocrático que era Estados Unidos  en comparación con Europa y a partir de estos elementos Kafka intuyó mucho lo que nos iba a pasar como individuos, que terminaríamos borrando la frontera entre el sueño  y la conciencia, y que de alguna manera íbamos a perder sustancia concreta y nos íbamos a convertir en producto de nuestro propio espíritu”.

En el sentido de ese concepto de universalidad, García Bergua encuentra un punto de encuentro entre Kafka y sus lectores mexicanos.

“Pese a que es optimista en general en todos los relatos, en Kafka hay una especie de realismo desesperado en cuanto que todo lo que nos rodea y que es muy difícilmente abarcable, incontrolable, por nosotros como individuos. Considero  que los mexicanos  seriamos los mejores lectores de Kafka por razones concretas, de nuestra historia, de nuestra vecindad con una civilización como Estados Unidos, de alguna manera existe una extrañeza y una sensación de sueño delirante que está presente en  autores nuestros como Rulfo”.

Refiriéndose en concreto al tema del archivo de Kafka, quién fuera fundadora de la revista El tendedero explica que es muy probable que el creador de El castillo no tomara su propia obra en serio, pues una de las las características de sus textos era un fino sentido del humor que tal vez no era muy apreciado de manera formal por él, al igual que su sensibilidad para con los animales.

“Los escritores siempre tenemos en el fondo la intención de sobrevivir con nuestros escritos, por eso es tan desconcertante el deseo de Kafka de quemar sus escritos, sin embargo, al tener ahora la oportunidad de consultarlos, nos vamos a encontrar a un Kafka más real, que ya habíamos visto esbozado en Carta al padre y , al mismo tiempo, se afianzará la influencia y la difusión entre lectores y escritores”.

Finalmente, Alicia García Bergua invita a la lectura de Franz Kafka.

“A los escritores hay que leerlos para curiosidad, no importa con  que libro empieces, hay que leerlo sin prejuicios, regresando a la inocencia. Los tiempos en que uno lee y relee los libros también se transforman y a veces dicen nos dicen cosas que no te decían antes según la edad y otros elementos. La literatura te hace descubrir cosas por ti mismo, parte  de su gusto es explorarla, no descifrar las formas literarias ni confirmar las teorías, sino ser consiente de todas las cosas de los seres humanos y ampliar la visión de lo que somos”.