La Preocupación de IP nacional e internacional por el Paquete 2020

La preocupación parte de que la Estrategia Fiscal generará menor captación, va a incitar la evasión, de plano venta de actividades (cierre, traslado, fusiones de empresas; hartazgo ante el clima de incertidumbre política que genera el actual gobierno), y el aumento de mexicanos que se sumen a la economía informal.

– Por experiencias continuas pasadas, el impacto del fomento a la bancarización (v.gr. CoDi) será menor en la PEA al esperado.

– Terrorismo Fiscal. Por estas declaraciones la COPARMEX es calificada de activista de amparos (por aeropuertos) y promotora de la corrupción.

– La reunión con SAT dejó a empresarios igual de confundidos.

– Lo que más preocupa es la posible cancelación de los Certificados de Sello Digital (CFDI) por irregularidades en declaraciones anuales. Hacerlo perjudicará a empresas, así como a trabajadores. Se fomenta la conversión de empresas a negocios informales.

– Impuestos Digitales: Hay que seguir los estándares internacionales que ya se aplican para estas nuevas economías propias del siglo XXI.

– México descuida la tendencia mundial.

– El gobierno se busca tensiones innecesarias con empresas como Google, Microsoft, Wal Mart, Amazon, más nuevos negocios APPs.

– PayPal desde ya no acepta almacenamiento de dinero para el mercado mexicano.

– Sí. Esas empresas quieren colaborar con el gobierno mexicano; pero bajo estándares internacionales aplicables específicamente a estos nuevos formatos de negocio.

El FMI, instituciones financieras, WEF, insisten en la importancia de que se mantenga el efectivo como un medio dinámico de pago en el mundo, al tiempo que se evite el lavado de dinero y la evasión fiscal. Motivo: Las nuevas economías son una realidad. Todos los sectores están influenciados por la tecnología, por IoT, Blockchains y biotecnología, IA, Tecnología de Realidades. Comercio y Servicios Físicos en diferentes partes del mundo entran ya en crisis estructural. México no será la excepción.

Todas estas métricas deben de considerarse al decidir aplicar impuestos tradicionales a actividades económicas que demandan su medición y valoración bajo nuevos parámetros, que además deben cumplir con estándares internacionales. Vale la pena por lo tanto sentarse a negociar, a dialogar con todas estas actividades, antes de calificarlas a todas con el mismo método que se utiliza para economías tangibles, físicas, que cumplen con ciertas variables bien ajustadas durante el siglo XX.

En la medida en que los Sistemas Fiscales se alejen de realidades de mercados, se recortan oportunidades creativas, innovación, y creación de nuevos negocios.

Además se incitará tanto la economía informal, como mayor evasión y crimen organizado, que por lo pronto tienen oportunidades a través de las criptomonedas, que están en etapas iniciales de regulaciones, con aceptación primaria en algunos países como Suecia, Dinamarca,  Noruega y China; aceptación secundaria en otras naciones de Europa, África, Asia, y terciaria en América Latina y EEUU.

 

Respuesta Internacional

Mucha miscelánea fiscal, gasto público en inversiones productivas limitado 2020, pocos proyectos de inversión en infraestructura convincentes; lo mismo ocurre en Pemex, donde las inversiones compartidas (en todas sus modalidades) brillan por su ausencia.

El riesgo de una baja en la Calificación de Pemex impidió un recorte mayor a tasas Banxico. Por sí solo el escenario tal vez puede justificar una disminución ideal en septiembre de 50 puntos base a tasas, pero el temor fundado a la baja en calificación crediticia para Pemex y riesgo sobre Soberano, frenaron la decisión de Banxico. ¡Bien hecho! Para eso existe el Banco de México con su plena autonomía.

Basta con varias pruebas para que nuestros lectores entiendan a lo que se refieren los párrafos anteriores: La calificadora Fitch ya envió un mensaje contundente en el primer semestre de este año, con su baja a la calificación de la deuda de Pemex.

Los recortes de Moody’s y S&Ps a las perspectivas 2019 y 2020 de México confirman la debilidad con la que se perciben las políticas económicas del gobierno. No garantizan dinámica económica creciente razonable. Prevén  disminución de las inversiones.

Nueva tensión Pemex-Energía-IP: El campo Zama en la costa sur del Golfo de México, que concursó y ganó la empresa estadounidense Talos Energy hace dos años, cuenta con reservas probadas P1 por más de mil millones de barriles de crudo.

Como de telenovela mexicana, ahora Pemex quiere hacerse cargo de este proyecto rentable, so pretexto de que tiene derechos de perforación en un área adyacente. Lo anterior viola en principio la legislación que ampara a esta empresa extranjera.

Además desde antes de que llegara esta nueva administración al poder, tanto Talos como Pemex firmaron desde el año pasado un acuerdo preliminar de operación conjunta (AOC) en caso de existir yacimientos coexistentes para ambos bloques.

El riesgo de imposición de Pemex sobre una concesión legalmente ganada, envía una mala señal a los inversionistas nacionales y extranjeros. Tiene que resolverse esta situación sin dañar la legalidad en el contrato que tiene legalmente firmado Talos Energy para explotar Zama.

Puede haber abrazos y apapaches entre IP y gobierno para la foto.

Mientras no se garantice la seguridad jurídica de las inversiones, la propiedad industrial, la propiedad privada; mientras que no se cumpla en la práctica la ley y el cumplimiento de la misma (rendición de cuentas), poco puede hacerse para atraer los volúmenes de inversión que requiere la sed de capital que demanda el país. Deje usted el gobierno. La sociedad va a sufrir la atonía económica provocada por las inconsistencias políticas de este gobierno. Que se defina de plano: Es gobierno de centro, social demócrata, social cristiano, o de plano quiere imponer (falta que la sociedad se lo permita) un socialismo marxista, leninista, anarquista, expropiador bestial, nacionalista, populista y populachero, demagogo.

Economía estatista, libre mercado, economía centralmente planificada. Por favor defínanse. Dígannos que demonios significa 4T.

Todo mundo habla de 4T, pero nadie sabe a ciencia cierta su ideario, sus principios, sus objetivos. Se adopta el nombre, como si de un ritmo salsero se tratara. Para quedar bien con su Alteza Serenísima.

 

¿Energías Limpias?

Si bien esta administración mantiene la meta de alcanzar una generación del 35 por ciento de energía limpia para el 2024, la generación convencional sigue aportando casi el 80 por ciento de la electricidad nacional. La IP ha manifestado la necesidad de establecer mecanismos claros de participación que sustituyan las subastas de largo plazo que fueron canceladas, pero que incluso se han reanudado a pequeña escala entre privados. En el primer semestre de este año las fuentes limpias tuvieron una participación del 20.7 por ciento, una baja de 0.18 puntos respecto al año pasado.

 

 

¡Caramba con el T-MEC!

Se dividen objetivos políticos y económicos en el Congreso estadounidense, que pueden alejar la ratificación del T-MEC por parte de aquélla Nación. Aún cuando hay un importante cabildeo en su favor por parte de grupos empresariales y políticos estadounidenses, ni la Casa Blanca ni el Congreso pueden hoy por hoy definir posiciones.

El T-MEC ya está tristemente contagiado por el proceso electoral EEUU 2020 más el impeachment en contra del Presidente Trump.

La fecha ideal para México es que se ratifique el Tratado antes de finalizar 2019.

La fecha riesgo significa que se ratifique después de noviembre del 2020. Lo cierto es que el proceso de ratificación ya se contaminó por el juicio político en contra de Trump, combinado con el juego electoral estadounidense.

Surge entonces la pregunta: ¿Están dispuestos los congresistas estadounidenses (mayoría Demócrata) a dar luz verde a un T-MEC que fortalecerá a su enemigo natural Trump? Aún suponiendo una respuesta afirmativa a tal interrogante, los demócratas van a querer revisar varios aspectos del nuevo Tratado trumpiano:

  • Que se cubran las dudas de grupos sindicales estadounidenses, asegurar el cumplimiento de la legislación laboral y derechos de los trabajadores (libertad de asociación sindical); fortalecer las reglas de protección al medio ambiente; y las exigencias Demócratas de una serie de cambios al Tratado, incluyendo previsiones de exclusividad para algunas drogas farmacéuticas, junto a la disminución del periodo de exclusividad para datos de patentes de medicinas biológicas.

Necesitamos del lado mexicano garantizar el cumplimiento de las nuevas condiciones T-MEC de trabajo laboral en México, reglas en la industria automotriz para incrementar salarios y dar salida a los reclamos de grupos proteccionistas estadounidenses, que quieren condicionar la aprobación del T-MEC a mayores incentivos en EEUU para que las empresas en particular estadounidenses se mantengan en aquélla Nación, en vez de emigrar a países huéspedes como es el caso de México, ante la mejor oferta de costos.

Además la economía mexicana de exportación tiene que comenzar desde ahora a adaptarse a las nuevas reglas regionales del T-MEC. Nuestro país tuvo que ceder para lograr el nuevo tratado. Más integración regional y de valor estadounidenses, dos variables nuevas de gran importancia.

Poco a poco México tiene que ser más competitivo por eficiencia, productividad, innovación, contenido nacional diferenciado, en vez de buscar competir por bajo costo de mano de obra. Eso era de esperarse desde hace 20 años. Hoy es una realidad.

De no adaptarnos a la realidad de la nueva economía global y los tratados regionales del siglo XXI con nuevas tecnologías y especialidades de todos los factores de la producción, tendremos cada vez más contradicciones internas en México que minarán el beneficio que hasta ahora ha significado para nuestro país el Tratado norteamericano en su primera versión, TLCAN.

Ofrezco un ejemplo al día de hoy, que será el inicio de nuevas contradicciones por falta de previsiones y sobra del lado mexicano: General Motors vive una huelga de su sindicato en EEUU. De inmediato repercute con cierres parciales de producción de una de las plantas de esa empresa en el norte de México.

¿Razón? Es tal la integración lineal de las plantas estadounidenses con las de México, que el armado de una unidad requiere el ensamblado parcial entre plantas de esa armadora en Canadá, EEUU, y México. En promedio cada unidad semi terminada genera siete viajes intermedios entre México y EEUU para terminar de armar cada una de esas unidades. Esa brutal interdependencia es tan delicada, que si aquélla planta estadounidense entra en paro, se detiene la producción en las plantas huéspedes ensambladoras de los otros dos países.

México tiene que buscar nuevas estrategias y tecnologías que ofrezcan a las plantas mexicanas capacidad de aportar valor agregado complementario al resto de la región norteamericana y dentro de los parámetros del T-MEC. Evolución, desarrollo, innovación, tecnología propia que justifique que continúe la producción mexicana, más allá de cualquier huelga estadounidense.

El gobierno mexicano tiene que incentivar la inventiva productiva, a través de estímulos para el desarrollo de tecnologías de punta e innovaciones con aplicaciones en mercados reales. La academia tendrá que mejorar con alumnos de calidad, que destaquen por mérito propio y en busca del premio a la inteligencia, mientras que las empresas deben encontrar estímulos para invertir en investigación que lleve a nuevos desarrollos e innovaciones.

 

La 4T detiene el futuro de millones de mexicanos del siglo XXI. T-MEC no es TLCAN

En la medida en la que son estratégicos y parte de la seguridad regional, los tratados como el T-MEC obligarán a que Canadá, EEUU y México entremos en sintonía tecnológica complementaria.

Un ejemplo: la industria automotriz de los próximos diez años dependerá para su evolución en México de la capacidad que tengamos para atraer nuevas tecnologías, como IA y 5G en telecomunicaciones.

La automatización automotriz, el paso de combustibles fósiles a electricidad, nuevas energías, nuevos materiales de construcción de vehículos y la robótica en las líneas de producción, no son puntadas de moda sino cambios estructurales en la industria automotriz.

Se repetirán en otros clústeres industriales y de logística, que demandarán mano de obra mucho más calificada y preparada. O la generamos en casa, o México se convertirá en importador de mano de obra calificada de otros países emergentes como China y la India. Así de sencillo. Parece que ni el gobierno, ni los políticos, ni algunos empresarios entienden el significado de cambios tan profundos para el bienestar de toda la población.

 

Programa Nacional de Infraestructura

De la reunión la semana que termina entre un grupo de empresarios con el Presidente de la República y miembros de su gabinete, conviene interpretarla como el prólogo a la próxima presentación del Programa Nacional de Infraestructura.

Sobre la mesa hay cerca de mil 600 programas que al sector privado le interesan por su potencial para invertir y desarrollar en nuestro país en el periodo de este sexenio y hacia adelante, para estimular la inversión en construcción siempre y cuando se den las condiciones de seguridad jurídica y respeto a las leyes, que todavía no queda claro que este gobierno quiera respetar.

Ahí están las propuestas. Es más, pueden iniciarse unos 50 proyectos en lo que resta de este año.

La SHCP está más que de acuerdo: Sin el sector privado, nada hay que hacer en el resto del sexenio. Por eso anunció la licitación anticipada por 96 mil mdp para comenzar a concursar unos siete proyectos.

 

¿Por qué tanto interés en la Construcción?

Porque el efecto multiplicador de su crecimiento es de gran importancia para la economía mexicana y en general para las economías de todo el mundo.

La construcción equivale a cerca del 20 por ciento del PIB Nacional, es decir más del 1 punto del PIB.

Al revés. Será desastroso que el resto del año el sector de la construcción se mantenga casi congelado, como ocurrió este año, que tendrá para finales del año una caída de entre el 7 y el 10 por ciento de mantenerse la incertidumbre presente.

Por lo pronto la carta a jugar está en manos del gobierno. Ellos tienen que decidir: O muy cargados los dados a la izquierda, o dados limpios que se muevan en el espectro centro-republicano-demócrata-liberal.

La clave, la definición de esquemas de financiamiento.

Si el gobierno quiere todo por asignación directa, habrá poco qué negociar con la IP y con la IED, y menos ganas aún del sector privado por incursionar con capital de riesgo.

Hay que demostrar ganas para presentar un gobierno dúctil a nuevos esquemas de financiamiento.

Así como el sector público tiene que reactivar los esquemas farmouts, de coparticipación IP-Gobierno en inversiones de riesgo petroleras, eléctricas, y en la inversión en nuevos proyectos de generación de energías limpias, ocurrirá lo mismo en el caso de nuevos esquemas de financiamiento para la inversión privada en todo tipo de Infraestructura.

Hablamos de carreteras, puentes, libramientos, obras hidráulicas, eléctricas, parques industriales que incluyan espacios que estimulen la inversión privada nacional, extranjera, conjunta con academia, otros centros de investigación globales y con el gobierno, en investigación, desarrollo e innovación de punta tecnológica en especialidades como aeronáutica, aeroespacial, automotriz futura, electrónica y nuevas tecnologías biomédicas, agro-tecnológicas, piscícolas, hidráulicas, sumadas a trazabilidades nacionales para las nuevas ramas de la revolución digital: IoT, IA, Blockchains y bitcoins, Nuevas Realidades.

Sume a lo anterior los montos requeridos por el Plan de Desarrollo del sur-sureste de la República, que a su vez demandará junto con el resto del país estrategias de logística de amplio espectro, y programas efectivos de desarrollo de MiPyMEs que se liguen a nuevas cadenas de valor.

Traducido este último párrafo al idioma simple: Mover a cadenas nuevas de pequeños productores mexicanos para su incorporación paulatina a las cadenas de valor superiores. Esto es, impulsar la movilidad social a través de actividades productivas con gasto público eficiente, –en términos sociales y económicos–, para el beneficio de millones de mexicanos de todo el país.

En efecto, llega el momento para el político más puro de todos, en los que necesariamente su noble oficio se encontrará y abrazará con el malvado pero necesario modelo económico-sociológico-filosófico que desde hace más de 300 años se ha convertido en pasión y obsesión de grandes pensadores universales.

 

¿Un Buen 2020?

Sí, siempre y cuando la Miscelánea Fiscal no caiga en el extremo de convertirse en terrorismo fiscal, y siempre que el gobierno acepte esquemas flexibles de participación libre del capital privado nacional e internacional, con leyes y reglamentos secundarios que se mantengan en el largo plazo.

Habrá un buen 2020 siempre y cuando el gobierno mantenga la democracia liberal representativa que nos rige, y tal que se respete incondicionalmente la Constitución Política que nos da forma y sustento jurídico, ideológico, ético, que nos ofrece derechos y obligaciones a todos y cada uno de los mexicanos; sin cambios de Constitución, sin condiciones ni imposiciones nuevas más allá del 2021.

De no cumplirse lo anterior, hay que esperar un sexenio pobre, débil, sin equilibrios, con muy bajo crecimiento, sin desarrollo, y con una sociedad que sumará día a día a más pobres mexicanos a las filas pobres de la población nacional.

 

El título del presente artículo, Apuntes de un Lugareño, se basa en la obra de José Rubén Romero (Ed. Porrúa). En este libro se da muestra de talento al ligar con espontaneidad fragmentos de la vida del autor, que describen de forma sencilla y amena el desarrollo histórico del país. La infancia, adolescencia y vida adulta de Romero dan pauta a esta divertida y pícara descripción del porfiriato, el conflicto revolucionario y el inicio del México de las instituciones.

 

Efrén Flores es licenciado en Economía. Durante más de 35 años se ha dedicado a la comunicación en medios electrónicos impresos, con temas financieros, económicos, empresariales, estratégicos, RSE, PyMEs, y nuevas tecnologías que revolucionan a nuestro mundo. Es conferencista en México y en EEUU.