El 13 de noviembre poco antes de las 6 de la mañana, Morena junto con sus aliados y con el voto en contra de la oposición, aprobaron el Presupuesto de Egresos de la Federación para el 2021; el presupuesto más centralista y unipersonal que se haya aprobado desde la época del presidencialismo.
En conjunto, la oposición presentamos más de 1,000 reservas (propuestas de modificación al presupuesto) y no existió argumento que convenciera al grupo mayoritario para darle prioridad a la salud, a la educación, a la infraestructura o a la seguridad; rubros que fueron fuertemente afectados.
El principal agravio es en contra del federalismo. Con un recorte a las participaciones de los estados y municipios de 182,937 millones de pesos, el 2021 será el año con el presupuesto más bajo de al menos los últimos 10 años para las entidades federativas. Morena no entendió que el Presupuesto de Egresos es para todo el país y mientras debilitan a los 2,457 municipios, fortalecen las obras faraónicas de un Gobierno Federal obeso, desconectado de la realidad y sumamente ineficaz.
En materia de salud hay una reducción por alrededor de 9,000 millones que afecta directamente al abasto de medicamentos y a la atención de enfermedades como el cáncer, no se previó la compra universal de la vacuna contra el COVID-19 y el 47% del gasto se centralizó afectando directamente a los sistemas estatales y municipales de salud.
Entre muchos otros recortes, eliminaron los recursos para fomento al empleo y apoyo a emprendedores, eliminaron el FORTASEG (programa municipal para desarrollo, equipamiento y certificación de la policía), recortaron 2,184 millones a organismos autónomos como el INEGI, el INE, la CNDH y el INI, y el 63% de los recursos del campo fueron centralizados.
Sólo hubo aumentos presupuestales para las prioridades presidente López Obrador, prioridades que no tienen nada que ver con las necesidades reales de la gente, y mientras los diputados de Morena aprobaron recortes que afectaron a todos los sectores de la población (campo, educación, emprendedores, salud, seguridad, investigación, cultura etc.), aprobaron aumentos presupuestales a obras faraónicas como la inundada refinería y el Tren Maya.
Morena no quiso escuchar a los sectores afectados, ni a los gobernadores, ni las más de 1000 reservas presentadas y así, cada día es más grande y notoria la distancia entre las prioridades del presidente López Obrador y las prioridades de la gente.
Coordinador del Grupo Parlamentario del PAN
@JCRomeroHicks
##
