Entrevista con Mario Maldonado, nombramiento de Tatiana Clouthier

 

En los recientes cambios en el gabinete y en algunos organismos autónomos que ahora serán encabezados por mujeres, destaca el de Tatiana Clouthier como nueva secretaria de Economía en lugar de Graciela Márquez, —quien ahora encabeza la Junta de Gobierno del INEGI—. La llegada de la diputada federal por Morena al gabinete ya estaba cantada, se especulaba que podría ser candidata al gobierno de Nuevo León por su partido o si se iría a la SEP si Esteban Moctezuma renunciaba y se lanzaba como candidato a la gubernatura de San Luis Potosí.

Ni lo uno ni lo otro. El pasado 7 de diciembre, el presidente López Obrador anunció los cambios luego de que se oficializará la salida de Alfonso Romo y la desaparición de la oficina de la presidencia. El nombramiento tomó de sorpresa a propios y extraños, ya que el perfil de Clouthier—licenciada en lengua inglesa con una maestría en administración pública— es netamente político y no económico.

Aunque reconoce que la sinaloense avecindada en Monterrey no cumple con el perfil para encabezar esa secretaría, ni tampoco será una pieza clave en el gabinete, el periodista especializado en economía y negocios, Mario Maldonado, señala que la hija de Maquío deberá realizar una tarea titánica para restaura la confianza con los empresarios, con la cadena productiva y el grueso de la micro, pequeña y mediana empresa —que es la que le da el empleo al grueso de los mexicanos—.

Una confianza que Alfonso Romo perdió desde hace un buen tiempo, luego de que asegurara que no se cancelaría el aeropuerto de Texcoco, que saldría adelante la cervecera Constellation Brands en Mexicali, y sobre todo que el presidente ya no lo escuchaba como tampoco las propuestas empresariales. Todo eso minó la estrella de Romo en el gabinete presidencial.

Maldonado considera que su salida se debió a tres cosas puntuales.

“Una, llegó deslegitimado y en vez de reivindicarlo el presidente, lo seguía deslegitimando y desacreditando públicamente y también en privado. De entrada, no fue algo bueno para Romo, luego fue perdiendo posiciones importantes dentro del gabinete, en la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, en la Banca de Desarrollo, en Nafin, en Nacional Financiera, en el Servicio de Administración Tributaria”.

“En los dos años que estuvo al frente de la jefatura de la presidencia, perdió a varias figuras importantes que le eran cercanas y que él había impulsado. De hecho, el ex secretario de Hacienda Carlos Urzúa cuando renunció, criticó el conflicto de intereses y dijo que quería influir en temas a través de las personas que él había puesto en ciertos cargos importantes. Decía es un empresario que venía a ver por sus propios intereses. La otra cosa que le quedaba, era tratar de influir a favor de los empresarios y a favor de sus propios negocios. Si lo logró o no, todavía no está muy claro si hubo algo de eso, pero cuando se dio cuenta que le iban cerrando el camino, que no se llevaba muy bien con el secretario de Hacienda ni tampoco con el sector económico, mejor dijo me voy, hago como que voy a seguir haciendo enlaces con los empresarios y ahora sí, me dedico 100 por ciento a mis negocios y tengo cierto derecho de picaporte en Palacio Nacional con el presidente.

“Eso le permite, sin un cargo público, tener negocios y llevar agua a su molino, por ahí va la decisión final de su salida. Me parece la salida más decorosa que le dio el presidente a Alfonso Romo en el gabinete”.

Cuestionado sobre cómo se tomo el empresariado el nombramiento de Clouthier, el también columnista de El Universal, El Financiero, y The Washington Post, entre otros medios, consideró que aunque se ha señalado que Clouthier tiene una buena relación con los empresarios industriales, se espera que fructifique “porque Alfonso Romo en teoría tenía buena relación con los empresarios de Nuevo León y esa relación nunca se vio patente en las decisiones de política pública del presidente y de cancelar inversiones”.

Expresó sus dudas de que la ex legisladora vaya a tener un rol decisivo para que no se cancelen más inversiones en México, “para que se revierta la contra reforma del sector energético, para que se reviertan iniciativas como cancelar el outsourcing, no creo que tenga la injerencia, aunque se sabe que tampoco es una persona que si bien es cercana al presidente y más a su esposa, no es de las que le dice sí a todo. Dudo que tenga mucha influencia pero si viene a cubrir parte del espacio que deja Romo como enlace con los empresarios. De ahí a que tenga éxito, lo dudo, porque el presidente controla toda la política y todas las funciones importantes en el país”.

Dijo que aunque no estén del todo convencidos, los industriales, tampoco la ven como una persona radical como Irma Eréndira Sandoval, Rocío Nahle o un Manuel Bartlett, “la identifican dentro de una ala más bien moderada, con cercanía al presidente, con cierta influencia, diría más, en la esposa del presidente que en el propio mandatario o en sus hijos que tienen un rol importante en las políticas económicas y políticas públicas”.

Le van a dar el beneficio de la duda, apunta, “sobre todo los empresarios del norte del país, los del Grupo Monterrey, el Grupo de los 10 y ojalá que nos sorprendan a todos, que sorprendan a los empresarios, que haya una relación dinámica, de entendimiento para recoger, las propuestas de lo que ellos tienen que decir respecto de temas que involucran a los sectores económico y productivo. Tatiana es muchísimo más política que técnica, es lo que le gusta al presidente. No le importa tener a técnicos o a los tecnócratas como les dice despectivamente, pero le interesa tener a alguien político. A lo mejor por ese lado puede funcionar Clouthier en términos políticos de negociación, de cabildeos, con los funcionarios importantes del gabinete y con el propio presidente, que se puedan lograr acuerdos y sea una voz que sí es escuchada por el presidente”.

 

Cercanía entre Romo y Clouthier

“No sé que tan cercanos sean, los dos aunque no son de Monterrey, ni de Nuevo León, están avecindados en esta ciudad desde hace mucho tiempo. Tatiana es de Sinaloa y Romo de la CDMX y tienen casi toda su vida allá, así como las relaciones de política empresarial que han logrado tejer y eso los une de alguna manera.

“No me cabe duda que el presidente pensó en el perfil de Tatiana no solo por el tema político y de que es muy cercana a él y a su familia, sino que una vez que se canceló formalmente el puesto de jefe de la oficina de la presidencia, pensó que la secretaría de economía que tiene relación con el sector privado, con las cadenas productivas, podría hacer las veces de enlace con los empresarios.

“Me decía un amigo cercano a Romo, que él de alguna manera la propuso para la secretaría de Economía en vista de que Graciela Márquez quería irse a la junta de gobierno el INEGI. Si hay cercanía, no sé que tanta porque Romo tiene sus propios intereses y su propio grupo de amigos entre empresarios. Tatiana va a seguir una política distinta, con sus propios intereses y su grupo de empresarios cercanos. Si bien puede ser una relación de cierto impulso que le dio Romo a Clouthier para integrarse al gabinete, no creo que sea tan estrecha como para que vaya en mancuerna a rescatar la relación con los empresarios con el gobierno”.  Nuestro entrevistado destacó que Clouthier deberá contar con gente con experiencia “y en la secretaría trabaja mucha gente experimentada, con bases técnicas. Están los subsecretarios que por lo que veo seguirán, creo que va a mantenerse la estructura, y si es así, se tratará de reconstruir la relación empresarios-gobierno y el sector productivo”.

Asevera: “Cuando hablamos de los empresarios, creemos que son los del CCE que van con el presidente a hacer sus acuerdos o los del Consejo Mexicano de Negocios que son los más ricos de México, pero en la realidad, los empleos los generan las micro, pequeñas y medianas empresas en los sectores formal e informal. Tatiana tiene todo un trabajo titánico para rehacer esa relación de confianza con el grueso de esos empresarios, que plantee una política industrial que funcione, que les de confianza y certeza para que la economía crezca”.

Advirtió que Clouthier deberá tener una estrategia en materia de política industrial y buscar la interlocución que no tuvo la extitular, Graciela Márquez:

“La secretaría de Economía tiene todo un papel importante en la recuperación del mercado interno, de los empleos, del más de un millón de empresas y unidades de negocios que cerraron en los últimos 17 meses, según el INEGI. Ojalá que Clouthier en principio, tenga más visibilidad que Graciela Márquez, que sea más movida, que busque interlocución y una estrategia relevante en materia de política industrial y de apoyo a las cadenas productivas del país.

“En segundo plano, que se deje asesorar por gente que sabe de comercio internacional, de subsectores y que ella funcione de forma más política tratando de destrabar temas importantes entre empresarios y gobierno, acercándole al presidente la voz de los empresarios y que les haga más caso. Si eso funciona, si delega lo técnico a los que sí lo saben hacer y ella coordina una estrategia para reactivar la economía, los empleos y las empresas que cerraron y por el otro lado, si políticamente actúa como un enlace efectivo y eficiente con el presidente y gabinete, puede ser estemos ante una buena decisión y función de Tatiana Clouthier. Le daría el beneficio de la duda, ojalá que no nos decepcione”.

 

Recuadro

 

Raymundo Tenorio, especialista económico

Factura política

 

El profesor emérito del Tec de Monterrey, Raymundo Tenorio consideró que la designación de Clouthier forma parte de las facturas políticas que se tienen que pagar:

“Sí tenemos a una socióloga comunista como tesorera de la nación. Son las facturas políticas, facturas ideológicas que hay que pagar. Tenemos a un arqueólogo como director del Insabi, así es la política, no nos sorprendamos porque son lo mismo que anteriores gobiernos, ¿qué hizo Videgaray en la SRE?  Aunque el dueño de Palacio Nacional,  dice que no son iguales, sí lo son. De qué nos sorprendemos.

“Nunca hemos estado enfocados al 100 por ciento en la eficiencia y la eficacia. Si ha habido gobiernos que han sabido acomodar a personas idóneas en los puestos idóneos, pero no será ni la primera, ni la última vez. Los empresarios como que quieren lavarle un poquito la cara, diciendo que con Clouthier van a encontrar interlocutor, porque fue empresaria.

“Eso no es cierto, este nombramiento lo que deja ver es que quien manda en el poder absolutista es Andrés Manuel López Obrador. No quisiera anticipar que Tatiana Clouthier vaya a actuar como un personaje de florero, no es una mujer incompetente en lo que ella sabe hacer…

“Seguramente tendrá que armarse de un buen equipo que le ayude a hacer las cosas bien, pero así como es este gobierno actual, de no pagarle bien a gente eficiente y preparada, dudo que éstos vayan a desempeñar ese papel. La ex titular de  Economía, Graciela Márquez, al despedirse de esa secretaría dijo que se iba satisfecha. ¿Satisfecha de  qué?

“Satisfecha de haber visto quebradas a un millón 10 mil empresas durante este año, satisfecha de que no pudo convencer o que se aburrió de no poder convencer a su jefe de apoyar a esos establecimientos que quebraron hasta este mes.

“Más bien hay que poner en justa dimensión que los que se van, deberían irse pero a su casa y no echar a perder a otra institución como es el caso del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, INEGI ¡¡Pobre México!!

“¿Qué opino de Alfonso Romo? Ya lo dijo el ex secretario de Hacienda, Carlos Urzúa en su carta de renuncia del 9 de octubre el año pasado, que Romo es un hombre que ha vivido del influyentismo y del tráfico de influencias y en eso no me voy a callar. Ratifico lo que dijo Urzúa en esa misiva, es un hombre que teje influencias en el poder y que se hace el mártir ante la opinión pública”.