Entrevista con José Antonio Crespo, politólogo
Pese al compromiso que hicieron los partidos que conforman la Coalición “Va por México” –conformada por el PRI-PAN-PRD– de incluir en sus listas de candidatos a diputados federales a representantes de la sociedad civil, académicos, activistas, y miembros de la opinión pública para enfrentar el tsunami de los candidatos de Morena que se aprestan para ratificar su triunfo en la Cámara de Diputados, no hay mensajes de la Alianza de que están haciendo las cosas diferentes, ni tampoco de que serán de oposición.
Las primeras listas de candidatos plurinominales dadas a conocer provocaron que organizaciones como la red de Ciudadanos por México, protestaran porque se hicieron a un lado a liderazgos que les podrían permitir recuperar la cercanía de partidos como el PRI con las bases y así competir en comicios considerados como una “prueba de fuego” para su sobrevivencia. Al interior de ese partido también hay protestas por el “agandalle”, del dirigente nacional al nominar a sus amigos y familiares —apellidos como Murat, Moreira encabezan las listas—.
En el caso del PAN, hubo acuerdos y destacan los nombres de varios calderonistas como Margarita Zavala, Jorge Romero y Santiago Creel. También están Jorge Luis Preciado, Cecilia Romero y José Isabel Trejo,que en opinión de algunos expertos son “agua pasada”, pues ya pasó su momento.
El PRD nombró a Verónica Juárez Piña, Luis Ángel Espinoza, Héctor Chávez y Federico Ovalle, entre otros.
En opinión del politólogo José Antonio Crespo Mendoza, era el momento para que la Alianza mostrara una cara un poco distinta en sus designaciones, por la circunstancia de estos partidos luego de las elecciones de 2018, donde fueron apabullados. “Evidentemente los partidos tienen a sus militantes, tienen a su gente que ha estado ahí, pero la idea era abrirse un poco más, tanto como fuera posible, por lo menos algunas candidaturas. También muchos de los diputados se quieren reelegir y tienen ese derecho pero esos espacios tendrían que haber sido aprovechados para meter gente de fuera. Personajes que representaran algo nuevo respecto de los políticos profesionales y mandar así el mensaje de que se está haciendo algo diferente, de que se quieren integrar un poco más a la sociedad civil y no ser los mismos de siempre”.
Apuntó que ésta decisión en cualquier otra situación, se pudiera ver como normal, pero en las actuales circunstancias, se lee como un mensaje de que no hemos cambiado, ni hemos tomado nota de lo que pasó en 2018, ni tampoco hacemos propuestas nuevas, lo que no le vaya ayudar a la causa de la Alianza.
El también historiador manifestó que lo que queda claro es que siguen las cuotas de poder dentro de los partidos. Al final, dijo, en la política “quienes están ahí es básicamente para ellos, para hacerse del poder e incluir a sus grupos. A veces negocian con otras facciones dentro del mismo partido, pero quien tiene la fuerza, aprovecha para meter a su gente y a veces genera inconformidades, rupturas, pero ellos siguen en la lógica de que lo que les interesa son los cargos, su ascención política y no les importa mucho lo que los ciudadanos quieran o piensen.
“Son políticos profesionales, no digo que sea malo pero en las actuales circunstancias, el mensaje que mandan no es nada adecuado para los ciudadanos que están esperando algo distinto de lo que fueron el PRI y el PAN”, advirtió.
Morena puede nominar a quien sea
Aseveró que en el lado contrario en estos comicios se encuentra el Movimiento de Regeneración Nacional y sus candidatos, ya que cuentan con todo para sacar adelante su mayoría en la cámara de Diputados, incluso incluir a personajes tan polémicos como el candidato a gobernador por Guerrero, Félix Salgado Macedonio, pese a la protesta de mujeres, activistas y defensores de derechos humanos.
“En Morena no se vive algo distinto en la lucha por los espacios, pero ellos tienen una ventaja muy grande que no tienen el PRI y el PAN, Morena puede meter casi a quien quiera. Eso lo estamos viendo con Félix Salgado Macedonio, candidato a gobernador por Guerrero y aún así puede ganar. Por qué?, porque tienen un electorado muy fanatizado, muy incondicional, muy de lealtad ciega. A quienes pongan, van a votar por ellos, porque sienten lealtad ciega hacia López Obrador y por ende, en alguna buena medida por el partido, no al 100%, pero se deriva de esa lealtad a López Obrador, metan a quien metan o impongan a quien impongan”.
Dijo que esa ventaja no la tiene la oposición, “no es que diga que el PRI y el PAN están metiendo malos candidatos y Morena a buenos, para nada, ellos están metiendo a distintas gentes, por ejemplo a la candidata de Morena de Nuevo León, Clara Luz, que estaba recién saliendo del PRI y a otros más. ¿Por qué? Porque con Morena si puede funcionar y con el PRI y el PAN puede no ser así o más bien, probablemente no funcione como ellos esperan, porque Morena tiene millones de fanáticos y el PRI y el PAN, ya no”.
Recuerda que ni en la elección de Vicente Fox en el año 2000, el electorado está tan fanatizado como ahora, “nunca por ejemplo, el electorado del PAN con Vicente Fox, cuando fue votado como presidente estuvo tan fanatizado como este de Morena, ni tampoco fue tan amplio”.
El analista dijo que esta ventaja la ha aprovechado Morena y “este año le puede ser igual de redituable si cuentan con millones que hacen lo que se les diga, sin cuestionamientos, ponen a quien sea”.
Cuestionado sobre la candidatura de Félix Salgado Macedonio, que ha sido repudiada por las víctimas del guerrerense, por defensores de derechos humanos y activistas, reconoció que Morena la va a mantener a costa de lo que sea.
“Lo mantendrá pese a todo, no les importa. Félix Salgado no es el candidato de Morena, es el candidato de Andrés Manuel López Obrador, eso ya se vió, él salió a defenderlo y a minimizar las acusaciones. ¿Por qué?, porque muchos suponemos que le debe favores políticos, es una inferencia. Seguramente le ha de deber favores políticos, recursos que le haya encauzado para su campañas de antes de 2018 o de lo que sea, pero es candidato de López Obrador”.
Abundó “no les importa lo que digan las mujeres, ni su causa, ni tampoco la violencia de género. Salgado Macedonio hizo favores políticos y la prioridad es la política, lo hemos visto mucho con López Obrador y Morena se disciplina, es el presidente y Salgado su aliado y ya”.
Al referirse a lo sucedido con otros partidos que al enfrentar las elecciones intermedias, tienen problemas por la baja de popularidad del presidente de la república, debido al desgaste en el poder, en el caso de López Obrador a pesar de la pandemia y el mal manejo de los servicios de salud y de la economía, esto no se está reflejando.
“Deberían ser elementos para pensar que se podría perder la mayoría, sin embargo las encuestas no lo reflejan. Algunos hacen la comparación de que Vicente Fox, incluso con una alta popularidad que mantenía en la elección intermedia, pero el partido se le cayó y lo mismo sucedió con Felipe Calderón, que también tenía una popularidad alta, aunque Fox la tenía mucho más alta, pero aún así se le cayó la elección intermedia”, dijo.
Sin embargo, advierte, en el caso de Morena, esta baja no se ha visto reflejada. “¿Qué es? Otra vez, la lealtad ciega, que les lleva a decir no es culpa del presidente lo de la pandemia, el manejo que le ha dado ha sido bueno pero en todos los países hay decesos; la economía también, en todos lados hay crisis económica, más bien el presidente está haciendo lo adecuado y así lo creen porque así lo dice López Obrador y sus ideólogos y lo creen, que les dicen que su desempeño ha sido muy bueno”.
Y lo creen, señala, porque se los dice López Obrador y no le hacen caso a todos los otros expertos que te dan elementos para dudarlo. “No los oyen, porque consideran que están descalificados de antemano, porque son corruptos, porque son conservadores, porque quieren detener a López Obrador, ni siquiera les hacen caso ni escuchan sus argumentos. Simplemente le creen que las cosas van bien, que tiene buenas intenciones y con eso basta”.
Enfatiza que salvo que cambiara la situación de aquí a cuatro meses, podría ser distinto el panorama previo a los comicios, pero hoy por hoy las encuestas, le siguen dando la mayoría suficiente a Morena como para mantener la mayoría absoluta.
Lo peor, enfatiza, es el manejo de la oposición.
“Creo que se ha quedado perpleja, paralizada, no hay liderazgos nacionales visibles que sean un interlocutor de López Obrador. No hay ninguna figura política fuerte, los medios pueden criticar y criticar pero una figura política relevante que se distinga y le esté contestando punto a punto a López Obrador no la hay. Quizá la haya, pero no está muy visible para pararse frente a los medios y contestarle puntualmente y parar la descalificación que hace de la oposición cotidianamente. Nadie, en esta campaña por lo menos, quizá ya más adelante, salgan más figuras. Hoy el monopolio de la propaganda y el discurso lo tiene López Obrador”.
