Mucha gente pequeña, en sus lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo.

Eduardo Galeano

Primer acto: la historia detrás del predio

En toda ciudad existen depredadores, pueden tener diferentes formas y colores, pero todos tienen algo en común: sus intereses van más allá del beneficio de la ciudad y sus áreas verdes. Hay depredadores que operan en grupo, empresarios y políticos corruptos, que devoran a su presa, en este caso nuestras áreas naturales, bosques y parques, para alimentar sus bolsillos nunca satisfechos, a través de proyectos inmobiliarios. Estos depredadores conocen la ruta: primero llegar al poder para poder torcer la ley a su favor, segundo identificar con cuál empresa pactar para el negocio, donde sin problema hay empresarios que se pintan solos, por eso los depredadores son más que amigos.

Casos de corrupción y afectación del medio ambiente suceden en todo el país, ejemplos sobran.

El caso que nos ocupa comenzó en 1980 cundo el Congreso del Estado emitió el decreto 10421 en el que dio recursos y poder al Ayuntamiento de Guadalajara para adquirir un enorme terreno que debía convertirse en un gran parque. Han pasado muchos años desde entonces y el parque nunca lo levantaron.

En 2008, el Ayuntamiento de Guadalajara decidió que ahí, en el terreno donde debía ser el parque, se levantaran unas torres de departamentos de lujo y armaron un convenio. Al Ayuntamiento le tocó poner el predio, el pago de licencias e impuestos y, por si fuera poco, también pondría gratis las tuberías y calles necesarias para el complejo inmobiliario. Por su parte la empresa prometió construir escuelas, plazas, estacionamientos, cruceros seguros, banquetas, un malecón panorámico que conectara con el Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño, entre otras mejoras equivalentes a más de 600 millones de pesos.

En 2012, cuando el Ayuntamiento estaba en manos del PRI tuvieron la oportunidad de recuperar el parque, pero fue omiso.

En 2016, llegó Movimiento Ciudadano, y el ahora gobernador que entonces era alcalde de Guadalajara, en lugar de recuperar el predio como nos prometió a los vecinos, renovó el pacto con los empresarios, y más aún les hizo un descuento, en lugar de 60, solo iban a pagar 30 millones de dólares en obras en un plazo de dos años. Dicho plazo venció en diciembre del 2018. La empresa no cumplió y aún así cometieron el delito de vender fuera de la ley, sin pagar impuestos, casi la mitad del terreno por 500 millones, dinero del que el Ayuntamiento no recibió un solo peso, a una tercera empresa “Hoteles Riviera Deluxe”, quienes conducen el proyecto Iconia. Además, estas dos empresas tienen el mismo representante legal y casi los mismos socios.

Actualmente ya venció el convenio que firmó Alfaro en 2016. Ismael del Toro durante su gestión al frente del municipio fue omiso, el presidente municipal interino también fue omiso, ellos tenían la obligación de hacer las acciones jurídicas pertinentes para recuperar el predio y además cobrarle a la empresa una multa por incumplimiento que asciende a 730, 292,500 millones de pesos.

 

Segundo acto: manifestación pacífica, defensa desde la paz, resignificar espacios

El 29 de marzo de 2021, el predio mal llamado “Distrito Iconia” cobró un nuevo significado, decidimos nombrarlo Parque Resistencia Huentitán porque eso es en lo que lo transformamos. Dotamos de fuerza el espacio sembrando árboles para que vuelva a crecer esa vida que los depredadores se aferran a convertir en concreto. Entre colectivos, vecinos y estudiantes, nos mantuvimos 144 días de resistencia pacífica, acampando en ese mágico espacio con la firme convicción de defenderlo hasta el final.

 

Tercer acto: desalojo violento

Me despertó el sonido de un cuchillo rasgando mi casa de campaña, al abrir los ojos una persona me apuntaba con un arma larga, pregunté: ¿Quién eres? Respondió: no somos del cártel, si no ya no estarías hablando cabrón, somos de la Fiscalía, párate. Así me despertaron a mí y a mis otros 15 compañeros a las 2:55am del día 19 de agosto, en el campamento de defensa del parque Resistencia Huentitán.

 

Cuarto acto: Ante el ecocidio en Huentitán nos toca resistir

Ante el ecocidio en Huentitán me queda claro que las autoridades que permitieron esto no tienen consciencia, ignoran la función de los ecosistemas, son los mismos que cuando se desborda un arroyo le echan la culpa a la gente por tirar basura en vez de asumir su responsabilidad por la mala planeación urbana, porque primero talan y queman para poder construir y después la madre tierra les muestra sus equívocos.

El pasado viernes 10 de septiembre, la ciudad perdió alrededor de 220 árboles que crecían sanos en el parque Resistencia Huentitán, que echaban raíces, que conectaban nuestra lucha con el principio más básico, la vida.

 

Quinto acto: Red de Resistencia Jalisco

Quienes defendemos el medio ambiente en Jalisco, sus áreas verdes y el agua, nos hemos enfrentado a un pacto entre autoridades corruptas y empresarios rapaces: los depredadores de la ciudad, que lucran a costa de nuestros recursos naturales, a costa de nuestra calidad de vida.

Estos depredadores trabajan en mutuo acuerdo, son grupos empresariales que apoyan de manera económica a candidatos a cargos de elección popular. Una vez ya en el poder, el funcionario regresa el favor a los empresarios a cambio de regalar o vender a precios irrisorios los espacios públicos que son de todas y todos para beneficio de particulares. Estas construcciones además perjudican de manera irreversible a nuestro medio ambiente y por lo mismo necesitan que se les brinden impunidad, para concretar sus desarrollos. Esta es la cultura del dinero; un pacto inconfesable que en los hechos se hace evidente.

Bajo este modus operandi, los depredadores de la ciudad han atacado el parque San Rafael, el parque Morelos, el cerro de la Reina, el Nixticuil, Arcos de Guadalupe, Arboledas Sur, el parque Mirador, el jardín de Mexicaltzingo y por supuesto: el parque Resistencia Huentitán. Y es que las autoridades corruptas están cambiando usos de suelo, regalando terrenos, subordinando a la mayoría del sistema de procuración de justicia de Jalisco bajo los intereses del gobernador del estado.

Ante este atropello, el pueblo no podía guardar silencio, por ello las y los ciudadanos nos hemos organizado, hemos impulsado manifestaciones pacíficas, implementado acciones jurídicas, sembrando los árboles que nos quitan, desafiando las máquinas taladoras de árboles, siendo incómodos para obstruirles el paso y evidenciando y compartiendo con la ciudadanía el pacto del que como pueblo somos víctimas.

Frente al veneno del miedo que infunden las autoridades, la resistencia pacífica es el antídoto. Por ello el lunes 27 de septiembre, en la entrada del bosque de Chapultepec en la Ciudad de México, anunciamos la creación de la Red de Resistencia Jalisco. Porque encontrar justicia y diálogo con las autoridades de Jalisco no ha sido posible, esta lucha está trascendiendo a nivel nacional.

El autor es representante de la Red de Resistencia Jalisco.