La relación bilateral con los Estados Unidos, siempre ha sido y es una prioridad política para el gobierno mexicano. Por lo tanto, la agenda del gobierno en política exterior debe tener presente, que los Estados Unidos es nuestro mayor socio comercial y también nuestro mayor acreedor. Nuestras economías son interdependientes. Y considerar que en su territorio viven y sobreviven cerca de 20 millones de mexicanos, una buena parte indocumentados. Es por ello que para ambas naciones la relación bilateral es una cuestión de seguridad nacional. Actualmente, el tema de la seguridad, el de migración, acompañados de los aspectos económico-comerciales han ocupado el lugar central de la agenda.

Derivado del T-MEC Estados Unidos y Canadá son nuestros principales socios comerciales, de enero a junio de 2022, las exportaciones de México al mercado estadounidense sumaron 224 mil millones de dólares. Mientras tanto, las mercancías que  México importó de Estados Unidos fueron por 160 mil 612 millones de dólares, lo que da como resultado una balanza deficitaria con México de 63 mil 444 millones de dólares.

México ocupa el tercer lugar entre los principales socios comerciales de Estados Unidos, después de Canadá y China. Después de todo, las exportaciones mexicanas a Estados Unidos superaron a las importaciones en 224 mil millones de dólares, generando el cuarto mayor déficit comercial bilateral de Estados Unidos, después del déficit que tiene con China, Japón  y  Alemania.

Sin embargo en los últimos días ha habido por parte del gobierno mexicano un manejo poco diplomático con lo que hace a la buena relación entre los dos países, entre otros el reclamo de las empresas norteamericanas respecto de las reformas legales en materia de energía,  la consulta respecto del tema que pudiera concluir en una cuantiosa  sanción para México.

Ante la solicitud de Estados Unidos y Canadá  para que se inicien consultas sobre una presunta violación de México a los términos del Tratado Comercial México, Estados Unidos y Canadá (TMEC) en materia energética, el presidente Andrés Manuel López Obrador desestimó las posibles repercusiones: “no va a pasar nada  no hay ninguna violación al tratado”. Consideró que este es un mecanismo que se utiliza comúnmente, como ya lo hizo en su momento México.

El hecho de haber sido denunciado por Estados Unidos y por Canadá de haber violado el Tratado de libre Comercio pactado y sometido a la aprobación del Senado Mexicano, pone a nuestro país en una posición por demás riesgosa. En el mes de julio se aprobaron consultas a México en el marco del Tratado México-Estados Unidos Canadá T-MEC debido a las diversas modificaciones en el sector energético mexicano, ya que consideran empresarios norteamericanos, que podrían estar violando el trato comercial en América del Norte lo que traería como consecuencia el suspender concesiones a las exportaciones mexicanas en sectores estratégicos. Los socios comerciales del T-MEC pusieron la lupa a México porque consideran que dichas medidas favorecen a la CFE y Pemex y afectan negativamente a las empresas tanto de Estados Unidos y Canadá.

México tiene que revisar con seriedad las reformas realizadas al sector energético a fin de atender los reclamos de las empresas extranjeras y  de esta forma mandar un mensaje al mundo de que México es un país respetuoso de las normas del sistema multilateral de comercio y comprometido con lo negociado en los Acuerdos de Libre Comercio.

Si no se logran resolver las diferencias tras la consulta, Estados Unidos podrá solicitar un Panel. Si el panel llegara a determinar que existe una violación al T_MEC,  se contarían con 45 días para tratar de llegar a un acuerdo y, de no alcanzarlo, Estados Unidos podría imponer sanciones como suspender restricciones arancelarias que afectarían a sectores estratégicos como el agropecuario por ejemplo tequila, tomate, berries y otros importantes para México, así como el automotriz sector que ha sido muy presionado.

El secretario de Estado Antony Blinken acompañado por Gina Raimondo Secretaria de Comercio de Estados Unidos, realizaron una visita oficial a México para tratar –según la declaración del presidente de México-  asuntos de carácter comercial y de migración;  y como lo señaló en la mañanera, que sus conversaciones con Joe Biden son de respeto a las soberanías de ambos países, de buena vecindad y de avance en las economías conjuntas. La verdad de los temas tratados en dicha reunión no será divulgada oficialmente, tal vez al tiempo lo sabremos, pero es notorio que el presidente cambió su tono rijoso respecto del tema energético y la violación al T-MEC por lo que  el rubro energético no será incluido en el discurso de las fiestas patrias.

El dicho popular  “Mono viejo no aprende maromas nuevas”,  viene al  caso con el inquilino del Palacio, pues sería prudente que si el presidente no puede aprender los oficios diplomáticos, que procurara evitar hacer comentarios sobre el tema, porque lo que pasa en las mañaneras como la canción del Chico Che y el comentario de “Uy qué miedo”, no se queda en las mañaneras, y podría normar el criterio de los diversos asesores del Presidente Biden. En fin, esperemos que todas las asperezas en las relaciones con el gobierno norteamericano puedan ser limadas y se continúen de manera tersa.