Carlos Olivares Baró
Dave Holland (Inglaterra, 1946) tiene sus puntos de vista sobre el jazz: desde que apareció como integrante del grupo de Miles Davis en los sesenta (Filles de Kilimanjaro, 1968; In a Silent Way, 1969; Biches Brew, 1969…), y formó el cuarteto Circle (Chick Corea, piano; Anthony Braxton, sax, flauta y clarinete; Barry Altschul, percusiones y marimba), a principio de los años setenta, hemos sido testigos de un bajista con un concepto muy privativo del jazz. Ligado a las vanguardias y abierto a las fusiones, sus primeros trabajos con el guitarrista John McLaughlin orientaron su carrera a una búsqueda sonora de sentidos múltiples y novedosos.
La bruma comienza a posarse en la hierba / se hincha a través del campo / lentamente, como para disolverse, pero / moviéndose por su propio impulso (Robert Kelly).
Points of View/ Dave Holland Quintet (ECM Records, 1998. Nueva presentación, 2011) es un álbum que mantiene su frescura después de trece años de su aparición: parece que fue grabado ayer. Robin Eubanks (trombón), Steve Wilson (sax soprano y alto), Steve Nelson (vibráfono y marimba) y Billy Kilson (batería) aceptan los esbozos del bajista inglés y nos regalan un cuaderno musical de singulares cédulas armónicas y rítmicas.
Canta el gallo a medianoche. Silencio / roto. Los grillos sabiamente lo re- / forman en / mínimas y / trinos (Denise Levertov).
Trombón que se columpia en los armónicos en acompasada costura windingiana y resonancias en los parámetros de Jay Jay Johnson: Eubanks descubre los telares y los dibujas con bríos./ Saxofón que emerge de la lluvia y salpica los arpegios con sus goterones parkerianos con Hawkins y Garbarek testificando los entornos: Wilson silba para que la fiesta sea un preludio./ Marimba y vibráfono que conversan en la hondura de la tarde y se prolonga el adiós: Nelson viaja por la premura subrayando cadencias./ Batería que resuena y redobla los bocetos siguiendo las pautas de Haynes: Kilson martillea la bruma y aparece la luz./ Hay un único responsable de las consonancias y los regocijos: Dave Holland con un bajo doble multiplicando los sueños y restaurando las aldabas de los antiguos portones: inauguración de líneas que vigoriza el maderamen del jazz contemporáneo.
En mi interior todos son un pájaro. / Estoy batiendo todas mis alas. / Querían cortarte / pero no lo harán. (Annex Sexton).
Quinteto que suscribe distintas modalidades. Quinteto que retoma la sonoridad del bop y la replantea con destellos latinos y free. Quinteto que se propone hacer free y lo traslada a las plazas neoclásicas y modales. Ocho composiciones inclasificables por su riqueza armónica, pero deleitables por su libertad estructural ejecutada en un discurso de íntegro acabamiento melódico.
Soñar con mariposa es párpado, / con abismo / destello (Gonzalo Rojas).
Holland trenza guiños latinos y le encarga a Eubanks las líneas argumentales en la pieza que da inicio al CD, “The Balance”. “Mr. B.”, también de la autoría del bajista, expone los redobles de la batería en juntura con el vibráfono de Nelson en una amalgama rítmica de arrojado contrapunteo. “Ario” (Holland) entra en los terrenos de la balada con un extasiado dibujo del sax y un bajo que apuntala las lenidades de la atractiva melodía. “Herbaceous” (Holland), dedicada a Hancock, juega con algunas figuras armónicas del pianista de Watermelon Man con volcado sentido admirativo.
El corazón del mundo se repliega y se estira / con voluntad de columna y fría furia de plumas (Pablo Neruda).
Steve Wilson exhibe con “The Benevolent One” una disipada trama de cruzamientos en arpegios de etérea belleza instrumental y huellas impresionistas y cool. “Serenade” (Steve Nelson) está imaginada desde un diálogo obstinado de batería y vibráfono: “serenata” en crescendo y sucesiones con estampas y enlaces ravelianos. Mirada personalísima de un músico quimérico: sus puntos de vista acrecientan las perspectivas del jazz contemporáneo.
Las horas muertas no tienen minutos. / Epilepsia del jazz band. / Emoción. / Un alta marea. / La Energía del mundo. / De fiebre brillan los ojos de las mujeres. (Luis Cardoza y Aragón).
