El Gobierno de Estados Unidos convocó a los presidentes de 12 países de Latinoamérica y el Caribe a una cumbre que se celebró el día 7 de marzo en la ciudad de Miami Florida, estos países cuyos gobiernos se identifican con la derecha y comparten los mismos principios que Estados Unidos. La cumbre hemisférica Escudo de las Américas, como la denominó Trump, reunió a países aliados de la región para abordar temas como migración, seguridad, combate al crimen organizado y reducir la influencia de actores externos, como China, en los asuntos regionales.
Participaron los presidentes de: Argentina; Bolivia; Costa Rica; Ecuador; Republica Dominicana; El Salvador; Guyana; Honduras; Panamá; Paraguay; Trinidad y Tobago y, el presidente electo de Chile. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, señaló: “son los líderes de estos países que han formado una coalición histórica para colaborar y atajar a los carteles criminales narcoterroristas y la inmigración masiva, no solo hacia Estados Unidos, sino en todo el continente”. ”Esta coalición histórica de naciones colaborará para hacer avanzar estrategias que detengan la injerencia extranjera en nuestro hemisferio, la inmigración ilegal y masiva y los cárteles y bandas criminales y narcoterroristas”.
En la cumbre se destacó la ausencia de México, Brasil, Colombia, Nicaragua y Venezuela, países que aún quedan alineados con el Foro de San Pablo y que en su mayoría tienen conflictos con los traficantes de drogas del continente y que asumen que llevan décadas luchando contra el narcotráfico.
¿Por qué no fue invitada la Presidente de México? Porque solo se invitó a los presidentes con ideologías similares a las de Trump, como sus mejores aliados con ideas afines en el hemisferio para promover la libertad, la seguridad y la prosperidad en la región; y Claudia Sheinbaum no solo no tiene ideas afines con Trump sino todo lo contrario, ella ha militado siempre en la izquierda y además no busca combatir al crimen organizado. Hecho que fue motivo de burla por parte de Trump al exhibir a la presidente de México diciendo que cuando él le propuso que lo dejara exterminar a los carteles de la droga en México ella le contestó: “No, no por favor Sr. Presidente” y califico a México como el epicentro de la violencia de los cárteles.
A todas luces, a los ojos del Presidente de Estados Unidos, la Presidente de México no goza de su confianza para hacer alianzas con ella, declara que en lo personal le simpatiza y que incluso tiene una bonita voz, pero con la voz no se logra nada; estas expresiones sobre nuestra Presidente nos demuestran el poco o nulo respeto que siente por la presidente de su vecino país.
La firma de un acuerdo entre los países participantes en la cumbre de Miami, aseguran a Trump la posible intervención del ejército norteamericano en el combate al tráfico de drogas, tal y como lo hizo la semana pasada en Ecuador, mientras que por su parte la presidente Claudia Sheinbaum volvió a declarar que no aceptará la propuesta del presidente Trump para que el ejército estadounidense intervenga en el combate al narcotráfico.
Donald Trump seguirá presionando a la presidente de México para que inicie la persecución y enjuiciamiento de las grandes cabezas del Partido en el poder, Morena, porque de nada sirve que se descabecen los cárteles de la droga si los que quedan en su lugar siguen teniendo el apoyo y la asociación de los altos funcionarios y políticos de México.
El jefe del comando norte del ejército de Estados Unidos ha señalado que un tercio de nuestro territorio está controlado por el narco y lo repiten senadores, representantes y el mismo presidente de aquel país. Trump dice que la presidenta tiene miedo, miedo de romper el pacto con el narco porque podría significar el fin de su mandato y el fin de Morena en el poder.
La Presidente tiene que continuar con las políticas establecidas por López Obrador, pues se encuentra entre la espada y la pared y atada de manos, por un lado tiene la enorme presión de Trump y por el otro lado se enfrenta a los compromisos adquiridos con el narcotráfico al haber aceptado el financiamiento de su pre-campaña y de su campaña y las de todos los candidatos de Morena. Por eso es que Trump acusa que México está gobernando por el narcotráfico. Sheinbaum va a estirar la liga hasta que reviente.
