Claudia Sheinbaum ya enloqueció. El Plan B de la reforma electoral demuestra que “el poder atonta a los inteligentes y a los tontos los vuelve locos”. La señora Presidenta ya se olvidó de su estirpe comunista y ahora se siente monarca, la “reina deseada”.

Ordenó modificar la Constitución para adelantar la revocación de mandato y que “ella” —sí lo leyó bien— que “ella”, pueda “promover el voto a su favor” y glorificar las conquistas de su gobierno. La propuesta recuerda a la madrastra de Blanca Nieves: “Espejito, espejito quien es la más hermosa del reino”.

Sheinbaum distorsiona el sentido democrático de la revocación de mandato. Un mecanismo que debe servir a la ciudadanía para echar del poder a un mandatario indeseable lo utiliza tramposamente desde el gobierno para reafirmarse en el cargo.  

No es extraño que lo haga. A ese tipo de trucos recurren los autócratas. La inquilina de Palacio Nacional está imitando a sus maestros: a Hugo Chávez y a Evo Morales. Ambos utilizaron la revocación de mandato para movilizar a sus bases, tratar de demostrar que son insustituibles y reafirmar el régimen autoritario que encabezan.

La revocación de mandato es un instrumento de control que sirve a los ciudadanos para defenderse de los malos gobernantes. Es la sociedad inconforme quien debe solicitarlo, no la autoridad. En este caso, la farsa consiste en que los simpatizantes de Morena sean quienes reúnan la firmas y vayan a votar para ungir a la reina de la 4T.

Pongamos atención en esto: Ni la oposición, ni ciudadanos hartos con el régimen han propuesto que Sheinbaum salga del poder. Los dictadores siempre utilizan la revocación de mandato para legitimar su gestión frente a severas crisis políticas y la ofensiva de la oposición.

Esto significa que estamos ante una mandataria profundamente debilitada necesitada de oxígeno. Le urge que el “espejo de la madrasta” le diga otra vez que ella es la más popular porque Washington ya colocó a su sexenio en la lista de los narcogobiernos.

Sheinbaum y Morena quieren utilizar la revocación de mandato para impedir una debacle electoral en el 2027. Saben que ya no son queridos. Saben que representan un proyecto fracasado. Se saben ineptos y traidores de sus propias causas. Se saben los más corruptos. Saben que están en la lista de “los Maduro” y que pueden venir por ellos.

Por eso la locura, la desesperación de querer utilizar un recurso democrático para consolidarse en el poder como partido único y despótico.

@PagesBeatriz

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