Nuestra tierra (Argentina-México-Francia-Estados Unidos-Países Bajos-DInamarca, 2025) de Lucrecia Martel (14 de diciembre de 1966, Salta, Argentina).

Tomas áereas de nuestro planeta, con sátelites circundándolo, a lo Stanley Kubrick, tomas acercándose hacia su superficie, acompañadas de celestial canto, implorándole al Señor que tenga piedad de nosotros, hasta ver algún lugar concreto de Tucumán, en el que presenciaremos la disputa por su propiedad, entre un pueblo originario contra descendientes de colonizadores, a consecuencia del asesinato de uno de los miembros de ese pueblo. El hecho pone de relieve el poder de los medios de comunicación, para influir sobre las decisiones jurídicas del Estado. La realizadora le añade, a la filmación del juicio oral y a la recreación de los acontecimientos, testimonios históricos y acciones identatarias con los miembros de esa comunidad, demostrando, con su docuficción, el poder del cine, como medio de expresión artística y medio de comunicación, al servicio de los desposeídos.

Gracias por operar con nuestro banco (Thank You for Banking with Us, Palestina-Alemania, 2024) de Laila Abbas (1980, Palestina), con Yamine Al Massri, Clara Khoury.

Dos hermanas se las ingenian, ocultando la muerte de su padre, para cobrar el dinero dejado por él en un banco de Cisjordania, violando las patriarcales leyes bancarias sobre la herencia familiar. Quién sabe que líos territoriales habrá allá (si Palestina es la conformación de Cisjordania y la Franja de Gaza o que pitos toca Israel ahí, qué sé yo). Lo curioso es que la realizadora ha montado una feminista y divertida historia de humor negro, al margen del conflicto armado, visto y mencionado de pasada.

Expulsado del paraíso (Amrun, Alemania, 2025) de Fatih Akin (25 de agosto de 1973, Hamburgo, Alemania), con Asper Billerbeck, Laura Tonke, Lisa Hagmeister, Kian Köppe. Amrun, isla frente a la costa del Mar del Norte de Alemania, es la nueva Patria Chica (Heimat) de Nanning, niño-adolescente, con alto sentido del deber, miembro de la sección infantil de las juventudes hitlerianas (jungvolk). Al término de la segunda guerra mundial regresa, con su familia, del paraíso a Hamburgo. Lo dicho, no alcanza a describir el intenso y conmovedor drama humano del realizador Fatih Akin, basado en la novela Amrun de Hark Böhm (1939-2025), quien, también, colaboró en la escritura del guión y actuó en la película, antes de morir. Son recuerdos de infancia, al narrar la conducta de un frágil niño, en proceso de madurez, física y emocional, convirtiéndose en un fuerte y valiente joven. La madre sufriente lo regaña porque llora, ya que los jungvolk no lo hacen.

Magallanes (Magalhaes, Portugal-Filipinas-Francia-España-Taiwan, 2025) de Lav Díaz (30 de septiembre de 1958, Mindanao, Filipinas), con Gael García Bernal.

Se entienden las concepciones anticolonialistas del realizador Lav Díaz, denunciando la imposición civilizadora eurocentrista, mediante la superioridad tecnológica, usando el emblema cristiano y las espadas de acero, arcabuses, ballestas y cañones, para exterminar a los pueblos originarios y sus ritos paganos. Se aprecian las imágenes del mar embravecido por el viento, su constante sonar en las playas, como acompañamiento medidor del transcurrir del tiempo. Se agradece el esfuerzo por hacernos tomar conciencia de la travesía marítima magallanezca de circunnavegación del mundo. Vale todo, por encima de ver a Gael, en el papel del barbón fanático, cristianizando a los salvajes, en el nombre de Dios, contra tabús invisibles (Lapulapu), y su muerte en una batalla, sin haber concluido el viaje de regreso, quedando sujeto a juicio histórico.

Tardes de soledad (España-Francia, 2024) de Albert Serra Juancia (9 de octubre de 1976, Bañolas, Gerona, Cataluña, España), fotografía: Arthur Tort, Edición: Albert Serra,  con Andrés Roca Rey y toda su cuadrilla.

No se trata de una preciosista visión de la fiesta brava, con tomas abiertas de masas exaltadas, coreando pases de gran belleza estética, en las que se ve la comunión pagana entre torero y público, solazándose con el sacrificio del “dios del ritual, el cuerpo sacrificado” (diría Pepe Malasombra). Se trata de una edición, con tomas cerradas, de la lucha cruenta y sangrienta entre el hombre y la bestia, acompañada con gruesas palabras de los subalternos del matador, escuchándose lejanos ecos de olés y perceptible música incidental. Se trata de una visión del horror del triunfo racional, contra la irracionalidad de la naturaleza, defendiéndose por no morir, sin saber porqué.

Amor (Kjaerlighet, Noruega, 2024) de Dag Johan Haugerud (30 de diciembre de 1964, Eidsberg, Noruega), con Andrea Braein Hovig, Tayo Cittadella Jacobsen.

Tecera parte de la trilogía “Sex Dreams Love” (Kjonn, Drommer, Kjaerlighet), en la que una doctora heterosexual y un enfermero homosexual, se platican su vida íntima, los dos en busca del amor. Ella tiene una aventura, antes de ser amante de un divorciado, él ejerce su oficio, enamorado de un paciente. Una chica lésbica, amiga de la doctora, también aparece en escena. En fin, “la aventura se desarrolla a nivel del verbo”, como diría Tomás Pérez Turrent, escribiendo sobre el cine de Éric Rohmer, sin tanto romanticismo y un poco de frío humor nórdico.