Por David Estévez Gamboa “JAGUAR NEGRO”

Ante los recientes señalamientos realizados por autoridades de Estados Unidos que vinculan a diversos actores políticos mexicanos con presuntas redes del crimen organizado, queremos expresar lo siguiente:

La situación que hoy enfrenta México no es nueva para quienes diariamente recorremos las carreteras del país.

El transporte nacional ha sido, por años, víctima directa de la inseguridad, la extorsión, el robo y la violencia que se ha permitido crecer bajo la sombra de la impunidad y la complicidad institucional.

Los señalamientos que hoy salen a la luz pública no hacen más que confirmar lo que el pueblo mexicano ha denunciado durante años: la infiltración del crimen organizado en las estructuras de poder representa una amenaza directa para la estabilidad, la economía y la seguridad nacional.

Manifestamos que es inadmisible que quienes tienen la responsabilidad de gobernar y proteger a la nación estén presuntamente vinculados con intereses criminales.

Que exigimos investigaciones reales, transparentes y sin simulación, caiga quien caiga, sin distinción de partido, cargo o nivel de poder.

Que rechazamos cualquier intento de encubrimiento o manipulación de la información que busque proteger a los responsables.

Que el pueblo de México merece conocer la verdad y ver que se haga justicia.

El sector transportista ha sido uno de los más golpeados por esta crisis.

Mientras algunos desde el poder pactan o guardan silencio, miles de hombres y mujeres del volante arriesgan su vida todos los días para sostener la economía del país.

Hoy más que nunca, México necesita instituciones fuertes, limpias y comprometidas con la ley, no con intereses oscuros.

Nosotros  tenemos un compromiso de seguir alzando la voz, organizándonos y construyendo alianzas firmes para exigir un país donde prevalezca la justicia, la seguridad y el respeto al trabajo digno.

¡Ni complicidad, ni silencio!

¡México merece verdad y justicia!