Nunca como ahora parece que la Humanidad anda al garete. Por los cuatro puntos cardinales la incertidumbre y la tozudez son la moda, por todos los pretextos. Sobre todo en los sitios donde la muerte y la codicia rondan, día y noche. Semanas van y semanas vienen, y en el Oriente Medio se empecina la sinrazón desde tiempos inmemoriales. Olvidados por todos los dioses, y cuidado que los ha habido. Las principales religiones cultivadas por los seres humanos tuvieron su origen por esos lares. Pero, todo indica que lo espiritual no es suficiente para que el ser humano viva en paz, sin importar sus creencias. Como dicen los versos de Los Heraldos Negros, el célebre poema de César Vallejo: “Hay golpes en la vida, tan fuertes…¡Yo no sé!/ Golpes como del odio de Dios, como si ante ellos,/ la resaca de todo lo sufrido/ se empozara en el alma…¡Yo no sé!” El colmo, los dirigentes políticos del momento se empeñan en imponer sus intereses, llámense Trump, Netanyahu, o ayatolás de antes y de ahora. No solo el magnate estadounidense es responsable, son varios, parece que Atenea, la diosa de la inteligencia tomó las de Villadiego hace tiempo. ¿Hasta cuando? Chi lo sa?
Lo anterior viene a cuento por todo lo que sucede en el estratégico y vital Estrecho de Ormuz, situado, como todo mundo sabe, entre Oman e Irán conectando el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán. Los lingüistas dicen que el nombre del estrecho deriva de la palabra persa Hurmogh, que significa palmera datilera aunque, otros, lo identifican con Hormuz, variante de Ahura Mazda, el dios supremo persa. Ormuz históricamente fue un reino y un gran mercado comercial. La época histórica comercial fue dirigida por Portugal que ocuparon la isla de Ormuz en 1507, hasta que fueron expulsados por los ingleses en 1622. En fin, en el cristianismo y la tradición persa Ormuzd representa el principio del bien, en contraposición al mal: Ahriman.
No está de más decir que cualquier tensión geopolítica en el Estrecho de Ormuz afecta el precio del crudo instantáneamente debido al crucial papel en la exportación de petróleo desde los países ribereños como Arabia Saudita, Irak e Irán hacia Asia y Europa, principalmente. Los expertos dicen que por esta vía marítima cruza hasta el 35% de la exportación petrolera mundial.
Desde el inicio de la guerra en curso —iniciada por la dupla EUA-Israel versus Irán el 28 de febrero último— el mercado petrolero ha sido muy variable. Por ejemplo, los precios del petróleo registraron el martes 5 de mayo una fuerte corrección en medio de los recientes ataques contra Emiratos Árabes Unidos (desmentidos por Irán) y un buque de carga en el estrecho de Ormuz.
De tal forma, el barril del Brent del Mar del Norte (noroeste de Europa) para entrega en julio próximo perdió e 3.99%, hasta 109.87 dólares. Esta es una de las rutas marítimas más transitadas y peligrosas del mundo, aunque crucial para la extracción de petróleo y gas, así como para el comercio internacional. Su equivalente en EUA, el West Texas Intermediate, para entrega en junio, cedió 3.9%, a 102.27 dólares. Y, la mezcla mexicana cerró en 102.27 dólares por barril, 2.69% menos con respecto al cierre previo. Aunque esto no signifique gran cosa para las acostumbradas pérdidas que irremediablemente sufre PEMEX, la pesadilla de México, el mito nacionalista de la 4T y sus principales propagandistas: AMLO y CSP.
El alza y la baja de los precios del crudo, van de la mano con lo que afirman los voceros de uno y otro bando en pugna. El desmentido de los presuntos ataques de Irán a los Emiratos Árabes Unidos (EUA), se dio en un contexto de expectativas de un desbloqueo del Estrecho de Ormuz después del anuncio de que dos buques comerciales cruzaron la estratégica vía marítima en cuestión.
Para aclarar el ejemplo, hay que decir que en la apertura de los mercados asiáticos, la cotización de los precios de barril de petróleo extendió las caídas en promedio uno por ciento el miércoles 6 de mayo, tras las declaraciones del magnate de que el Proyecto de Libertad en el estrecho será pausado a petición de Pakistán —intermediario en las negociaciones entre Washington y Teherán otros países.
Por la tarde del martes 5 de mayo, el sucesor de Joe Biden publicó en Truth Social que la suspensión del operativo militar, que dio comienzo el 3 del mes en curso, se debe “al considerable progreso hacia un acuerdo” con la capital iraní, aunque no dio mayores datos al respecto. Por lo mismo, el régimen de los ayatolás acostumbra desmentir las versiones del magnate respecto a los “avances en la negociación de paz”. De hecho, el mandatario estadounidense indicó que el bloqueo naval a Irán se mantendrá vigente y que la suspensión de este operativo concreto tiene como objetivo determinar si el acuerdo “puede concretarse y firmarse”.
Los analistas del actual conflicto bélico en Oriente Medio —en su primer fase EUA-Israel vs. Irán—, diariamente se enfrentan al problema de la recopilación de información fidedigna de los hechos. ¿Qué sucede realmente en aquella parte del mundo? No es fácil saberlo. Según NetBlocks (la ONG que da seguimiento a la ciberseguridad y gobernanza de la Internet, aunque supone riesgos), la sociedad iraní durante más de 60 días no ha tenido acceso normal a la internet global, y sumando. Por su parte, la agencia de noticias británica, Reuters, que goza de confiable reputación, informa que el régimen de Teherán aprobó un esquema para dar conectividad limitada a negocios, mientras el público en general sigue desconectado, acceso por privilegio, no por derecho. Y Cloudflare Radar (red global que mejora la seguridad, velocidad y fiabilidad de sitios web y aplicaciones) detectó, desde el inicio de la guerra, hace 68 días (hasta el momento de redactar esta información) tráfico que cae a menos del 1.0% de su nivel previo, con indicios de filtrado y listas blancas más que de un simple apagón técnico. El apagón no solo oculta abusos o protestas: incrementa el riesgo de una mala lectura estratégica.
Lo que significa en términos llenos que hay que leer con sumo cuidado la información que llega a nuestros manos. Comprobar, hasta donde sea posible, los datos recibidos. Reuters, afirma, por su parte, que no puede verificar los reportes que hacen las partes interesadas, o sea EUA, Israel y Teherán. De tal suerte, como dice Valeria López Vela, en sus Acordes internacionales: “Así, hoy hay un frente nuevo, además del militar o del energético, el epistemológico. Cuando la información se vuelve escasa, la escalada se gestiona también por percepción: lo que se atribuye, lo que se niega, lo que se filtra, lo que se calla. Y lo que no se puede corroborar, aunque sea plausible, no debe gobernar el análisis”.
En esta tesitura, Donald Trump aprovecha las circunstancias muy compatibles con su volubilidad y el martes 5 anunció que, “a petición de Pakistán y otros países (nunca dice cuáles) y dado el tremendo éxito militar (?) que hemos logrado durante la campaña concreta Irán”, da por suspendido temporalmente su Proyecto Libertad, lanzado (apenas) el domingo 3 para escoltar buques a través del estrecho de Ormuz.
El jefe de la Casa Blanca escribió en su red Truth Social que tomó la decisión considerando “el gran progreso alcanzado hacia un acuerdo completo y definitivo con los representantes de Irán, por lo que hemos acordado mutuamente que si bien el bloqueo (contra los puertos iraníes) se mantendrá en plena vigencia, el Proyecto Libertad se suspenderá temporalmente para determinar si el pacto puede finalizarse y firmarse”.
Para que el lector pueda hacerse un juicio más claro de la situación, hay que recordar que pocas horas antes de la nueva versión de Trump sobre el Proyecto Libertad, Marco Rubio, secretario de Estado, defendió el mismo Proyecto, bajo la justificación de que los iraníes “intentan hacer de esto (el bloqueo de Ormuz) la nueva normalidad…Bajo ninguna circunstancia podemos permitirles normalizar el hecho de hacer estallar buques comerciales y poner minas en el mar…no se puede permitir al régimen iraní dictar quién utiliza y quién no esta vía navegable vital”. Vale decir que durante las horas de vigencia del citadísimo Proyecto Libertad, no se registró un aumento significativo de tráfico por el estrecho de Ormuz.
En la maraña de declaraciones de un bando y del otro, y de la permanencia del bloqueo del estrecho de Ormuz, la agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria, el vicepresidente del Parlamento iraní, Ali Nikzad afirmó el fin de semana que su país tiene “derecho natural” a controlar la disputada vía marítima e insistió en una idea repetida por Teherán: que en lo relativo al tránsito por la importante ruta comercial nunca se volverá a la situación previa a la contienda. “El Estrecho de Ormuz es nuestra bomba atómica y el uranio enriquecido al 60% es el símbolo de nuestro poder”. Por lo que se ve, el régimen de los ayatolás no está listo para rendir las armas.
Y, del otro lado, no cantan mala las rancheras. Aunque a fines de abril el mandatario envió una carta al Congreso asegurando que la guerra con Irán “ya había terminado”, Trump afirmó poco después que no estaba “satisfecho” con una nueva propuesta de negociación del régimen islámico, en esos momentos en que las conversaciones de paz entre ambas partes estaban estancadas.
“En estos momentos no estoy satisfecho con lo que ofrecen”, dijo el octogenario presidente a los periodistas, culpando del estancamiento de las negociaciones a la “tremenda discordia” en el liderazgo de los ayatolás. “¿Queremos ir allá y simplemente arrasarles y acabar con ellos para siempre, o queremos intentar lograr un acuerdo? Esas son las opciones”, contestó cuando le preguntan por los próximos pasos. Respuesta muy a la manera del magnate.
La verdad sea dicha, lo que Trump buscaba con esta notificación al congreso era eludir la obligación del Poder Ejecutivo de solicitar a los representantes su autorización para continuar con la guerra. De no ser así, en EUA habría una reinterpretación legal que sin duda impugnarían los demócratas. Al respecto, el mandatario republicano ha afirmado que considera inconstitucional la ley de poderes de guerra. De hecho, presidentes de uno y otro partido han sostenido que la medida viola la Constitución porque limita los poderes del presidente como comandante en jefe del Ejército estadounidense.
Mientras son peras o manzanas, Trump afirmó después del envío de su carta al Congreso: “Tuvimos un alto al fuego, así que eso les da un tiempo adicional a los iraníes”. A su vez, los demócratas afirmaron que el despliegue continuado de buques estadounidenses que bloqueaban las exportaciones de petróleo iraní, eran prueba suficiente de la persistencia de las hostilidades, no de un alto el fuego. “El presidente Trump sigue sin tener una estrategia ni una salida para esta guerra mal planificada”, declaró al respecto la senadora Cynthia Jeanne Shaheen, ex gobernadora y senadora del estado de New Hampshire. Curiosamente, el apellido de esta política de 79 años de edad, es de origen persa y significa halcón peregrino, el ave más rápida en su especie.
En su carta al congreso, Trump manifiesta que el conflicto podría no resolverse. Además, asegura que Irán aún representa una amenaza “significativa” para EUA y sus fuerzas armadas. Sin embargo, las encuestas demuestran que la guerra contra Irán es impopular entre los estadounidenses, a seis meses de las elecciones de noviembre, que determinarán quién controlará el Congreso el próximo año y, por ende, el futuro de Donald John Trump. VALE.
