Morelia cumplió ya 485 años desde su fundación en 1541 un 18 de mayo, la antigua Valladolid tiene una evidente densidad histórica que se conecta con el génesis de nuestro país, el centro de la ilustración se radicó en el antiguo Colegio de San Nicolás, sitio en el que desfilaron personajes como Miguel Hidalgo y Costilla, quien fuera rector, además del más grande hijo moreliano y arquitecto del estado mexicano, Don José María Morelos y Pavón. También en esta tierra nació el consumador de la independencia, Agustín de Iturbide, por ello enfatizamos la evidente densidad histórica.
Mucho se puede decir de la capital michoacana, su lugar en la historia que se ha labrado con luchas, cultura, al final tiene un pasado y presente que perfilan porvenir, sí, porque se ha sembrado invariablemente futuro.
Hace ya muchos años Morelia afianzó la denominada normalidad democrática, la alternancia en el poder se suscitó en 1990, en aquel año la presidencia municipal la ganó el ya desaparecido partido político nacional, el PRD. Posteriormente el PAN y el PRI dividieron triunfos y derrotas, incluso Morena ya gobernó la capital michoacana en 2018.
Los signos de los tiempos se observan con una sociedad plural, diversa y que mantiene la expectativa en mejores tiempos, principalmente en que no tengamos la violencia que se ha manifestado en los últimos años.
Morelia registra diversos aportes de diferente índole en nuestra historia como nación, El Colegio de San Nicolás Obispo fue una institución donde se hizo acopio de las ideas del iluminismo que se reflejarían en la lucha insurgente.
Miguel Hidalgo fue rector del citado colegio, a la vez que me mentor del Generalísimo José María Morelos y Pavón, el hijo epónimo de Morelia, quien con visión de estadista estableció los elementos fundacionales del estado mexicano. Fue el arquitecto del México independiente. Aunque los dos no llegarían a la fecha lustrosa de la real emancipación de la corona española.
Morelia arribó a sus 485 años con todas las historias y acontecimientos en la memoria que dan cuenta de proezas, alcances y aquí está en pie la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, cuyo embrión fue el Colegio de San Nicolás.
La arquitectura moreliana es elocuente, barroca, en el centro histórico luce la catedral, que, alguna vez me dijo el maestro Alejandro Avilés, es la más armónica de América Latina. La capital michoacana es un surtidor inagotable por todos sus trances históricos, porque tiene un vínculo natural con la cultura y las artes, recuerdo a principios de los años 90 el taller literario Voces de la Cúpula con el destacado poeta Tomás Rico Cano.
Morelia de los estudiantes y la poesía, en sus calles se transpira nostalgia, en el callejón el romance en donde están las estrofas poéticas, además de la Casa de la Cultura y los museos que dan cuenta de las diferentes edades de Morelia, que antes fue llamada Valladolid, posteriormente en homenaje al Generalísimo José María Morelos y Pavón se le cambió al nombre actual.
Felicidades a Morelia en su 485 aniversario.
