Sheinbaum acusó a Estados Unidos de injerencista. De querer intervenir en las elecciones. El embajador del Estados Unidos, Ronald Johnson, le pidió no desviar la conversación.

Johnson, de forma hábil y sutil le pidió no colocarse del lado equivocado. Cada momento —le dijo el diplomático— que dedicamos a convertir este desafío de seguridad en una discusión es una oportunidad perdida. Lo que en español significa: no le demos más ventajas al crimen.

Ronald Johnson utilizó quince líneas en sus redes para desenmascarar a la señora Presidenta. Para decirle que Washington entendió con claridad lo que dijo en el Monumento a la Revolución y de qué lado está. Está del lado del crimen.

Sheinbaum ordenó llenar la plaza de la República para confesar a los mexicanos que no puede traicionar a Rocha Moya, a uno de los enlaces más importantes entre Morena y el narcotráfico.

El domingo 31 de Mayo de 2026 pasará a la historia como el día en que un Presidente de México utilizó la máxima tribuna para sugerir que el interés y la protección al crimen organizado están por encima del interés y la protección de la nación.

Una pregunta a la señora Presidenta: ¿Por qué nunca, ni ella, ni López Obrador han convocado a una movilización nacional —como la del domingo— para repudiar y expulsar a los cárteles? ¿Por qué jamás han condenado y ordenado públicamente exterminar a quienes mutilan, secuestran y extorsionan?

Sheinbaum admitió que a ella no le preocupa que México esté gobernado por los cárteles. Lo que le preocupa es que Estados Unidos “venga por unos y luego venga por otros” gobernadores y por un ex presidente que ya escucha cerca las pisadas.

Es abogada, juez y defensora a ultranza de Alfonso Durazo y Américo Villarreal señalados por Los Ángeles Times de ya no tener visas por estar bajo investigación en Estados Unidos.

La mandataria utilizó las columnas donde yacen los restos de los próceres de la Revolución Mexicana para pedirle a los mexicanos que salgan a impedir que los “gringos” se lleven a otro “revolucionario”: a López Obrador, o a su hijo “Andy”, o a ella misma.

Otra sombra que estuvo presente a lo largo del discurso claudista fue el pavor a que Morena pierda las elecciones en el 2027 y 2030. Buscó culpables y lo encontró: Estados Unidos pretende convertirse en el “principal elector”.

Por eso AMLO salió a decir en una carta que Estados Unidos quiere acabar con su movimiento.

A Sheinbaum le preocupa la intervención de Estados Unidos en las elecciones, pero no le preocupa que la delincuencia organizada controle el territorio nacional y las instituciones. Utiliza la defensa de la soberanía para evitar que Rocha Moya y sus secuaces sean juzgados en algún tribunal extranjero, pero nada hace para liberar a las regiones que están bajo el control de la criminalidad.

Desde estas páginas agradecemos que la Presidenta haya sido tan franca. Hoy, los mexicanos ya no tenemos ninguna duda. Hay un narco régimen enemigo de los ciudadanos y amigo de los criminales.

 

@PagesBeatriz

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