En política, las decisiones más importantes no siempre consisten en competir, sino en elegir correctamente dónde hacerlo. Ese parece ser el dilema que enfrenta hoy el senador Luis Donaldo Colosio Riojas: buscar la gubernatura de Sonora el próximo año o mantenerse en el Senado para construir, con paciencia, estrategia  y proyección nacional, una eventual candidatura presidencial en el 2030.

La discusión resulta particularmente interesante porque ambas rutas ofrecen ventajas y riesgos. La primera lo colocaría en una contienda de enorme simbolismo. El apellido Colosio mantiene una presencia  en la memoria política sonorense. En un estado donde la figura de su padre continúa siendo objeto de reconocimiento, una candidatura de Movimiento Ciudadano encabezada por Luis Donaldo Colosio Riojas podría modificar el tablero electoral.

Eso no significa que tuviera la victoria asegurada. Sonora posee una dinámica política propia, con actores consolidados y una competencia que exigiría una campaña intensa. Sin embargo, su eventual participación introduciría una variable que muchos análisis iniciales no habían considerado.

Pero existe otra estrategia, quizá menos espectacular en el corto plazo, aunque potencialmente más rentable en la perspectiva presidencial. Permanecer en el Senado durante los próximos cuatro años permitiría a Colosio Riojas consolidar una presencia constante en la agenda nacional, intervenir en los  debates legislativos y construir una identidad política propia.

El Senado ofrece una plataforma privilegiada. A diferencia de una gubernatura, donde las responsabilidades administrativas consumen buena parte del tiempo y exponen al gobernante al desgaste cotidiano, la actividad legislativa brinda mayor margen para diseñar una narrativa política, seleccionar las causas que se impulsan y mantener una comunicación permanente con la opinión pública nacional.

También existe un componente geográfico que no debe subestimarse. Sonora es una entidad de relevancia económica y fronteriza, pero el centro gravitacional de la política mexicana continúa concentrándose en la capital del país. Permanecer en el Congreso facilita la interlocución con medios nacionales, sectores empresariales, organizaciones civiles y liderazgos partidistas, elementos indispensables para quien aspire a competir por la Presidencia de la República.

Naturalmente, quedarse en el Senado tampoco garantiza el éxito. Movimiento Ciudadano deberá resolver su propio proceso de consolidación nacional, ampliar su competitividad territorial y definir con claridad el perfil que buscará impulsar en 2030. En ese contexto, Colosio Riojas necesitaría construir liderazgo, propuestas y resultados concretos para evitar que su principal activo siga siendo únicamente la evocación histórica de su apellido.

Algunos líderes llegan fortalecidos desde los gobiernos estatales; otros aprovechan cargos legislativos o responsabilidades partidistas para proyectarse nacionalmente. No existe una fórmula única.

Precisamente ahí radica lo fascinante del momento que vive Luis Donaldo Colosio Riojas. La decisión no consiste simplemente en elegir entre Sonora y el Senado, sino en definir cuál de esos caminos ofrece mejores condiciones para convertir una figura con enorme carga simbólica en un proyecto nacional.

Al final, como suele ocurrir en la política, siempre hay más de una ruta. La verdadera diferencia la marcará la capacidad para escoger el momento adecuado y recorrer ese camino con disciplina, visión estratégica y constancia.

Eso pienso yo, usted qué opina. La política es de bronce.

@onelortiz

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