Menudo papelón fue a armar en vivo y a nivel nacional el secuestrador Israel Vallarta, líder del grupo delictivo “Los Zodiaco”, cuando se le concedió derecho de réplica en el espacio noticioso del periodista Ciro Gómez Leyva, al que acudió como víctima sin argumentos y salió furioso del foro amenazando, junto con su esposa, con demandar al comunicador. Vallarta no entiende que haber salido de la cárcel absuelto por irregularidades en el debido proceso no lo convierte en inocente del plagio de Ezequiel Elizalde, Cristina Ríos Alvarado, Hilario Ramírez e Ignacio Abel Figueroa Torres, entre otros, quienes lo identifican plenamente como su secuestrador, junto con su entonces novia, Florence Cassez, cuyo rostro y acento francés difícilmente olvidan sus víctimas. Lo peor es que Vallarta amenaza con convertirse en legislador de Morena, donde criminales prófugos de la justicia son convertidos en “honorables legisladores”.
Para tener la lengua larga, hay que tener verdades que te respalden. Y a la 4T, con sus voceros estridentes que repiten propaganda diariamente, no le alcanza para tapar los enormes huecos que brotan por todos lados. No hay resultados para presumir. Piensan que diciendo millones de veces una mentira, ésta se convertirá en la realidad de México. Nada más lejos de suceder. Es el caso del sistema de salud mexicano del que la 4T dice sentirse tan orgullosa. Nadie entiende por qué. Hagamos un poco de historia, rescatando la frase hueca de Andrés Manuel López Obrador, quien se atrevió a prometer que la derechohabiencia mexicana tendría servicios públicos hospitalarios al nivel de Dinamarca.
Un vil descaro y una grosera mentira, porque los hospitales del IMSS y el ISSSTE están en condiciones realmente deplorables, así como la atención que ahí se brinda. Las filas para las consultas son interminables, las medicinas las surten por goteo (cuando de casualidad tienen en existencia) y las cirugías son auténticos actos de fe. Con un IMSS que tiene una demanda de casi medio millón de consultas diarias, se imaginarán el desastre social y emocional que eso implica para los derechohabientes.
Un viacrucis, en toda la extensión de la palabra, que incluye demoras de semanas que ponen en riesgo la vida. Además, si acaso sucede el milagro de la consulta, todavía falta que el diagnóstico sea certero, porque los doctores se tienen que valer de su experiencia y no necesariamente de la ciencia. Una tomografía, un ultrasonido o una resonancia, pueden tardar meses. Y esa carencia potencia los malos diagnósticos. La vida se arriesga cada vez que alguien cruza la puerta del IMSS o del ISSSTE.
Es por eso que el doble discurso lo aplican los morenistas al pie de letra. Hospitales públicos, nunca. Pero qué pasa cuando andan ahora mismo en campaña disfrazada, anotándose en las “Coordinaciones Estatales para la Defensa de la 4T”. Que van a tener que comer lo que cocinan. Y me refiero a uno de los embarazos más publicitados y explotados mediáticamente de la política morenista: el de Andrea Chávez. Andrea Chávez se envuelve en la bandera morenista, como una “niña héroe”, cada vez que se dice la verdad sobre la 4T o sobre el Gobierno Federal y se denuncian sus omisiones, sus mentiras y sus excesos.
Andrea graba videos y se hace pasar por aliada incondicional de la Presidenta Claudia Sheinbaum para tratar de mandar un mensaje a la militancia morenista de que ella sigue sólida, a pesar del nexo que todos conocen con Adán Augusto López y las acusaciones de haber recibido dinero para sus ilegales actos anticipados de campaña, proveniente de proveedores relacionados con La Barredora. La senadora con licencia ha convertido su embarazo en un reality show. Llamar la atención es su deseo más urgente. Al precio que sea. Pasando encima de quien se le atraviese. Pero ¿qué pasa cuando su arma política más poderosa puede correr peligro de muerte? Me refiero al bebé de Andrea, que está por nacer.
Andrea decidió embarazarse frente a México entero. Lo lógico es que el nacimiento de su bebé sea un acto político más. Así lo dictan los mandamientos que ella misma ha escrito en sus redes sociales. La pregunta es obligada. ¿Va a parir a su bebé en el IMSS ó lo hará en el ISSSTE? Si Andrea elige un hospital privado, de gente rica, incluso en territorio estadounidense, estaría traicionando al pueblo de Chihuahua y discriminando los espacios en los que “su gente” se atiende todos los días. Pero, por otro lado, la realidad se le estrella en la cara, porque ella sabe que su criatura podría morir a manos del sistema de salud, tipo Dinamarca, que tanto publicitan. México entero está viendo y la van a juzgar. El dilema es enorme y lo más seguro es que Andrea pierda el juicio y la declaren CULPABLE.
Platos extra:
El Departamento del Tesoro de EU reitera en un boletín de prensa lo que en México la 4t niega insistentemente: “Los cárteles utilizan los recursos ilegales producto del huachicol para pagar en efectivo campañas políticas y medios de comunicación a fin de elegir políticos mexicanos corruptos dispuestos a ayudar al crimen organizado a controlar puestos clave en el gobierno”. Y dicen que no son un narco gobierno.
Bien por esa inédita marcha ganadora de la Selección Mexicana de Fútbol en el presente mundial: 4 salidas, 4 triunfos, 8 goles a favor y cero en contra. Lamentablemente los festejos mundialistas contradicen el habitual machote-boletín de “saldo blanco”. En las inmediaciones del Ángel de la Independencia murieron aplastados por la multitud un hombre de 44 años, una mujer de 19 y apareció sin vida otra de 49 en la calle de Berna. En Yautepec, Morelos, un comando armado irrumpió durante la transmisión del México-Ecuador desatando una balacera que dejó como resultado 2 muertos y 8 heridos, entre ellos la candidata morenista a la alcaldía, Sandra Fernández. En Cabo San Lucas, fue linchado hasta la muerte Alberto Rentería, involucrado en un atropellamiento masivo contra una multitud que celebraba. Lo triste del caso es que la participación del equipo del Vasco Aguirre no ha concluido y puede generar más celebraciones con desenlaces fatales.
