La banca comercial en México atraviesa un momento de alta actividad y dinamismo crediticio, impulsado por una mayor demanda en diversos sectores estratégicos y un entorno financiero que empieza a mostrar condiciones más accesibles. De acuerdo con la Encuesta sobre Condiciones Generales y/o Estándares en el Mercado de Crédito Bancario (EnBan) correspondiente al segundo trimestre de 2026, publicada por el Banco de México, las instituciones financieras perciben una clara tendencia al alza en la búsqueda de financiamiento, acompañada de expectativas sólidas para el cierre del año.
El reporte destaca que, durante el periodo de abril a junio de 2026, los bancos con mayor presencia en el mercado registraron un repunte notable en la demanda de financiamiento en segmentos clave como las grandes empresas no financieras, los créditos personales y las hipotecas. Por su parte, la banca de menor tamaño observó incrementos significativos en la solicitud de préstamos para grandes empresas, tarjetas de crédito, crédito de nómina y préstamos personales, lo que refleja un dinamismo generalizado tanto a nivel corporativo como en los hogares mexicanos.
En el terreno de las reglas para otorgar préstamos, las condiciones mostraron un comportamiento diferenciado según el tipo de producto. Los grandes bancos flexibilizaron sus estándares de aprobación en tarjetas de crédito, créditos personales e hipotecarios, facilitando el acceso a estos productos. No obstante, aplicaron un criterio más riguroso en el segmento de crédito de nómina. En contraste, las instituciones financieras más pequeñas mantuvieron criterios más estrictos únicamente en el financiamiento a grandes empresas e intermediarios financieros no bancarios.
Mirando hacia el horizonte del tercer trimestre de 2026, las proyecciones de la banca son optimistas. El sector anticipa que la demanda continuará creciendo en áreas estratégicas como el crédito corporativo a grandes empresas, las tarjetas de crédito y los préstamos hipotecarios. Adicionalmente, el grupo de grandes instituciones financieras prevé que el otorgamiento de créditos para la compra de vivienda siga flexibilizándose, lo que podría estimular aún más al sector inmobiliario.
A la par de estos indicadores, el análisis del entorno macroeconómico muestra señales operativas favorables. Los bancos reportaron de manera unánime una disminución en su costo de captación. Asimismo, las grandes instituciones bancarias registraron mejoras en sus niveles de capitalización, en su liquidez y en la disponibilidad de fondos, tanto en moneda nacional como extranjera, lo que fortalece su estructura para seguir prestando.
Respecto al riesgo de impago, el sector financiero mantiene una visión de estabilidad. La mayoría de los directivos bancarios consultados prevé que la calidad de su cartera de crédito no sufrirá alteraciones significativas durante el resto de 2026, asegurando que la expansión de la masa crediticia se dará en un marco de solidez institucional.
