¡Libertad para Ernesto Ruffo Appel!
La red consular de México en Estados Unidos consta de 53 consulados, por lo menos 20 de ellos permanecen vigilados por el FBI bajo sospechas de realizar actividades ajenas al ejercicio diplomático.
En una entrega anterior me referí al cónsul general en Miami, Rutilio Escandón, quien aparece como probable contacto con organizaciones narcoterroristas. De hecho, fue el ex gobernador interino de su natal Chiapas, Willy Ochoa, quien lo denunció ante el Departamento de Estado por haber “pactado y entregado” el estado al Cártel Jalisco Nueva Generación, con el visto bueno de quien era entonces su cuñado, Adán Augusto López Hernández, secretario de Gobernación de la administración del sátrapa que hoy habita en Palenque.
Adán Augusto no puede ingresar a suelo estadounidense porque se canceló su visa, bajo sospecha de ser la eminencia detrás del Cártel de la Barredora que encabezaba Hernán Bermúdez Requena en Tabasco. Las relaciones de Rutilio y Adán se fracturaron cuando falleció la esposa del primero en junio de 2024, hermana de Adán; ambos se disputan ahora las cuentas bancarias que dejó Rosalinda López Hernández, y la disputa se ha internacionalizado.
Y es que amparado bajo la figura de “informante protegido”, posiblemente sea Rutilio el delator de Adán Augusto frente a las autoridades norteamericanas. Según el periodista Raymundo Riva Palacio en su columna “Los informantes de la ‘4T’” del pasado 1º de julio, también Adán Augusto ha buscado que se revoque la cancelación de su visa a cambio de convertirse en informante de los Estados Unidos, y junto con él, por lo menos una decena de políticos morenistas.
Se entretejen pues disputas familiares e intereses individuales con los intereses de estado. La CIA, la DEA, el FBI y el Departamento de Estado han estado sacando raja de la situación. La cancelación de visas se ha convertido en un instrumento eficaz para doblegar a algunos funcionarios mexicanos, como la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, a quien grabaron dispuesta a filtrar información de seguridad nacional a cambio de su visa.
Más ridículo ha sido el espectáculo que escenificó Andy López Beltrán. En un delirio de egocentrismo, este hijo de Andrés Manuel López Obrador dirigió una carta al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en la que le reprocha la cancelación de su visa. “Como es evidente”, le dice con la arrogancia de quien se cree intocable, “esta decisión es de carácter político, más bien politiquero y propagandístico, al estilo hitleriano”.
En sus desvaríos de junior tropical, Andy le recomienda a Trump que destituya al secretario de Estado, Marco Rubio, y al subsecretario Christopher Landau a quienes considera “halcones” y jefes de pandillas. Su carta, sin embargo, seguramente no les mueve un pelo a dichos funcionarios, toda vez que su interés está centrado más en investigar al puñado de consulados de México que opera como centros de agitación y proselitismo político a favor del partido Morena.
El Departamento de Estado tiene identificados a un buen número de cónsules que militan activamente en Morena y que utilizan las sedes no para defender las causas de los mexicanos en el extranjero, sino para canjear su apoyo político a cambio de favores para sus familias en México.
Son varios los cónsules en la mira: el de McAllen, Froylan Yescas Navarrete, ex secretario de Formación Política del CEN de Morena; la cónsul en Houston, María Elena “La Nena” Orantes, vinculada a Rutilio Escandón, y el titular de Sacramento, California, Christian Tonatiuh González, quien al igual que el cónsul en Nueva York, Joaquín Pastrana, grabó un video en la sede misma del consulado al lado de un personaje que se ostenta como “secretario de Morena en el extranjero”: Alejandro Robles Gómez.

Alejandro Robles Gómez
Para más datos, este tal Alejandro Robles Gómez ha venido estampando sin pudor ni recato su nombre en los linderos de la alcaldía de Coyoacán -suponemos que con fines electorales- sin que a las autoridades del INE les provoque la más mínima distracción ante la probable comisión de gastos anticipados de campaña.
Robles es el mismo que alguna vez presentó una propuesta legislativa para desaparecer el requisito de licenciatura para ser consejero del INE, amén de que cuenta con un historial negro. En 2019, el ex delegado en Coyoacán, Mauricio Toledo, solicitó su aprehensión por robo agraviado ya que presumiblemente se robó con lujo de violencia algunas computadoras de la delegación. En un desplante de victimización, Robles acudió al gobierno de Canadá a solicitar asilo, el cual por supuesto le fue denegado.
Tras un fallido intento por ocupar una curul en el Congreso de la Ciudad de México, y de otro intento por aparecer en los acordeones para elegir jueces como parte de la llamada Reforma Judicial, este licenciado en Derecho por la UNAM por fin consiguió que lo nombraran titular de la secretaría de mexicanos en el extranjero de su partido, Morena, con un salario mensual de 94 mil pesos por honorarios.
De acuerdo con su página oficial, su tarea consistía en vincularse con mexicanos en el extranjero e impulsar su participación política; solo que hacerlo desde las sedes diplomáticas de México fue precisamente lo que detectaron en el Departamento de Estado.
El desatino de Robles sirvió para que los inspectores del gobierno estadounidense se percataran de otras anomalías. Una de ellas es que un alto número de empleados consulares tiene ya sus visas expiradas, o sea que técnicamente se encuentran indocumentados y deberán abandonar el país. Se habla de hasta 400 empleados que pronto tendrán que salir del país junto con sus familias.
Pero aún peor es el descubrimiento de agentes de seguridad de los propios consulados mexicanos, cuya nacionalidad es cubana y venezolana. Dicho en términos llanos, son presuntos espías y reventadores profesionales que operan bajo el amparo del gobierno de Sheinbaum. Seguiremos con el tema.
