El Banco de México presentó su informe trimestral correspondiente al periodo de abril a junio de dos mil veintiséis. En dicho documento, el instituto central detalló la evolución del panorama económico nacional e internacional, la trayectoria de la inflación y las decisiones de política monetaria implementadas durante el periodo de análisis.
Durante el segundo trimestre del año, el Producto Interno Bruto de México registró un incremento trimestral de uno punto cuarenta y dos por ciento con cifras desestacionalizadas. Este resultado representó una reactivación de la actividad económica del país después de la contracción registrada en el primer trimestre. El avance respondió a contribuciones positivas en los tres grandes sectores de la economía. Las actividades primarias crecieron dos punto cuarenta y cuatro por ciento, las secundarias avanzaron uno punto sesenta y cuatro por ciento y las terciarias registraron un aumento de uno punto treinta y seis por ciento. A pesar de este repunte, la autoridad monetaria señaló que prevalecen condiciones de holgura en la economía nacional.
En el ámbito inflacionario, el reporte destaca una trayectoria descendente. La inflación general anual se ubicó en tres punto noventa y dos por ciento en el segundo trimestre, menor al cuatro punto trece por ciento registrado en el trimestre previo, colocándose nuevamente dentro del intervalo de variabilidad del banco central. Para la primera quincena de agosto, el indicador descendió a tres punto veintiséis por ciento. Esta evolución favorable fue impulsada por la disminución de la inflación subyacente, que pasó de cuatro punto cuarenta y nueve a cuatro punto dieciséis por ciento entre trimestres, así como por la moderación en los precios de los productos agropecuarios.
En cuanto a las decisiones de política monetaria, la Junta de Gobierno del Banco de México redujo en mayo la tasa de interés de referencia en veinticinco puntos base, situándola en seis punto cincuenta por ciento. En esa misma sesión, la autoridad anunció la conclusión del ciclo de recortes iniciado en dos mil veinticuatro. En las reuniones posteriores de junio y agosto, el órgano de gobierno decidió mantener la tasa sin cambios en seis punto cincuenta por ciento y reiteró que será apropiado conservarla en dicho nivel hacia adelante para consolidar un entorno de inflación baja y estable.
El entorno internacional estuvo marcado por la volatilidad derivada del conflicto geopolítico en Medio Oriente, el cual impactó los precios globales de los energéticos y materias primas. Sin embargo, la reapertura parcial del estrecho de Ormuz a mediados de junio ayudó a reducir temporalmente las disrupciones comerciales. Respecto al comercio exterior, las autoridades dieron seguimiento a la decisión de Estados Unidos de activar el mecanismo de revisiones anuales del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, proceso en el que se mantienen las negociaciones.
