Hace apenas unas semanas Mario Delgado celebraba los “avances históricos” de la Nueva Escuela Mexicana. Educación humanista, inclusión, justicia social y un interminable rollo muy bonito en los boletines de la SEP.
Pero llegó PISA y se acabó el recreo. Los resultados de 2025 pusieron a México frente a su cruda realidad: 388 puntos en matemáticas y 408 en lectura. En ambas materias el país perdió siete puntos respecto de 2022 y nos fue barato. Apenas tres de cada diez estudiantes mexicanos alcanzan el nivel básico en matemáticas, mientras en los países de la OCDE son aproximadamente seis y medio de cada diez. Nuestros estudiantes no saben dividir entre una cifra, tienen pésima ortografía y no pueden razonar lo que leen en una cuartilla.
Desde 2018, AMLO sostuvo orgulloso que su gobierno no seguía los parámetros de la OCDE porque fueron establecidos en la “época del neoliberalismo” y México pasó de 409 a 388 puntos en matemáticas y de 420 a 408 en lectura. Buscando eludir su responsabilidad, aterrorizada por el monstruo magisterial y por sus compromisos electorales, la 4t no capacita ni evalúa a profesores y por su origen populista les exige que aprueben a cualquier educando sin importar su aprovechamiento académico.
Sheinbaum asegura que PISA no puede comparar países con realidades distintas. Mario Delgado también pidió “contextualizar” los resultados. La vieja estrategia, el mismo cuento. Cuando una cifra favorece al gobierno, es histórica, cuando una cifra lo contradice, hay que contextualizarla.
La SEP presume becas, libros gratuitos y programas sociales, pero hay un detalle que también importa: podemos entregar millones de libros adoctrinadores y becas, organizar cada viernes consejos técnicos, hablar de conocimientos comunitarios y bautizar el modelo como Nueva Escuela Mexicana, pero si al final un adolescente no comprende correctamente lo que lee o no puede resolver matemáticas básicas, algo salió terriblemente mal.
La Unión Nacional de Padres de Familia lleva tiempo cuestionando el modelo: el desprecio por las matemáticas como asignatura independiente, los pésimos materiales educativos y la escasa capacitación de maestros, pero nadie los escucha.
La tragedia educativa tarda años en notarse. El niño que hoy no aprende matemáticas aparecerá diez años después con menos herramientas para conseguir empleo, competir profesionalmente, emprender o entender al mundo global de la tecnología, ciencia e inteligencia artificial. La 4T llenó de ideología y doctrina política los libros, modificó programas, pero lo que todavía no logra cambiar son los resultados.
Y quizá convendría recordar algo bastante antiguo, incluso neoliberal: una escuela sirve, antes que cualquier otra cosa, para enseñar. La Nueva Escuela Mexicana presume humanismo, pero sólo reproduce incapaces y dependientes de las migajas del gobierno. PISA ya entregó la boleta, y México volvió a reprobar.
Platos extra
La historia comenzó como una escena de película el 19 de abril, en la sierra chihuahuense, donde murieron 2 agentes de la CIA. Elementos estadounidenses de una agencia gubernamental que inspira el cine mundial con historias, lo mismo reales, que de ciencia-ficción.
En México la 4T se apuró a lucrar políticamente. Se fueron contra la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, acusándola de traición a la patria. La Fiscalía General de la República abrió una carpeta de investigación por presiones “mañaneras” y la jauría guinda se desvivió en ataques para acusar a Campos de estar aliada con los gringos. Legisladores oficialistas pedían juicio político en su contra y pedían rabiosos desaforarla desde San Lázaro, aprovechando su mayoría artificial, cuando eso es potestad exclusiva del congreso de Chihuahua. El Poder Judicial rápidamente se alineó y avaló que se emitieran órdenes de presentación a una gobernadora en funciones, con fuero, violando la Constitución. El discurso era que Campos había traicionado a México, permitiendo que agentes de la CIA operaran en Chihuahua, cuando esa es facultad del gobierno de México únicamente.
Los medios reportaron la notificación a Maru Campos en pleno palacio de gobierno de Chihuahua, acompañada de parte de su gabinete y su equipo legal. El PAN, su partido, tardó días en reaccionar públicamente. El llamado a la gobernadora a acudir a la FGR se convirtió en un reality show entre oficialismo y oposición.
Campos acudió el 27 de mayo a la FGR en la Ciudad de México y ahí dio un discurso en el que defendió la justicia y la libertad. Panistas como Enrique Vargas, que nada tenía que ver en el tema, la flanqueaban en el podio y otros como Ricardo Anaya, aprovechaban el reflector que a nadie le viene mal. Jorge Romero, presidente nacional del PAN, advirtió que saldrían a la calle si el oficialismo decidía actuar en contra de Campos, lo que no hicieron por Ruffo, el primer gobernador panista en la historia, encarcelado recientemente en el Altiplano. Siguió el golpeteo hasta que llegaron a punto muerto.
La 4T estaba en la misma encrucijada a la que se enfrentaron Vicente Fox, siendo presidente y su mujer, Martha Sahagún, aspirante a candidata presidencial, cuando en 2005 querían desaforar a Andrés Manuel López Obrador por el caso del predio “El Encino” en Santa Fe, previo a las elecciones del 2006, para evitar que se postulara a la Grande por el PRD. AMLO pedía a gritos ser encarcelado, para salir de la cárcel como mártir: purificado.
Ese recuerdo fue una pesadilla para Claudia Sheinbaum cuando le llevaron las encuestas en las que Campos crecía en conocimiento nacional, muy por fuera de las fronteras de su natal Chihuahua y cesaron los ataques; la presidenta dejó de mencionarla por su nombre en la mañanera. La realidad los aplastó. Sheinbaum reconoció el 26 de Agosto que agentes de la CIA operan en todo México y apenas la semana pasada la Guardia Nacional y el Ejército desmantelaron un narcolaboratorio en Guerrero, con la venia de Evelyn Salgado, quien no puede ser una traidora a la patria porque es de Morena y porque la presidenta ya dijo que la CIA opera en México, con su venia. El mismo día, la Secretaría de Seguridad Pública de Chihuahua, con apoyo de la Plataforma Centinela, desmantelaba también un narcolaboratorio en Parral.
La ironía: Maru Campos es la única gobernadora que tiene una carpeta abierta en la FGR. Ni Evelyn, ni la Guardia Nacional, ni el Ejército. Fue Maru Campos la que cambió para siempre la dinámica de persecución de la 4T contra los opositores que no se dejan.
