El Taller Coreográfico de la UNAM (TCUNAM), bajo la dirección artística de la coreógrafa Irina Marcano, presentará el programa Mario Lavista – Resonancias. A 5 años de su trascendencia para evocar la obra del compositor mexicano, quien dejó un legado importante en el ámbito de la música contemporánea, la cual está muy ligada a la danza.
Serán dos presentaciones como parte del Festival Cultura UNAM con música en vivo a cargo del Cuarteto Lavista y solistas invitados, quienes interpretarán piezas creadas por el maestro Lavista.
El programa abrirá con Ofrenda (1986) para flauta de pico tenor, de Claudia Lavista. Después vendrán Reflejos de la noche, de Melva Olivas, al Cuarteto No. 2. Reflejos de la noche (1984); Marsias de Gloria Contreras, inspirada en Marsias para oboe y ocho copas de cristal (1982); Belleza cruda, danza de las bailarinas de Degas de Irina Marcano, bajo la partitura Danza de las bailarinas de Degas para piano y flauta transversa, para culminar con El último viaje, de Víctor Manuel Ruiz, al Música para mi vecino (1995).
Este será un recorrido musical en la interpretación del joven Cuarteto Lavista integrado por Ageo Méndez, Guillermo Gutiérrez, Luis Ángel Salazar y Jorge Ortiz, más la interpretación de Gabriela Martínez (flauta), Fernando Carmona (piano) y Natalia Morelos (oboe), quienes harán vibrar las composiciones del maestro Lavista en la emblemática Sala Miguel Covarrubias el sábado 3 de octubre, a las 7 pm., y el domingo 4 de octubre, a las 12:30 pm.
Para Ana Alonso Minutti, autora de Mario Lavista: Mirrors of Sounds (Oxford University Press, 2023) “La danza ocupó un lugar especial en la creatividad de Lavista desde los inicios de su carrera y logró componer un número significativo de obras que aluden a formas dancísticas. Desde principios de la década de 1970, trabajó con el grupo Quanta en proyectos dancísticos junto a Rocío Sagaón (1933–2015) y Gloria Contreras (1934–2015). De esas colaboraciones surgió una intensa exploración de la improvisación colectiva, sin precedente en la historia de ambas disciplinas, música y danza. Esta actividad continuó durante la década posterior, iniciando con una colaboración en 1980 con el Forion Ensamble, punto de partida para lo que ha sido denominado el movimiento de danza independiente”.
Mario Lavista (Ciudad de México, 1943–2021) fue compositor, pianista, intelectual, editor y maestro. Autor de una extensa producción que abarca música orquestal, escénica, de cámara, solista, electrónica y cinematográfica, desarrolló un lenguaje refinado y poético, caracterizado por una atención minuciosa al timbre y la textura. Su pensamiento creativo se distinguió también por sus múltiples intersecciones con otras artes: la poesía, la literatura, la pintura, la danza y el cine formaban parte integral de su quehacer musical.
Lavista inició sus estudios de piano desde niño y en 1963 ingresó al Taller de Composición del Conservatorio Nacional de Música, donde estudió con Carlos Chávez, Héctor Quintanar y Rodolfo Halffter. Entre 1967 y 1969 continuó su formación en la Schola Cantorum de París gracias a una beca del gobierno francés. Durante su estancia europea asistió también a cursos impartidos por figuras como Nadia Boulanger, Henri Pousseur y Karlheinz Stockhausen. El contacto con las vanguardias europeas y americanas fue determinante para sus primeras exploraciones compositivas, marcadas por el serialismo, la indeterminación, las formas abiertas y la experimentación con nuevas fuentes sonoras.
A su regreso a México, en 1970 fundó el colectivo Quanta, dedicado a la improvisación y la experimentación sonora, y colaboró intensamente con compañías de danza y teatro, contribuyendo a crear nuevos espacios para las prácticas artísticas de vanguardia en el país. El interés de Lavista por la música electrónica lo condujo, en 1972, a la corporación radiodifusora de Japón, NHK. Sus colaboraciones con el artista Arnaldo Coen dieron lugar a partituras gráficas como Jaula, una escultura de papel formada por cubos concéntricos que ocupa un lugar singular en la historia del arte interdisciplinario mexicano. Asimismo, Lavista mantuvo una larga colaboración con el cineasta Nicolás Echevarría, para quien escribió música desde la década de 1970 y hasta sus últimos años.
Desde finales de la década de 1970, Lavista dirigió su atención hacia la exploración de posibilidades tímbricas de los instrumentos tradicionales en estrecha colaboración con varios intérpretes. De este periodo surgieron piezas como Tríptico, Dusk, Marsias y Reflejos de la noche, concebidas en diálogo con intérpretes como Marielena Arizpe, Bertram Turetzky, Leonora Saavedra y el Cuarteto Latinoamericano. La relación entre compositor e intérprete se convirtió así en un componente fundamental de su proceso creativo.
Al mismo tiempo, su música comenzó a establecer diálogos cada vez más explícitos con tradiciones musicales del pasado. En su obra incorporó procedimientos medievales y renacentistas, entre ellos el canon, la isorritmia, las permutaciones y el uso simbólico de determinados intervalos. Este interés adquirió especial relevancia en sus obras vinculadas con géneros religiosos, entre ellas Lamento a la muerte de Raúl Lavista, Responsorio in memoriam Rodolfo Halffter, Missa ad Consolationis Dominam Nostram y el Requiem de Tlatelolco, su última obra a gran escala.
En 1982 fundó Pauta: Cuadernos de Teoría y Crítica Musical, revista que dirigió durante décadas y que se convirtió en un importante foro para la reflexión sobre la música contemporánea y para el diálogo entre compositores, intérpretes, escritores y artistas visuales. Como miembro de El Colegio Nacional, organizó regularmente ciclos de conferencias-concierto dedicados a presentar y discutir música contemporánea mexicana e internacional.
La enseñanza ocupó igualmente un lugar fundamental en su trayectoria. Como profesor del Conservatorio Nacional de Música, Lavista ejerció una profunda influencia sobre varias generaciones de compositores y músicos. Entre sus numerosos reconocimientos destacan la Beca Guggenheim (1987), otorgada para la composición de su única ópera, Aura; el Premio Nacional de Ciencias y Artes y la Medalla Mozart, ambos en 1991; y el Premio Iberoamericano de la Música Tomás Luis de Victoria en 2013. El legado de Mario Lavista reside tanto en su obra creativa como en los espacios de diálogo que abrió como intérprete, maestro, editor e intelectual. Su obra y su pensamiento hicieron de él una figura fundamental de la música iberoamericana de finales del siglo XX y principios del XXI.
Para mayor información, visitar la página www.danza.unam.mx/tcunam y redes sociales en IG y Facebook como @TCUNAMoficial.
Pulsiones, temporada 116, 2026 del Taller Coreográfico de la UNAM
PROGRAMA
Mario Lavista – Resonancia. A 5 años de su trascendencia
Viernes 9 de octubre, 8 pm
Centro Cultural y Académico Teatro Casa de la Paz de la UAM
Entrada libre
PROGRAMA
Pulsiones
Domingo 11 de octubre, 10:15 am
Alameda Central
Entrada libre
PROGRAMA
Pulsiones
Viernes 16 de octubre, 1:30 pm
Vestíbulo de la Facultad de Derecho de la UNAM
Entrada libre
PROGRAMA
Pulsos en el tiempo
Domingos 18 y 25 de octubre, 12:30 am
Sala Miguel Covarrubias
$100.00 entrada general. 50% de descuento con credencial vigente.
Viernes 23 septiembre, 12:30 pm
Teatro Estefanía Chávez Barragán de la Facultad de Arquitectura
Entrada libre
PROGRAMA
Contratiempos
En el marco del 475 aniversario de la UNAM
Noche de Museos
Miércoles 28 de octubre, 8:30 pm
Entrada libre
