En 2026, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) cuenta con 193 Estados miembros de pleno derecho, siendo el Secretario General de la ONU António Guterres, quien termina su  mandato el 31 de diciembre de 2026. El nombramiento oficial por parte de la Asamblea General ocurre una vez que el Consejo de Seguridad recomienda a un candidato. Las rondas de votación confidenciales en el Consejo de Seguridad empezaron a finales de julio de 2026, para proponer  al próximo Secretario General.

En esta ocasión han sido postulados diversos y destacados personajes, concentrándose mayoritariamente en la región de América Latina y el Caribe al corresponder su turno a dicha región. La persona que será elegida asumirá el cargo por un período de cinco años a partir del 1 de enero de 2027.

El 81º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas se está llevando  a cabo del 8 al 28 de septiembre de 2026 en la sede de Nueva York. Dentro del programa el debate general en el que participan los jefes de Estado de los diferentes países miembro se celebra  del 22 al 26 y 28 de septiembre de 2026.

En los últimos años, la política exterior de México ha sido de poca presencia en el contexto internacional. Por ocho años consecutivos el titular del Ejecutivo de México no participa de manera personal, en la asamblea anual de la ONU, en esta ocasión el Canciller Roberto Velasco Álvarez asiste en lugar de la mandataria federal en este foro; su discurso en la tribuna está programado para el sábado 26 de septiembre durante la sesión vespertina.

El pasado martes 22 tuvo lugar la participación del presidente de Estados Unidos en la asamblea general de la ONU,  durante su intervención, Donald Trump, señaló a México de ser el epicentro del narcotráfico y de la violencia, exigiendo al gobierno mexicano que recupere el control de su territorio bajo la advertencia (amenaza) de que, si no lo hacen, Estados Unidos tomará medidas directas. “Lamentablemente, México es el epicentro de la violencia de los cárteles. Es inaceptable que Estados Unidos comparta una frontera de 2 mil millas con un territorio controlado por cárteles enemigos. Por lo tanto, México debe recuperar el control de su suelo de manos de los enemigos de la humanidad”. Agregó: “La seguridad y la protección llegarán a México. Me llena de orgullo decirles que tenemos una muy buena relación con el gobierno mexicano. Hemos logrado grandes avances, verdaderamente grandes avances con México. Ellos tampoco quieren a los cárteles. Y cuando llegue ese día, toda esta región será un lugar mejor, más seguro y más hermoso para vivir y prosperar”.

En su discurso Trump comparó a los cárteles de la droga con ISIS y usó el pleno de las Naciones Unidas para presumir las acciones de su gobierno contra presuntos cárteles:

“Estamos reafirmando el poder estadunidense, incluido el poder militar cuando es necesario, tanto en nuestra región como en el resto del mundo, para construir un futuro más seguro para todos”. “Esto está sucediendo, y está ocurriendo rápidamente. Al asumir el cargo, designé a los cárteles de la droga como organizaciones terroristas extranjeras y desplegué a las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos para eliminarlos. Los cárteles son el ISIS del hemisferio occidental. No son buena gente. Son enemigos en guerra contra la civilización que utilizan el asesinato, la violación, la tortura y la extorsión como instrumentos de terror”.

Este discurso parece una justificación de las posibles acciones futuras que planea ejecutar, con o sin el consentimiento del Gobierno de México. Una intervención militar de Estados Unidos en México rompería la relación bilateral, violaría el derecho internacional y la soberanía nacional, y generaría un conflicto armado de graves consecuencias ya que las operaciones terrestres o aéreas en zonas controladas por cárteles designados como organizaciones terroristas por EE. UU expondrían directamente a la población civil a un fuego cruzado y una violencia extrema.

Por su parte la presidente Claudia Sheinbaum ha reiterado su rechazo oficial señalando que no aceptará tropas extranjeras ni subordinación, permitiendo solo cooperación bajo el respeto territorial. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha tenido una relación voluble y compleja con la presidente de México,  variando entre el reconocimiento por acciones específicas y burlas y golpes duros mediante críticas sobre seguridad y narcotráfico. Trump reconoció los operativos recientes del gobierno mexicano contra el narcotráfico, pero exigió ir más allá al pedir que se detenga y  se lleve a juicio a funcionarios públicos corruptos vinculados con el crimen organizado.

Por otra parte el 14 de septiembre de 2026 el Senado de la República aprobó por unanimidad el ingreso temporal de 139 militares de la 101.ª División Aerotransportada del Ejército de Estados Unidos a territorio mexicano del 20 al 30 de septiembre de 2026, con el propósito de Participar en el “Ejercicio Especializado Conjunto” para fortalecer las capacidades operativas y de cooperación entre ambos países sin realizar tareas de seguridad pública o combate. Permanecerán en el Centro Nacional de Adiestramiento en Santa Gertrudis, Chihuahua (5.ª Zona Aérea Militar).

Ingresan con armamento a bordo de una aeronave de la Fuerza Aérea estadounidense, bajo principios de soberanía y sin subordinación, conforme a la solicitud enviada para aval de la Presidente. “A través de la planificación y ejecución de operaciones militares bajo los principios de respeto, soberanía e integridad territorial, responsabilidad compartida, confianza mutua y colaboración, sin subordinación”.

Indiscutiblemente que también el tema de mayor preocupación para los mexicanos es el de la inseguridad y la violencia que existe en una gran parte del territorio nacional, que si se hiciera un sondeo entre la población, tal vez el resultado de mayor recurrencia sería que no importa de donde venga el combate contra la delincuencia, pero que regrese la paz a nuestro país.

Existe la sensación de que algo se está preparando en nuestro país  en materia de Seguridad.