Morena ya repartió sus cartas para 2027, diecisiete gubernaturas estarán en juego y el partido gobernante terminó de nombrar a sus llamados coordinadores estatales de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional. Un eufemismo extraordinariamente largo para evitar llamarles candidatos. Formalmente todavía no lo son, políticamente todos saben perfectamente para qué recibieron la constancia.

La lista permite entender hacia dónde se mueve Morena después de López Obrador. En Aguascalientes, gobernado desde hace 10 años por el PAN, va ¡por tercera ocasión! también con el apoyo del PT y el Partido Verde, Nora Ruvalcaba; Baja California quedó para Julieta Ramírez a quien medios locales señalan de tener una investigación abierta en EU; Campeche para el ex panista, delfín político de Layda Sansores y tres veces alcalde de Ciudad del Carmen, Pablo Gutiérrez Lazarus; Chihuahua para el ex presidente del PAN en esa entidad, Cruz Pérez Cuéllar; Colima para Rosi Bayardo; Guerrero para Beatriz Mojica, muy cercana a la presidenta Sheinbaum; Michoacán para Carlos Torres Piña; Nuevo León para Clara Luz Flores quien compite por segunda ocasión, luego de que acusaciones de pertenecer a NXIUM la llevaron a perder frente a Samuel García; Querétaro, que no es bastión guinda, para Santiago Nieto; Sinaloa para Imelda Castro y Sonora para la favorita del gobernador, Lorenia Valles, que dejó en el camino a una enfurecida y llorosa Célida López considerada la peor presidenta municipal en la historia de Hermosillo.

A ellos se suman la ex petista Verónica Díaz en Zacatecas, la ex priísta Ana Lilia Rivera en Tlaxcala y los espacios entregados a perfiles vinculados al Partido Verde en estados como Quintana Roo a Gino Segura; Jasmín Bugarín a Nayarit y Manuel Cota Cárdenas a Baja California Sur.

Pero los nombres que quedaron fuera cuentan una historia todavía mejor. Andrea Chávez y Geraldine Ponce perdieron Chihuahua y Nayarit, respectivamente, a pesar de sus costosas e ilegales campañas anticipadas. Abelina López y Félix Salgado Macedonio quedaron fuera en Guerrero. Tatiana Clouthier tampoco consiguió Nuevo León y su hermano Manuel, en un hecho hilarante y hasta sarcástico, agradeció a Morena y a la presidenta Sheinbaum haberla dejado sin la oportunidad de seguir destruyendo al país. Raúl Morón fue desplazado en Michoacán.

Y varios grupos que durante meses daban por hecho que controlarían la sucesión descubrieron una regla elemental de la política: en Morena todos son indispensables hasta que llega la encuesta que decide un sólo personaje en Palenque.

Las famosas encuestas merecen capítulo aparte. El método que durante años sirvió para disciplinar aspirantes comenzó esta vez a generar sospechas, porque todo mundo está feliz en la abundancia hasta que los dejan fuera. El PT denunció incumplimientos en los acuerdos sobre los sondeos y Morena terminó prometiendo publicar resultados para contener las inconformidades.

Curioso, el partido que presume democracia interna tuvo que explicarles a sus propios aliados cómo había elegido a sus ganadores. El gran beneficiario fue el Verde. El partido que ha acompañado prácticamente a todos los gobiernos posibles, PRI, PAN, MC y Morena, consiguió posiciones suficientes para demostrar nuevamente su extraordinaria capacidad ideológica: estar siempre cerca del ganador. El PT tuvo menos suerte, terminó como comparsa de Morena con el Verde, en una sola de las 17 gubernaturas.

La 4T también tiene clases y el verdadero examen empieza ahora. Hay quienes consideran que haber destapado tan temprano las corcholatas, como les empezó a llamar el tlatoani de Macuspana en el tapadismo de 2018, exponen a sus candidatos al fuego amigo y el de sus adversarios (que no son pocos), pero ese es un tema que se deberá resolver en el cuarto de guerra de cada uno de los ungidos, sus equipos, y dependerá de cuántos cadáveres tienen guardados en sus gavetas.

López Obrador tenía una capacidad que Morena todavía no ha demostrado conservar sin él: convertir derrotados internos en soldados disciplinados. AMLO podía decir “unidad” y los heridos aparecían sonriendo en la fotografía. Claudia Sheinbaum tendrá que conseguir lo mismo con gobernadores, senadores, alcaldes, caciques regionales, petistas, verdes y aspirantes que llevan años construyendo proyectos personales.

Porque cada corcholata elegida deja varias sin destapar y están furiosas; 2027 es un pastel de tránsfugas que ya se saborea el PT. Morena gobierna actualmente 12 de los 17 estados que renovarán gubernatura, quiere arrebatar territorios emblemáticos a la oposición, particularmente Chihuahua, Nuevo León, Querétaro y Aguascalientes, una oportunidad para ampliar todavía más su dominio territorial, pero será también una prueba sobre la cohesión del movimiento porque gobernar casi todo tiene el inconveniente de que todos quieren poseer algo.

Para el poder, los recursos y las candidaturas son suyos y sólo existe una silla por estado. Las 17 corcholatas ya tienen nombre y ahora falta ver qué harán los desplazados. Porque la verdadera oposición que enfrente Morena en 2027 no será el PAN ni el PRI. Será de adentro donde abundan los damnificados que no son mudos, ni mancos, pero si tienen muchas mañas políticas.

 

Platos extra:

El Departamento del Tesoro no afloja: Carlos Alberto Torres, ex esposo de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, junto con otras 21 personas, protegen actividades de Los Rusos, brazo armado de La Mayiza, del Cártel de Sinaloa y vuelve a mencionar esa trama de narco corrupción en la entidad. ¿Y la FGR? al servicio del poder persiguiendo adversarios políticos.

España hierve por el decreto que de ser aprobado podría cundir en gobiernos como el de México. El dueño de una vivienda en renta no podrá subir el alquiler más de 2% hasta 2027 ni pedir el desalojo del inmueble si el inquilino no tiene a dónde ir. Los contratos se extienden dos años más quiera o no el propietario y el inquilino puede renovar para siempre. Eso si, los impuestos seguirán siendo costeados por el dueño. Expertos inmobiliarios prevén el colapso de la oferta y la pauperización de la vivienda para renta.