El informe 2026 de la Corporación Latinobarómetro revela que el respaldo a la democracia en América Latina se mantiene en 52 por ciento, superando los niveles de deterioro registrados en años previos. Este repunte ocurre en un escenario caracterizado por cambios de gobierno, el desgaste de las instituciones públicas y un marcado giro hacia opciones de derecha en la región.
El estudio, basado en más de 19 mil entrevistas aplicadas en 17 países, señala que el pragmatismo de los votantes ante las demandas no resueltas de seguridad y economía ha motivado alternancias políticas drásticas. Estas tendencias electorales han llevado a que 11 naciones del hemisferio sean gobernadas actualmente por la derecha y la extrema derecha.
El apoyo al sistema democrático presenta diferencias considerables entre las naciones evaluadas. Argentina encabeza la preferencia por la democracia con 73 por ciento, seguida por Uruguay con 64 por ciento, mientras que Chile, Costa Rica y Venezuela registran un 63 por ciento. En el extremo opuesto, Guatemala y Brasil muestran los indicadores más bajos de respaldo, con 35 y 41 por ciento respectivamente.
El análisis destaca que las elecciones de los últimos dos años han transformado el mapa político. Países como Colombia, Chile, Perú y Honduras experimentaron incrementos en el apoyo a la democracia tras procesos de alternancia donde la ciudadanía optó por liderazgos fuera de los partidos tradicionales. Sin embargo, el informe enfatiza que estas preferencias responden a un voto pragmático que busca resultados concretos y no necesariamente a una adhesión ideológica.
La desconfianza en las instituciones clave continúa siendo un rasgo predominante en la región. Un 76 por ciento de la población manifiesta no sentirse representada por el parlamento o congreso de su país, mientras que un 78 por ciento desconfía del uso que el Estado da a los recursos recaudados mediante impuestos. A su vez, los partidos políticos se ubican como la institución con menor nivel de confianza ciudadana, al registrar apenas un 16 por ciento de valoración positiva.
En cuanto a los servicios esenciales, la insatisfacción con el desempeño estatal muestra un deterioro constante desde la década pasada. La aprobación sobre el funcionamiento de los hospitales públicos cayó a 28 por ciento, la educación pública se sitúa en 40 por ciento y el sistema judicial alcanza un 22 por ciento. Pese a este panorama, las elecciones conservan una elevada legitimidad, ya que el 74 por ciento de los encuestados sostiene que no puede haber democracia sin comicios.
Un aspecto crítico señalada por Latinobarómetro es el arraigo de actitudes iliberales. Un 52 por ciento de los latinoamericanos afirma que no le importaría el arribo de un gobierno no democrático si este resuelve los problemas cotidianos. La desinformación también genera inquietud, pues el 78 por ciento de las personas percibió la circulación de noticias falsas en redes sociales, lo que ha llevado a que un 61 por ciento se muestre a favor de controlar las publicaciones erróneas en medios digitales.
