De acuerdo con el boletín del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), publicado el 22 de octubre, el indicador alcanzó 146.739 puntos. La inflación anual se mantuvo prácticamente en el mismo nivel que en el periodo comparable de 2025, cuando fue de 3.63%. Sin embargo, el incremento quincenal superó el 0.28% registrado en la primera mitad de octubre del año pasado.
El principal factor detrás del aumento de precios fue el componente no subyacente, que registró un incremento quincenal de 0.98%. Dentro de este grupo, los precios de los energéticos y las tarifas autorizadas por el gobierno subieron 1.85%, debido, en mayor medida, a la conclusión del subsidio de las tarifas eléctricas de temporada de verano en 18 ciudades del país.
En contraste, los productos agropecuarios disminuyeron 0.11% durante el mismo periodo, lo que contribuyó a moderar parcialmente el avance del indicador general.
Inflación subyacente y servicios
El índice subyacente, que permite observar con mayor claridad las presiones persistentes sobre los precios, aumentó 0.25% quincenal y 3.78% anual. En su interior, las mercancías registraron un incremento de 0.17%, mientras que los servicios avanzaron 0.31%.
Aunque la inflación subyacente anual disminuyó respecto al 4.24% observado en la primera quincena de octubre de 2025, algunos servicios continuaron mostrando aumentos importantes. Los precios de otros servicios subieron 0.52% en la quincena, mientras que los servicios relacionados con la vivienda aumentaron 0.14%.
Por su parte, el índice no subyacente registró una inflación anual de 3.08%, superior al 1.58% del mismo periodo del año pasado. Este comportamiento refleja, principalmente, el incremento de los costos energéticos y de algunos productos agropecuarios.
Los precios que presionan el bolsillo
Entre los productos y servicios que contribuyeron al movimiento del INPC, el encarecimiento de la electricidad tuvo un papel relevante por el retiro de los subsidios de verano en las ciudades donde concluyó ese apoyo. El efecto puede reflejarse en los recibos de los hogares durante esta temporada.
El indicador también mostró diferencias entre los componentes de la canasta de consumo. Mientras los precios de los productos agropecuarios disminuyeron en conjunto, los energéticos y las tarifas gubernamentales aumentaron a un ritmo mayor.
Estas variaciones son importantes para las familias mexicanas porque la inflación general no significa que todos los productos suban al mismo tiempo ni en la misma proporción. El impacto en cada hogar depende de sus hábitos de consumo y de cuánto destina a electricidad, alimentos, transporte, vivienda y otros servicios.
La inflación se mantiene estable en términos anuales
Los datos del INEGI muestran que la inflación anual de la primera quincena de octubre se mantuvo prácticamente sin cambios frente a la registrada un año antes. Sin embargo, el aumento quincenal de 0.41% fue superior al observado en octubre de 2025, lo que evidencia presiones recientes sobre determinados precios.
La evolución de la inflación dependerá del comportamiento de los energéticos, los servicios y los productos de consumo cotidiano durante las siguientes semanas. El reporte no permite anticipar por sí solo si los incrementos continuarán o si se moderarán.
El INEGI informó que la siguiente publicación quincenal del Índice Nacional de Precios al Consumidor está programada para el 24 de noviembre de 2026. Ese reporte permitirá conocer si las presiones observadas durante la primera mitad de octubre se mantienen o pierden fuerza.
