El Caso Jáuregui tiene al Gobierno de la 4T en modo migraña porque resulta que el día Martes 20 de Octubre salió furiosa Ariadna Montiel, presidenta nacional de Morena, a exigir que continúen las investigaciones por “traición a la patria” en contra del ex-Fiscal César Jáuregui.
Claro que Morena quiere lucrar con el Caso Jáuregui porque en Chihuahua no se habla ahora mismo de otra cosa. Recordemos que el ex-Fiscal estaba haciendo campaña para convertiste en el candidato del PAN a la Alcaldía de Chihuahua capital y Ariadna Montiel pretende hacer crecer al hoy ex panista Cruz Pérez Cuéllar en la conversación, a como dé lugar.
Cabe mencionar que Andrea Chávez ha evitado pronunciarse sobre el caso. ¿Será que sabe que esto puede afectarle a Cruz? Seguro sí. Y es que trascendió el pasado miércoles, a nivel nacional, que Luis Villegas, el abogado de César Jáuregui, es nada más y nada menos que Compadre de Cruz Pérez Cuéllar.
Sí, del Coordinador Estatal para la Defensa de la 4T en “el estado grande”. De ese tamaño era la preocupación de Ariadna Montiel, que tuvo que salir con su cortina de humo a respaldar a la presidenta. ¿Por qué? Porque el abogado Villegas ha acusado a la FGR y al Gobierno de México, que las acusaciones de “traición a la patria” no se sostienen.
Entonces, el Compadre de Cruz Pérez Cuéllar anda en plena campaña de desprestigio contra la presidenta Sheinbaum y Ernestina Godoy. La prisa de Montiel se da porque Sheinbaum, en la mañanera del Lunes 19 de Octubre menciona que la FGR tiene “otros delitos” que están investigando que se sumarían a la multicitada “traición a la patria”, delito cuyo último antecedente data de 1867 cuando fueron fusilados Maximiliano, Miguel Miramón y Tomás Mejía.
Precisamente ya es de dominio público que esos delitos serían extorsiones millonarias a empresarios chihuahuenses para blindarlos legalmente (o no irse encima de ellos), venta de expedientes a ambas partes en pleitos, así como la posesión y operación de casinos, por parte del ex-fiscal Jáuregui.
De igual manera, Carlos Loret de Mola, en su columna del martes 20 de octubre, reportaba un trascendido en el que mencionaba que lo que verdaderamente está detrás del Caso Jáuregui es crimen organizado.
La revelación de que el abogado de César Jáuregui es Compadre de Cruz Pérez Cuéllar, es una bomba de tiempo para Ariadna Montiel porque se habla de un dúo de compadres que compartieron décadas juntos y que tienen cosas y costos en común. Cruz y Jáuregui estarían ligados en situaciones que, de comprobarlas la FGR, alcanzarían a Cruz Pérez Cuéllar y dejarían a Morena sin candidato a la gubernatura de Chihuahua, en cualquier momento.
Platos extra:
Eduardo Clark García, subsecretario de Salud, reconoció públicamente que medicamentos destinados a los hospitales mexicanos terminan vendiéndose ilegalmente, incluso afuera de las mismas instituciones donde deberían entregarse de manera gratuita. Aseguró que existen casos documentados de robo de medicamentos y otros que todavía requieren investigación, aunque tuvo cuidado en aclarar que no considera responsables del desabasto a los médicos, enfermeras y demás trabajadores de la salud en su conjunto. Clark habló incluso de tratamientos cuyo costo supera los 200 mil pesos por caja y como consuelo, para evitar que sigan los desvíos, anunció mecanismos digitales que permitirían identificar lotes, entregas y destinatarios. De lo que no habló el subsecretario fue del incumplimiento del 85% en la entrega de medicamentos de 3 empresas vinculadas a Amílcar Olán, amigo y socio de los hermanos López Beltrán, por contratos que superan los mil millones de pesos, ni de la empresa cubana Biocubafarma que también ha incumplido con el abasto de 70% de los medicamentos oncológicos y un anestésico que le fueron adquiridos para 29 estados en este 2026. ¿Nadie responderá por esos negocios fallidos? Mientras tanto, en las calles médicos y enfermeras se manifiestan por deplorables condiciones laborales y miles de pacientes esperan estudios, tratamientos y cirugías que no les proporciona el sistema colapsado. Las familias que pueden, tienen que comprar por su cuenta medicamentos, gasas, agujas y hasta reactivos que deberían recibir obligatoriamente, porque con sus cuotas y las de sus patrones ya los pagaron por adelantado. No sabemos todavía cuántos medicamentos son desviados cotidianamente, cuánto dinero representa ese criminal desvío ni qué proporción del desabasto se explica por estos robos. Por eso urgen investigaciones y cifras verificables. Clark García informó sobre la revisión de contratos de distribución farmacéutica en el Estado de México por aproximadamente mil 700 millones de pesos, correspondientes a 2022 y 2023, en pleno sexenio de AMLO, con presuntos sobrecostos importantes. Se necesita saber quién compra, quién almacena, quién distribuye, quién autoriza las entregas y quién responde cuando los medicamentos desaparecen. El personal sanitario merece trabajar sin sospechas generalizadas, los pacientes merecen recibir sus tratamientos y los ciudadanos tienen derecho a conocer qué ocurrió con los medicamentos que pagaron mediante sus impuestos. Si existen robos, que se investiguen y se castigue a los responsables, si existen fallas administrativas, que se corrijan, si hay contratos irregulares, que se sancione a los responsables. El medicamento que desaparece de un hospital no es solamente una pérdida contable, es precisamente el tratamiento que un paciente necesitaba para no morir innecesariamente.
La Fiscalía General de los Estados Unidos obtuvo una acusación contra cinco personas, cuatro estadounidenses y un mexicano, con 13 cargos criminales por traficar armas para el Cártel de Sinaloa, organización calificada oficialmente como terrorista en aquel país. El estadounidense Loyd Walter Hall, propietario de la tienda de armas Wildman Armaments de Amarillo, Texas, habría estado exportando armas a México desde 2024 hasta febrero de este año, a solicitud del mexicano Jesús Quezada Meza. Entre las armas solicitadas para la célula de los Chapitos, están pistolas Glock 380, Glock 17 de 9 mm y rifles calibre 50, conocido como “mata policías”. Y acá, la FGR entretenida con César Jauregui.
