La pobreza en México disminuyó de forma significativa al pasar del 43 por ciento en 2016 al 30 por ciento en 2024, lo que significa que un total de 13.7 millones de personas salieron de esta condición en dicho periodo. De acuerdo con los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, actualmente 38.5 millones de mexicanos viven en situación de pobreza, lo que equivale a tres de cada diez habitantes en el país.
A pesar de registrar un retroceso en 2020 debido a los impactos de la pandemia de coronavirus, la tendencia general de los últimos ocho años refleja una caída constante en las cifras. Asimismo, la pobreza extrema mostró una reducción al pasar de 8.7 millones de personas en 2016 a 7 millones en 2024, lo que representa que 1.7 millones de ciudadanos abandonaron esa condición de vulnerabilidad severa.
No obstante los avances reportados en la medición multidimensional, la falta de acceso a los servicios de salud se consolidó como la única carencia social que empeoró drásticamente en el país. En 2016, el 16 por ciento de la población carecía de este servicio, cifra que se disparó al 34 por ciento para 2024, alcanzando a un total de 44.5 millones de personas sin atención médica garantizada. Por otro lado, la falta de seguridad social se mantiene como la carencia con mayor incidencia, afectando al 48 por ciento de los mexicanos.
En cuanto a las demás carencias sociales evaluadas en el informe, el rezago educativo afecta al 19 por ciento de la población, mientras que la falta de acceso a la alimentación adecuada y a los servicios básicos en la vivienda registran un 14 por ciento cada una. La calidad y espacios de la vivienda se ubican como la carencia de menor porcentaje con un 8 por ciento.
El informe también revela profundas disparidades regionales que evidencian un desarrollo territorial desigual. Chiapas encabeza la lista de los estados con mayor índice de pobreza al registrar un 66 por ciento de su población en esta circunstancia, seguido por Guerrero con 58 por ciento, Oaxaca con 52 por ciento, Veracruz con 45 por ciento y Puebla con 43 por ciento. En contraste, las entidades con menores niveles de pobreza son Baja California y Baja California Sur con 10 por ciento, Nuevo León con 11 por ciento, Coahuila con 12 por ciento y Sonora con 14 por ciento. En pobreza extrema, Aguascalientes destaca con la cifra más baja al registrar un 0.6 por ciento.
Finalmente, la brecha entre las zonas rurales y urbanas continúa siendo marcada. En el campo, el 44 por ciento de los hogares adolece de servicios básicos como agua, drenaje, electricidad o combustible seguro para cocinar, en comparación con solo el 6 por ciento que enfrenta esta carencia en las ciudades. Asimismo, el 16 por ciento de las viviendas rurales padece problemas de mala calidad o hacinamiento, frente al 6 por ciento registrado en las zonas urbanas.