¿Les platico? ¡Arre!
La obra pictórica de esta artista sampetrina explora la relación entre la luz, la textura y los espacios para darle a su exposición una experiencia multisensorial.
La monumental pintura de las mazorcas multicolores y la del esplendoroso Cerro de la Silla se exhibirán en los restaurantes en Estados Unidos, de un coleccionista que las adquirió antes de la exposición que tuvo lugar la noche de este miércoles 4 y que no tuvo empacho en prestarlas para lucir en todo su esplendor en esta exposición a la que acudieron especialistas, familia, amigos y otros invitados.
Un festín de realismo mágico, que nada le tiene que pedir al género literario de García Márquez.
Fue inevitable pedir una fotografía al lado de la artista y su obra.
Las tomas se repetían una a una porque todos queríamos llevarnos una réplica de esta exposición que fue objeto de una magnífica curaduría.
Otras muestras de Roberta han sido “Fragancia de Luz” (septiembre 2025) y “Aromas” (septiembre 2021), en ETRA Galería.
La presentada en Akadem, de la Del Valle, llevó por título “Naturaleza Eterna” y vaya que el nombre fue fiel reflejo de lo que vimos adornando las paredes de este espacio.
Roberta pinta con un toque de realismo que pareciera arrancado de las naturalezas que son objeto de su atención.
Su ojo -vuelto lente- le da profundidad a las paredes donde cuelga esta obra magnífica, que a juicio de algunos de los pintores que estuvieron en la ocasión, merece ser expuesta en las galerías de postín.
Bien por Roberta y bien por quienes tuvimos la suerte de ser invitados a esta exposición, que arranca suspiros de verdad arrancada a la inspiración.
