La Junta de Gobierno del Banco de México decidió disminuir en veinticinco puntos base el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día, para ubicarla en un nivel de seis punto veinticinco por ciento. Esta medida, que entrará en vigor a partir del seis de noviembre de dos mil veintiséis, fue adoptada por mayoría con la presencia de todos sus miembros tras valorar que el proceso desinflacionario ha continuado en el país.
Durante el tercer trimestre del año, la actividad económica global se expandió a un ritmo ligeramente menor, mientras que la inflación general en varias economías avanzadas aumentó debido al encarecimiento de los energéticos. En el plano nacional, la economía mexicana continuó expandiéndose aunque persisten condiciones de holgura y riesgos a la baja. Por su parte, la inflación general anual aumentó de tres punto cuarenta y dos por ciento a tres punto sesenta y dos por ciento entre septiembre y octubre, impulsada por el componente no subyacente.
El organismo central indicó que las previsiones para la inflación general se ajustaron al alza para el cuarto trimestre debido a niveles no subyacentes mayores a los anticipados, aunque se mantiene la expectativa de que converja a la meta del tres por ciento en el cuarto trimestre de dos mil veinticuatro o el periodo proyectado. Asimismo, los integrantes de la Junta consideraron que mantener la tasa en el nivel alcanzado por un tiempo prolongado ayudará a consolidar un entorno de estabilidad de precios y permitirá enfrentar los retos macroeconómicos externos derivados de la incertidumbre geopolítica y comercial.
