La crisis en el INE no solo tiene como origen la corrupción de Taddei. La ex Presidenta del órgano electoral sólo es parte de un diseño destinado a cooptar y pervertir la democracia.

AMLO y Sheinbaum la pusieron para garantizar que los votos siempre fueran contados a favor de Morena. Su misión única y más importante era esa. Le dieron “manga ancha” para comprar voluntades, violar la ley y alterar lo que hubiera que alterar para que en el 2024 Sheinbaum fuera Presidenta y Morena se quedara con el control del Congreso.

Hoy existe la enorme sospecha de que las credenciales de elector son maquilladas y repartidas para meter votos a favor de Morena.

Por eso, ese INE que nació con Guadalupe Taddei no sirve. Tiene las raíces carcomidas. No sólo tienen que irse los funcionarios que forman parte de la extensa red de corrupción construida por ella y su socio, sino los integrantes del Consejo General, es decir, los consejeros.

7 de los 11 consejeros responden a los intereses de Morena o fueron, en su momento, aliados de la empoderada Taddei. Su talante servil y deshonesto los coloca en el cajón de los desahucios. No tienen remedio. Ayer fueron de Taddei y hoy están listos para pertenecer a Sheinbaum.

De acuerdo a expertos electorales es posible renovar el Consejo General antes de las elecciones del 2027. La pregunta es que quiere, realmente, la “laberíntica Sheinbaum”: Un INE independiente, confiable, trasparente o un INE encadenado a sus pies.

La respuesta es obvia. La Presidenta tiene un mandato irrenunciable: Asegurar que Morena permanezca, al costo que sea, en el poder. AMLO la impuso en el cargo para eso y solamente para eso. Cualquier intento de devolverle al INE su autonomía sería considerado como una traición al movimiento que la llevó al poder.

Este es uno de esos momentos en que ciudadanía y partidos de oposición están obligados a escuchar el llamado de la conciencia nacional. Es urgente que se tomen de la mano para tomar las calles y obligar al gobierno a liberar al INE del secuestro en que lo tiene.

México no puede ir con este INE a las elecciones del 2027 y del 2030. AMLO, Sheinbaum, Taddei lo convirtieron en un detonante de la desestabilización política. En un proyectil explosivo que, de quedar así, va a impactar la economía y la paz social.

Ya sabemos que a Sheinbaum poco le importa el país. Hará lo que es previsible en ella: impondrá al próximo titular del INE y lo elogiará como López Obrador elogió a Taddei. El requisito para ocupar el cargo será el mismo: obediencia absoluta a la Presidenta. Su única misión: asegurar el triunfo de Morena en las urnas. Otra vez, todo el poder y otra vez, otra Taddei.

 

@PagesBeatriz

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