Gonzalo Valdés Medellín

Muertos de miedo marca el regreso a nuestros escenarios de Miguel Pizarro, suceso estimulante para nuestro quehacer teatral, al tratarse de uno de los más versátiles y talentosos actores de su generación, que lo mismo ha incursionado con éxito en la televisión (su alma mater) que en el cine, el teatro y la música. Con Muertos de miedo, Pizarro vuelve por sus fueros como el gran señor de la escena que es y que lo llevó a interpretar una soberbia caracterización del pintor español Salvador Dalí, a finales de los años noventa, así como innumerables personajes que han acendrado en el gusto del público.

Ahora, Muertos de miedo presenta a Miguel Pizarro en escena, a partir del jueves 22 de septiembre, en una puesta que pondrá “los pelos de punta a todo el público”, a partir de una historia en la que “el terror será tangible en cada butaca”, asegura la productora Ocesa que ha tenido en esta ocasión el acierto de impulsar este proyecto estelarizado por el gran actor.

Al suceder la acción en un abandonado teatro, Muertos de miedo narra la historia de un hombre de “gustos macabros que cuenta al público las historias de sus muertos, a los que contacta con la ayuda de los espectadores”. La obra escrita por Teller y Todd Robbins cimbró el corazón de Broadway y dará un nuevo significado a la frase “risa nerviosa”, pues cada función convertirá el Teatro Banamex Santa Fe en un mundo encantado, lleno de sorpresas e ilusiones diabólicas, que mantendrán al espectador entre la carcajada y el pánico absoluto.

Miguel Pizarro, actor de amplios registros histriónicos que combina a perfección con el tino comediográfico, sin duda alguna, se revelará de nueva cuenta como una de las figuras interpretativas más admiradas y reconocidas de México, desde el rigor actoral y la sabiduría plena del impulso creador, todo lo cual garantiza una puesta en escena de altura y relevancia que, aunque nos deje Muertos de miedo, finalmente nos refrendará ante la calidad de un teatro de espléndidas resonancias artísticas.