Después de la Primera Guerra Mundial, General Motors y Ford crearon la gran empresa moderna, con sus controles financieros y estadísticos, la producción masiva, la estandarización, los talleres organizados conforme a principios científicos y la organización en divisiones autónomas.
En los años 80, Toyota se convirtió en el modelo de empresa industrial atenta a la calidad de sus productos. Hoy en día, Google es la empresa que reinventa los métodos administrativos, las maneras de trabajar, de gobernar las organizaciones y de dirigir a las personas. Lo hace en un contexto muy particular, el de la Internet, esa “economía de la inteligencia dispersa” que nació a comienzos de los años 90 en el Silicon Valley.
Este hecho puede darle a esta empresa un aspecto festivo que nunca tuvieron sus predecesoras, pero no por ofrecer masajes, piscinas y desayunos gratuitos a sus colaboradores. Son Larry Page y Sergey Brin, los fundadores de Google.
Dos jóvenes en las calles de San Francisco
Relata Bernard Girard que la historia de Google “nos recuerda esos cuentos de hadas que tanto les gustan a los jóvenes que sueñan con convertirse en los amos del mundo.” Todo comienza en Stanford, una de las universidades más prestigiadas de Estados Unidos, durante uno de esos programas que organiza la universidad para seducir a sus nuevos estudiantes. Se trata, en este caso, de una visita a San Francisco.
Era un día de primavera de 1995. La organización del paseo le había sido encargada ese día a un joven de origen ruso, conocido por ser un brillante matemático: Sergey Brin. En el grupo que lo acompañaba se encontraba otro personaje de carácter fuerte, Larry Page, también conocido como un sujeto brillante. Muy pronto se conocieron y, según cuentan, intercambiaron comentarios provocadores y, a veces, acalorados durante toda la tarde. Por lo menos, esto es lo que dice la leyenda sobre el primer encuentro de los dos fundadores de Google.
Larry se estableció en Stanford cuando comenzaron las clases. Estos dos jóvenes (que no sumaban entre los dos más de cuarenta años) no demoraron en ponerse a trabajar juntos. Era difícil para dos estudiantes de informática no pensar en crear una empresa en ese momento: la Internet estaba en época de bonanza. Netscape acababa de entrar en la bolsa de valores y acaparaba todos los titulares de prensa, y varios de sus compañeros abandonaban sus estudios para entrar en la vida económicamente activa. Sin embargo, nos dice Girard, su caso era diferente. Ambos querían continuar sus estudios y obtener un doctorado. El tema que les interesaba, principalmente a Page, era el de los problemas matemáticos que plantea la Internet y su organización en grafos. El director de tesis de Page, Terry Winograd, es uno de los padres de la inteligencia artificial, conocido por sus trabajos sobre el diálogo en lenguaje natural con robots.
Los motores de búsqueda en Internet
Larry Page y Sergey Brin eligieron como tema para su tesis de Stanford la clasificación de los resultados obtenidos cuando se consulta un motor de búsqueda en la Internet. Es un tema aparentemente extraño e insípido, pero constituye una de las principales preocupaciones de quienes se interesan por estos asuntos.
La búsqueda de información por medios electrónicos no es nueva. Desde comienzos de los años 70, empezaron a conformarse equipos de ingenieros y documentalistas con el fin de desarrollar programas que permitieran acceder rápidamente a la información científica almacenada en bases de datos que contenían decenas de miles de títulos de artículos y de libros.
Ambos estaban interesados en cómo se puede obtener la información en que se está interesado a partir de enormes cantidades de datos, y al final de 1995 estaban trabajando juntos. El “Data Mining”, como se le llama, no es tan fácil para los que no somos cerebritos. No se trata simplemente de encontrar las palabras importantes y hacer una lista. También se necesita encontrar una manera de incrementar la posibilidad de encontrar un link que sea realmente útil.
Google ahora
El éxito de Google ha sido fenomenal. Hoy indexa más de 8 mil millones de páginas en la Red, listas para ser rastreadas cuando se lo pedimos. Tiene versiones de su sitio-web operando en todo el mundo, y en muchos idiomas distintos.
No es sorprendente que otros, que han visto los resultados estelares de Google, en términos de usuarios e ingresos- se estén recriminando el no haberse anticipado. El fundador de Microsoft, Bill Gates, ha dicho, “Google nos ha dado una patada en el trasero.”
Pero Google no sólo nos ha impresionado en términos puramente numéricos. Ha tenido una marcada influencia en nuestra cultura. Hay algunas historias realmente pasmosas sobre el impacto de Google en el mundo. El mismo Sergey cuenta la siguiente historia:
“La gente busca información en situaciones que amenazan su vida. Una persona escribió que tenía dolores en el pecho y no estaba seguro de la causa. Hizo una búsqueda en Google, vio que estaba sufriendo un ataque cardiaco y llamó al hospital. Sobrevivió y nos lo contó. Para ayudar en situaciones como ésta Google ha de ser rápido y correcto. Otras personas nos han escrito con historias similares. Nosotros recibimos postales y fotografías de ellos con su familia. Estos son casos extremos, pero hay otros incontables ejemplos. Ayudamos a la gente en sus carreras. Ayudamos a los estudiantes en sus estudios. Es una herramienta potente.”
En el treceavo aniversario de Google, este 27 de septiembre, las cifras de las personas que navegan a través de Google Chrome crecen cada día más y peligrosamente se acercan a los líderes Explorer y Firefox. Las cifras de uso real en el acceso a páginas web demuestran que Safari y Chrome se usan más incluso que Internet Explorer, con más de 20% de uso para los dos primeros.
Redacción/evm
