La Real Academia de la Lengua Española es una institución cultural con sede en Madrid, y veintiún delegaciones en países de habla española. Juntas conforman la llamada Asociación de academias de la lengua española.

Se dedica a la planificación lingüística, mediante la promulgación de normativas dirigidas a fomentar la unidad idiomática dentro y entre los diversos territorios. Es identificada con un emblema que exhibe un crisol en el fuego, con la leyenda “Limpia, fija y da esplendor”, que evidencia su misión de preservar la pureza del idioma español.

Fue fundada en 1713, por iniciativa del ilustrado Juan Manuel Fernández Pacheco, marqués de Villena y duque de Escalona, a imitación de la Academia Francesa. Al año siguiente, el 3 de octubre de 1714, el rey Felipe V aprobó su constitución y la colocó bajo su protección, con la tarea de fijar las voces y vocablos de la lengua castellana en su mayor propiedad, elegancia y pureza.

Las directrices lingüísticas que propone se recogen en diversas obras. Las prioritarias son el diccionario, abrev. DRAE (artículo 2º de sus estatutos), editado periódicamente veintidós veces desde 1780 hasta hoy; y la gramática (4.º), editada finalmente en diciembre 2009.

Desempeña sus funciones en la sede principal, inaugurada en 1894, en la calle Felipe IV, 4, en el barrio de Los Jerónimos, y en el Centro de Estudios de la Real Academia Española, en la calle Serrano 187-189, en 2007.

A 297 años de iniciar labores, la institución ha ido adaptando sus funciones y velando porque los cambios que experimente la lengua española en su constante adaptación a las necesidades de sus hablantes no quiebren la esencial unidad que mantiene en todo el ámbito hispánico.

Las resoluciones sobre cambios en el castellano, en el caso de que se produzca disparidad de criterio, se adoptan mediante votación.