Autoridades de Puebla y Morelos conmemoraron este lunes en la comunidad de Ayoxuxtla de Zapata, perteneciente al municipio de Huehuetlán El Chico, en la región mixteca de Puebla, los cien años de la firma del Plan de Ayala, el cual enarbola la tenencia de la tierra para quien la trabaja y dio origen al artículo 127 constitucional, con lo cual se restituyó la tierra a los campesinos.
Aunque el historiador Manuel Sánchez Cruz recuerda que existen dos fechas sobre la expedición del Plan de Ayala, el 25 y el 28 de noviembre de 1911, ésta última corresponde a la versión manuscrita que se encuentra en el Archivo Zapata, motivo por el que el primer centenario de la firma del documento se celebró este lunes.
A pesar de ser sitios históricos, tanto Ayoxuxtla de Zapata, una comunidad con unos 500 habitantes, como el municipio de Huehuetlán el Chico, que límita con los estados de Morelos y Guerrero, se encuentran actualmente en el rezago y el olvido, aun cuando cada mes de abril se presentan autoridades para recordar el fallecimiento de Emiliano Zapata.
En Ayoxuxtla existe un pequeño museo que exhibe algunas pertenencias de Zapata, como su silla de montar, sus rifles y sus vestimentas.
La conmemoración del centenario del Plan de Ayala incluyó el traslado de los tres poderes del estado de Puebla a esa comunidad, una cabalgata, la representación de la firma del documento y un jaripeo ranchero.
En Yahoo! Respuestas se define así el Plan de Ayala:
El Plan de Ayala fue una proclama política, promulgada por el jefe revolucionario mexicano Emiliano Zapata, dentro de la Revolución mexicana el 28 de noviembre de 1911, en el que desconoció el gobierno del presidente Francisco I. Madero, a quien acusó de traicionar las causas campesinas. Aunque en el Plan de San Luis Potosí sólo se consideró la revisión de los juicios sobre la tenencia de la tierra durante el porfiriato.
En dicho plan, los zapatistas llamaban a las armas para restituir la propiedad de las tierras a los campesinos, pues se sostenía que las tierras habían sido arrebatadas al pueblo por caciques, hacendados y terratenientes, y deberían ser devueltas a sus dueños originarios. Por ello el Plan sostiene que los campesinos deben presentar sus títulos de propiedad, los cuales en su mayoría eran de tipo comunal y se originaban en el virreinato, estos títulos habían sido declarados sin valor bajo las condiciones de la Ley Lerdo, que formaba parte de las Leyes de Reforma, por lo que había sido fácil legalmente hablando el despojo de tierras que los comuneros no trabajaban.
El revolucionario del norte, Pascual Orozco, también se adhirió al plan de Ayala en febrero de 1912, Madero encargó a Victoriano Huerta enfrentar a las tropas de Orozco, quien fue derrotado, aunque en realidad, Orozco nunca tomó en cuenta el plan zapatista en su programa político, ya que sus objetivos eran contrarios a los de Zapata.
Cuando Victoriano Huerta asumió el poder ejecutivo gracias a un golpe de estado y asesinando a Madero en 1913, Orozco se unió al usurpador y Zapata, indignado por la conducta de Orozco, hizo reformas al plan de Ayala, en las cuales ahora desconocía a Huerta como presidente y declaraba a Orozco traidor a la Revolución (de hecho, Zapata fusiló al padre de Orozco, al mismo tiempo que rechazó la propuesta que le hacía Orozco cuando trataron de convencer al caudillo del sur de que se uniera a Huerta), tomando el mando de las tropas adheridas a dicho plan Emiliano Zapata, quien declaró que no descansaría hasta que ambos traidores fueran derrotados y que los ideales del Plan de Ayala se hicieran realidad.

