Reflexione, señor presidente
Marco Antonio Aguilar Cortés
Los michoacanos deseamos escucharlo, señor presidente. Nunca, como ahora, su persona y su palabra son tan esperadas, al igual que sus acciones encaminadas a hacer que nos vaya bien, muy bien, conforme a su propia promesa.
Por bien de nuestra entidad federativa, y de la figura presidencial que usted personifica hasta el último día de noviembre del año 2012, salimos a votar como lo hicimos hace aproximadamente dos semanas.
A la señora Luisa María Calderón Hinojosa, de todos nuestros respetos, los ciudadanos le concedimos una cantidad de votos con los que nunca antes había soñado ningún candidato panista a la gubernatura del estado. Y esto puede apreciarse como una atención.
Ejercido nuestro voto, pensamos que compartiríamos con el presidente de México la misma lógica; sin embargo, al parecer no es así, por lo que le solicitamos que nos ofrezca sus reflexiones al respecto.
El voto mayoritario fue a favor de Fausto Vallejo Figueroa, a quien ya las autoridades electorales entregaron constancia de mayoría, con declaración de gobernador electo; y, en casos similares en otras entidades federativas, usted como presidente de la república se ha comunicado telefónicamente con el elegido para brindarle felicitación y apoyo.
Con Fausto no ha hecho lo mismo, al menos hasta el momento de escribir estas líneas, por lo que nos agradaría conocer las razones de su omisión.
Por otra parte, su determinación de retener partidas presupuestales al gobierno de Michoacán comenzado ya el proceso electoral recién concluido, nos pareció una mezcla de aplicación del derecho con una clara intención política.
Un gobierno estatal desordenado sufría las naturales consecuencias de sus errores y supuestas corruptelas. Esto es lo jurídico. Y lo político fue no allegarle recursos a ese gobierno tan proclive a gastar lo que sea, y de donde sea, para hacer triunfar al PRD.
Hasta ahí tenía cierto sentido lógico el acto de autoridad del Poder Ejecutivo federal.
Pero… ya terminó la contienda electoral, y se siguen suspendiendo partidas que ya suman cerca de mil 435 millones de pesos al gobierno de Michoacán, dañando con ello no al gobernador, sino al gobierno y a toda la población; y, al parecer, como una determinación personalísima de usted, inexplicable y grave.
Creemos, así, que es necesaria su explicación ante los michoacanos, aunando a ese esclarecimiento su comprensión y apoyo.
Sabemos quiénes son los responsables de ese desorden hacendario. El voto ciudadano inició su legal castigo. La Auditoría Superior de la Federación debe auditar, aquí, los recursos federales, y darnos a conocer la situación real de nuestra economía.
Mientras, el presidente de nuestro país, michoacano que un día nos ofreció que con él nos iba a ir muy bien, mucho muy bien, debe, dentro de la ley, mostrar su humanismo y generosidad.
Dar nunca disminuye. Quien sabe dar, y da, siempre se engrandece. El coraje, el odio, el rencor, la soberbia, la venganza, no corresponden a un presidente de México. Lo menos que nos puede ofrecer son respuestas, reflexivas, inteligentes, humanas.
¿Cómo hubiera ayudado a resolver el problema financiero a Michoacán, esa Presidencia a su cargo, si la triunfadora en esas elecciones hubiese sido su hermana Luisa María?
Al no resultar gobernadora, por el voto mayoritario de los michoacanos, ahora el deber jurídico y ético de esa Presidencia para resolver ese problema económico es mayor. Y usted debe estar a la altura de las circunstancias.
Agregaré algo más sobre las supuestas denuncias de los panistas frente a los resultados de la elección en Michoacán, cuando tratan de encontrar el motivo de su derrota en la intervención de la delincuencia organizada.
Ese falso alegato es un peligroso boomerang que regresa directo a pegar en el Poder Ejecutivo federal que usted personaliza. El equívoco razonamiento panista equivale a afirmar que su guerra en contra de ese peligrosísimo crimen fracasó en el campo electoral, lo que no es verdad.
Y razonando sobre lo afirmado recientemente en su discurso, sobre que usted “analiza todas las alternativas para proceder legalmente contra quienes han denunciado al gobierno en foros y tribunales internacionales… contra los 23 mil mexicanos que denunciaron al gobierno ante la Corte Penal Internacional de La Haya por cometer delitos de lesa humanidad y crímenes de guerra, en el marco de la lucha contra el crimen organizado,” le recordaré que sólo procede esa acción de calumnia cuando exista sentencia ejecutoria internacional que lo exima de responsabilidad.
En mi percepción, no observo con simpatía, ni auguro un buen fin, al ejercicio de una acción ante tribunales internacionales, por parte de mexicanos en contra de actos de autoridad del presidente de México, sin antes agotar los recursos ordinarios que dentro de nuestro sistema jurídico se tienen al alcance.
Pero, en fin, soy de los muchos mexicanos que creemos en su buena intención, al menos en la mayoría de sus actos.
Ahora, retorno a la idea inicial de este trabajo periodístico. Los michoacanos esperamos su humanismo generoso.
