Gonzalo Valdés Medellín

Previo a la creación del disco “Calembour” y “La séptima canción”, en reunión previa a las grabaciones, preguntó Thaís Olagaray al músico Antonio González: “¿Cuántas canciones tienes para este disco?”. Y él contestó que seis. En seguida, le expresó su deseo de que compusieran un tema juntos para el proyecto. “Va”, dijo Thaís. Y entonces ella decidió cómo habría de llamarse, así que hicieron planes un tanto vagos de reunirse para componer “La séptima canción”, algún día de la semana en puerta. “Al día siguiente —refiere González—, el solo título de esa probable rola me llevó a escribirla, poseído de la urgencia de darle salida a esa frase que poco a poco derivaba en estribillo, y pensé: “Bueno, ya escribiremos otra”. “The Seventh Song” fue, efectivamente, la séptima canción del álbum, aunque una de ellas no fue considerada en la lista final, por juzgarla un poco ajena al espíritu del material disponible. Al final, lo que sí sucedió fue que, en apretada agenda, los ocho miembros de la banda, más Juan Pablo Olivera, grabaron “el milagroso encuentro de nueve asteroides en medio del espacio infinito”, refrendando su fe en los milagros; o, como diría Thaís: “Esa gran torre de pasión”.

Alejandro de León, Antonio Monroi, María Fernanda Olagaray, Rebeca Olagaray, Thaís Olagaray, Juan Pablo Olivera, José Sulaimán y Diana Unzueta, conforman la cofradía musical La Sagrada Familia, que presentándose en diciembre en el Museo Universitario del Chopo, celebrará concierto en el Ex Teresa el 11 de febrero de 2012 a las 20 horas. Antonio González agradece a Gabriel Perales, por haber realizado la mezcla y masterización de este material discográfico, así como a Víctor Roura y a José Luis Santos “por todo su aplicado entusiasmo”. Catalogada como pop rock, esta música nueva, experimental, transgresora, incisiva y exponencial del talento musical de México es lo que La Sagrada Familia crea en el contexto de la música mexicana del Siglo XXI, hay que conocerla.