Agravio a la inteligencia de los morelianos

Carlos Jiménez Macías

Calzones… Calzones que ya han entrado a la historia. A la pequeña historia; al anecdotario político de segunda. Los calzones de un boxeador como pretexto para contradecir la voluntad popular e invalidar el sentido del sufragio.

Fue noticia de los medios un 28 de diciembre. Muchos creímos que era una de tantas bromas del día de los inocentes. Usar unos calzones para echar abajo una elección parecía una tomadura de pelo digna de algún chascarrillo. Pero no; la injuria la recibió el pueblo moreliano, que creyó en la validez de un acto cívico al salir a las urnas a depositar su voto que ahora se desconoce.

Examinando de cerca los calzones, tan cerca como la televisión lo permitía ¾porque hubo quien vio la pelea y no se percató del emblema hasta que los noticieros lo destacaron¾, estos personajes encontraron motivos suficientes para invalidar una elección. Tal fue la decisión de los magistrados de la Sala Regional del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, que dictaminaron tras sesuda discusión el veredicto.

El primer azorado fue el causante de la pifia: Juan Manuel Márquez, que se enfrentaba al que ha sido su más peligroso rival en una ciudad extranjera: Las Vegas, allá por el estado norteamericano de Nevada, la renombrada ciudad donde unos meses antes se otorgó una dudosa condecoración al presidente Calderón.

El púgil declaró ante las cámaras que usar en sus calzones el emblema del PRI fue un acto personal, sin nadie que se lo sugiriera y mucho menos que en una u otra forma le pagaran por ello. “Vamos ¾dijo¾, ni siquiera sabía que al día siguiente se celebraban elecciones en algún sitio de la provincia mexicana.” Claro está: él andaba ocupado en otros menesteres, fuera de su país y actuando en un evento deportivo, que poco tenía que ver con consideraciones políticas.

¿Cuántos —me pregunto yo— pudieron ver en Morelia esa pelea, como para presionar o influir en la opinión y decisión de la masa votante en la capital del estado de Michoacán? ¿Tan débil es ¾a juicio de los señores del respetable tribunal¾ el criterio de los michoacanos, como para afectar el sentido de su voto, solamente por haber percibido el mentado emblema en los calzones de un atleta? ¿Ese es el grado de discernimiento que le atribuyen a los morelianos tras el agravio a la inteligencia que ha sufrido ese electorado?

Sin duda, el fallo del Tribunal es una ofensa no sólo para los priistas, sino para los que medianamente confiados en las instituciones, acudieron a las urnas el 13 de noviembre de 2011, como bien lo afirmó Enrique Peña Nieto ante el priismo de Morelia, tirando al suelo el voto de más de 300 mil morelianos y morelianas. Fue una sentencia injusta.

Bueno: que quede plena constancia de mi inconformidad… Estoy seguro de que el PRI volverá a ganar la elección en Morelia.

cjimenezmacias@yahoo.com.mx