Entrevista a Pablo Escudero/Dañará de por vida a Calderón
Los sobrenombres a la Estela de Luz se multiplican: que si la suavicrema, que si la estela de pus o el monumento a la corrupción, lo cierto es que la obra es considerada ejemplo de la opacidad, la corrupción y la impunidad que impera en el gobierno federal.
El propio arquitecto que concibió la Estela de Luz, César Pérez Becerril, considera que la edificación que inauguró el presidente Felipe Calderón el pasado 8 de enero —casi en la clandestinidad— no representa ni el 10 por ciento del proyecto con el que ganó. Sus denuncias sirvieron para destituir al director de III Servicios —primer encargado de la obra— y a 26 personas más; hay otras en trámite, pero nada más.
La Secretaría de la Función Pública, quien se supone encargada de evitar la corrupción, fue juez y parte en esta obra y su titular, Salvador Vega Casillas, ya está fuera de la administración, hoy en busca de una senaduría.
La obra —inaugurada 15 meses después— no cumplió con las condicionantes en materia ambiental; los especialistas en arte la consideran una columna desproporcionada, incluso fea; los historiadores la juzgan muy lejana de representar la identidad nacional.
Lo cierto es que el gobierno modificó el proyecto de la Estela de Luz y otorgó la obra a una empresa inhabilitada —GUTSA—, una edificación que hoy, tras el peritaje del Colegio Mexicano de Ingenieros se sabe tuvo un sobreprecio, debió haber costado 497 millones de pesos y no los mil 350 millones del precio final.
Historia
El diputado Pablo Escudero, presidente de la Comisión de la Función Pública y de la Auditoría Superior de la Federación, habla sobre este peritaje y la investigación que realizaron.
¿Cómo se involucra usted en la investigación sobre la Estela de Luz?
Cuando se hacen los anuncios de los festejos del Centenario y Bicentenario se crea un fideicomiso, donde la Secretaría de Hacienda manda una cantidad aproximada de 6 mil millones de pesos para cubrir lo que se iba a realizar. Luego nos enteramos de las actividades y doy seguimiento a este fideicomiso presidido por la Secretaría de la Función Pública. Me doy cuenta que se crea el fideicomiso con la intención de evadir la ley, de no hacer licitaciones públicas y asignar los contratos de todo lo que se iba a realizar de manera directa y por varias vías.
Las más importantes es por el Turissste, al que se le asignaron millones de pesos para que contratara de manera directa, sin licitar, muchos temas del desfile que se realizó el 15 de septiembre de 2010: contratar artistas, la producción, las sillas, el transporte y lo que implica un evento de esa magnitud. Hablamos de montos que iban del orden de los 10 millones de pesos hasta algunos que iban de los 100 o 120 millones.
Otro mecanismo que utilizan es la empresa III Servicios, del gobierno federal, donde le asignan de manera directa este contrato y ellos a su vez subcontratan sin licitar nuevamente este monumento.
Se da seguimiento a lo que sucedía en Turissste, a las irregularidades que ya existían, como es el caso de los relojes regresivos que se pusieron en los diferentes estados, con una inversión de más de 10 millones de pesos. Cuando se empieza a revisar, se hace una auditoría, y así van con la empresa contratada y ésta dice yo no lo hice, contraté a otra, y cuando van con esa otra empresa, dice lo mismo, y así en cinco ocasiones.
Esos contratos pasaron por manos de cinco contratistas de manera directa, con las implicaciones presupuestales.
Siempre pedí que se hiciera una licitación pública, abierta, para hacer esta construcción, no fue así y empezamos a hacer el seguimiento de la Estela de Luz.
Rompimiento del arquitecto Pérez Becerril
Luego de que se empiezan a dar las primeras diferencias, se aparta de la obra el autor de la Estela de Luz, César Pérez Becerril. ¿Desde ese tiempo usted estuvo en contacto con el arquitecto?
Cuando el arquitecto se empieza a sentir inconforme con lo que sucede en la obra —él lo relata así—, con los aumentos de los precios, con las modificaciones a la obra y una serie de irregularidades que detecta, se empieza a separar. Acude a la Cámara de Diputados, me dice que buscó a algunos legisladores con los cuales no tuvo éxito y se acercó a esta Comisión de la Función Pública, que entre esta comisión y la de la Auditoría Superior de la Federación me entregó los documentos que tenía y entonces me empezaron a llegar otros documentos de manera anónima, diciéndome las irregularidades que existían con la Estela de Luz.


