Urge pelea de “tú a tú”


Félix Fuentes

Al PRI y a su único prospecto a la Presidencia de la República, Enrique Peña Nieto, les pegan con todo dirigentes y precandidatos del PAN e igual hacen los partidos de izquierda encabezados por Andrés Manuel López Obrador, sin ofrecer respuestas inmediatas.

Si es verdad que Humberto Moreira es responsable del cuantioso endeudamiento de Coahuila, la dirigencia priista lo dejó morir. En ese manejo de los préstamos hasta por 3 mil millones de pesos participaron funcionarios de la Secretaría de Hacienda cuando era titular de esa dependencia Ernesto Cordero, a quien nada ha dicho el PRI de ese asunto.

Cordero se ufanó de ser el primero en denunciar el paquete de deudas coahuilense. Lo hizo porque sabía que empleados bajo sus órdenes avalaron los préstamos a Moreira. Sin embargo, los del PRI se quedaron callados antes y después de la caída de su líder.

Al ex gobernador Peña Nieto nada le perdonan. Con los títulos de los tres libros que no mencionó y el término “prole”, dicho por su hija, ya se lo acaban. También lo han agredido porque no habla bien el inglés, o porque mantiene contactos con Arturo Montiel, quien fue su jefe, o porque permitió la presencia del “góber precioso”, el poblano Mario Marín, en un mitin del PRI.

Y la dirigencia tricolor, hoy encabezada por Pedro Joaquín Coldwell, no da señales de su existencia. Permanece callada ante el clima de inseguridad y los ríos de sangre que corren por el país, con más de 50 mil muertos relacionados con el narcotráfico en este sexenio.

Poco o nada importó a Coldwell el gasto insolente del gobierno de Felipe Calderón por más de mil millones de pesos en el estúpido monumento sexenal llamado Estela de Luz. Con ese dinero se hubiesen construido escuelas y hospitales, o dar de comer y abrigo a los infelices tarahumaras que se lanzan a los precipicios, agobiados por el hambre y el frío.

En esto no ponen énfasis ciertos medios y comentaristas dedicados por encargo a golpear al PRI y a Peña Nieto. ¿Es acaso de mayor importancia no recordar los títulos de tres libros que hacer dispendios millonarios para satisfacer el ego con tonterías como la Estela de Luz?

Tampoco el comité encabezado por Coldwell sale al paso de López Obrador, a quien le da por hacer chistes como el de querer debatir con Peña Nieto “sin chicharito”, y luego ufanarse de que, si la izquierda no gana la mayoría en el Congreso, él hará las reformas desde el Ejecutivo.

Con este comentario se presenta El Peje tal cual, como ente autoritario y despojado de la piel de oveja que pretende mostrar en un segundo intento por ser presidente de la república. Como dicen algunos empresarios, el tabasqueño no cambiará y ya ofrece signos de resentimiento social.

Los panistas callan porque Calderón ha pasado sobre el Congreso mediante la promulgación de varios decretos, ante su incapacidad para concertar con diputados y senadores las reformas necesarias, como una ley fiscal integral mediante la cual todos paguemos impuestos, y no insistir en una laboral al estilo “gringo” para pagar por horas a los trabajadores y cancelarles sus prestaciones.

Urgen las respuestas del priismo, a fin de entablar una pelea de tú a tú, en vez de recibir una cachetada y esperar la segunda. Al menos debe pensar en el futuro del país, visto el caos de pobreza y miedo padecido por la mayoría de los mexicanos.