La cultura china se despide del Año del Conejo y recibe, este lunes, el Año del Dragón, el más esperado y temido de los 12 animales que forman su calendario lunar, ocasión que reúne a la mayoría de las familias en la fiesta más celebrada en Oriente.

Este animal, el único ser mitológico de los 12 que componen el horóscopo chino, se cree que trae buena suerte.

Se dice que los nacidos bajo este signo son personas de mucha energía, coraje, entusiastas e innovadores. Famosos dragones son Beethoven, Bill Gates, Paul McCartney o el “dragón de las artes marciales” Bruce Lee.

Según los astrólogos orientales, el año del dragón no será tan conflictivo como 2011, y, en cambio, será una buena época para hacer reformas, progresos y cambios.

Será beneficioso para el medio ambiente, porque está compuesto de agua y tierra. Es un año recomendable para casarse y tener hijos, o para iniciar cualquier actividad nueva, ya que el dragón siempre trae suerte y felicidad, según los chinos.

Sin embargo, por esa misma composición de agua y tierra, los adivinos también predicen que en él habrá desastres naturales, como terremotos e inundaciones.

Esperan el nuevo año con una mezcla de ilusión, pero también con cautela.

Como cada año, la fiesta más importante en China origina el desplazamiento de cientos de millones de chinos que acostumbran a reunirse con su familia: desde el 8 de enero hasta el 16 de febrero, se calcula que en el país habrá más de 3.160 millones de desplazamientos.

La fiesta está rodeada de muchos rituales, especialmente en la mesa, donde se recibe el año con una cena que suele ser un banquete de mariscos, jiaozi (raviolis, que representan los buenos deseos), y yuanxiao (bolas dulces de masa de arroz rellenas con sésamo, nueces o frijoles, que simbolizan la reunión familiar).

El día del Año Nuevo da comienzo a dos semanas de festejos (la llamada Fiesta de la Primavera), que terminarán con el Festival de las Linternas, celebración con cantos, bailes y espectáculos de faroles que este año cae el 6 de febrero.