No se quema, ni se agota, ni se deja derrotar

Guadalupe Loaeza

Si yo fuera panista (como lo fue mi padre, Enrique M. Loaeza, fundador del Partido Acción Nacional en 1939), sin dudarlo votaría por la única mujer candidata a la Presidencia de la República para las elecciones del 2012, Josefina Vázquez Mota. Si yo fuera asesora política del gabinete de Felipe Calderón, le diría: “Señor presidente, no se haga bolas. Tiene usted que apoyar a Vázquez Mota. Las mujeres la adoran, los hombres la admiran y a las nuevas generaciones que por vez primera votarán les entusiasma pensar en una mujer como presidenta. Además, piense, señor presidente, que su triunfo será una espléndida oportunidad para alejar a la Maestra del magisterio”.

Por más adversa y tirante que sea la situación en que se encuentre, la ahora candidata para la Presidencia del PAN siempre procura sonreír. Así de sonriente aparece, precisamente, en la portada (de fondo azul) de su nuevo libro Nuestra oportunidad. Un México para todos, de la editorial Aguilar. Está igualita a como es ella. Igual de jovial y cálida. Sus ojos risueños parecen decirnos:  “Aquí estoy… lista para cualquier desafío. Aquí estoy para confrontar a los detractores de mi partido, que no quieren que esté. Y aquí estoy para seguir luchando por una ciudadanía más participativa y crítica”.

En el primer capítulo, “Un México para todos”, de la obra de Josefina, la cual contiene 22 entrevistas con líderes internacionales como César Alierta, José María Aznar, Michelle Bachelet, Marcel Biato, Emilio Butragueño, Laura Chinchilla, Jeffrey Davidow, César Gaviria, Felipe González, Rebeca Grynspan, Enrique Iglesias, Ricardo Lagos, Francisco Luzón, Rosario Marín, Carlos Mesa, Luis Alberto Moreno, Andrés Oppenheimer, Rodrigo Rato, Condoleezza Rice, Julio María Sanguinetti, Alvaro Uribe y Joaquín Villalobos, la autora nos habla por separado sobre qué significa la ciudadanía social, la ciudadanía segura, la ciudadanía económica; la sustentable, la responsable y la política.

“Nuestra democracia representativa —dice— se sustenta en el sistema de partidos. En ese marco, es urgente atender el reclamo de los ciudadanos por transformar estos institutos políticos en organizaciones más representativas, más democráticas, más transparentes, abiertas a la participación ciudadana y sujetas al escrutinio público”.

He aquí lo que escribió Josefina, en la página 41 de su libro Nuestra oportunidad, presentado en el Museo de la Tolerancia en noviembre del año pasado.

¿Por qué referirme de una forma tan entusiasta a Vázquez Mota? ¿Acaso no se trata de una política de un partido que no ha sabido gobernar y cuya ideología prácticamente no comparto? En primer lugar, porque la conozco desde hace muchos años, porque he seguido muy de cerca su trayectoria y porque Josefina Vázquez Mota es una política in-com-bus-ti-ble, es decir, no se quema, no se deja derrotar y mucho menos se agota…