¿Josefina Vázquez Mota tiene ese perfil?
Sorprende la suciedad, la doble moralidad y el doble discurso que salió de la casa azul; hay tantas pruebas de ello que tanto los de adentro, como los de afuera, coinciden en que aprendieron con rapidez todas las artimañas priistas que siempre combatieron cuando fueron oposición.
Debemos reconocer que la campaña interna del PAN para seleccionar a su candidato presidencial estuvo llena de lodo en todos los niveles, prevaleció la guerra sucia de los tres contendientes, tuvo la intervención del Estado, de los miembros del gabinete y de sus gobernadores a favor de Ernesto Cordero siendo la consigna —todos con todo en contra de Josefina Vázquez Mota—, hubo cazamapaches, dádivas aquí y allá, compra de votos, acarreos, espionaje telefónico, toda clase de descalificaciones y acusaciones hasta se lucieron en la PGR, enseñando el cobre y al fin de cuentas todo terminó.
Hoy vuelven a ser los mejores amigos, muy bien portados y todos felicitando a Josefina, solidarizándose con su proyecto, ofreciéndole su incondicional apoyo con una dosis de hipocresía jamás vista de sus cordiales enemigos de ayer.
Empieza la operación cicatriz y ahora todos juntos en contra de Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador, incluyendo al PPP (primer panista del país), que por cierto quedó demostrado que ya no controla el PAN; ahora existe en las filas azules “la hija desobediente”.
Josefina tiene muchas horas de vuelo, experiencia política, no se chupa el dedo y se dejará querer por todos, pues les será muy útiles para la contienda presidencial, todo el gabinete, sus gobernadores y en general todo el aparato de Estado, que aunque tuvo un fracaso más después del de Michoacán, levantó a Cordero de 8 puntos a 39, sirvió, aunque no lo suficiente y lo que queda claro es que Calderón va a la baja.
¡Que no se les olvide!: Josefina se dejará querer, hasta un día después de la elección y a partir de ahí empezará a marcar su sana distancia con Calderón y su equipo, sólo si gana la elección, que la tiene muy difícil.
A partir de hoy Josefina requiere de un cambio radical para enfrentar a Peña Nieto y a López Obrador, su muy suavecito estilo de hacer política tendrá que cambiar, si quiere convencer al electorado; siendo un encanto, feliz y de buenas intenciones, jamás provocará a las multitudes para ganarse su voto, ese perfil parece de una primera dama y no de una jefa de Estado. México requiere de una mujer de hierro para enfrentar los grandes desafíos. ¿Tendrá Josefina ese perfil?
Lo que queda claro es que por lo menos en apariencia en ninguno de los tres partidos —PRI, PRD y PAN— hubo ruptura, los dos suspirantes azules se alinearon a pesar de las descalificaciones y golpes bajos.
Enfrentar a Peña Nieto y a López Obrador no es tarea fácil, sobre todo el primero, que lleva una preferencia electoral muy difícil de remontar, con la maquinaria priista, que sin duda alguna es la más experimentada del país, es una aplanadora, sus resultados están a la vista, el PRI será difícil de vencer.
El Justiciero
