Volver a Empezar, pluralidad nacional

 

Manuel Espino

Gran parte del destino nacional se define en el acto cívico de votar. Se trata de un hecho que debe ser tomado con la mayor consideración, jamás a la ligera. Brindar nuestro apoyo a un candidato, sobre todo en un proceso presidencial, es más que un derecho, se trata de una responsabilidad conpeso político e histórico de la mayor trascendencia.

Cuando dicha responsabilidad es asumida por un grupo de mexicanos que se distingue por su pluralidad y su compromiso con el bienestar superior de la patria, como es Volver a Empezar, es indispensable desarrollar un proceso de toma de decisiones blindado ante visiones ideológicas excluyentes, arribismos políticos o partidarismos.

Por ello, las decisiones de Volver a Empezar se toman con base en debates responsables y francos. Aquí no hay imposición, hay deliberación. Aquí no hay aplastamiento, hay convencimiento.

Meses atrás, establecimos que habríamos de escuchar las propuestas de todos los partidos, con ánimo tolerante e incluyente, con la genuina intención de encontrar coincidencias en el terreno superior de la lucha por el bienestar de la patria.

En congruencia, recibimos en nuestra Asamblea Nacional de Líderes a representantes del más alto nivel de dos de los precandidatos a la Presidencia de la república, Andrés Manuel López Obrador y Enrique Peña Nieto.

Aprecio cabalmente que, aun cuando fueron invitados de último momento, tuvieron la disposición para ir a nuestra reunión y generar un espacio de diálogo y de contraste de ideas.

No puedo sino lamentar que ¾aun cuando fue invitada en las mismas condiciones que sus compañeros precandidatos¾ Josefina Vázquez Mota no enviara representante alguno. Tampoco lo hizo el CEN del PAN, a pesar de que su presidente, Gustavo Madero, fue debidamente informado.

Acuerdos

Una vez que escuchamos a estos representantes, asumimos el compromiso de invitar a nuestra Asamblea Nacional de Líderes a los propios precandidatos a la Presidencia de la República, con la finalidad de celebrar diálogos con ellos en el mes de marzo.

Una vez que escuchemos su propuestas y sus plataformas, durante la tercera semana de marzo Volver a Empezar resolverá colectivamente a quién apoyar, con visión de país y no de coyuntura.

Este proceso de toma de decisiones es largo y complejo, pero sólo así puede ser debido a que se rige por reglas democráticas y persigue fines superiores.

De hecho, cuando los criterios a seguir ¾que no son los nuestros¾ son la afinidad ideológica, la conveniencia económica o la obtención de espacios de poder, este tipo de decisiones son sencillas. Es el actuar con visión de Estado lo que nos ha obligado a seguir este proceso que lleva ya varios meses.

En lo personal, es mucho lo que quiero al PAN, aunque no a lo que hoy representan sus siglas. Pero quiero más a mi país y no deseo equivocarme otra vez.

Por ello, asumí con beneplácito la decisión colectiva de apoyar a personas y no a partidos, con la mira puesta en el bienestar nacional. Si al final del día resulta que Josefina Vázquez Mota se coloca en la misma sintonía, habré de apoyarla. Pero si no es con ella, seguro será con México.

Decisión plural

Hasta el momento, hoy se agrupan en el padrón de Volver a Empezar más de 230 mil ciudadanos, en sus agrupaciones adherentes casi 300 mil y esperamos llegar a los 700 mil en el mes de mayo. Cuando se reúne un tan grande número de conciencias libres, hay de todo, menos uniformidad de pensamiento.

Volver a Empezar es un movimiento tan plural, tan rico en ideas y tan diverso como la patria misma. En nuestras filas hay personas de todos los partidos y también otras que no militan en ninguno, pero participan con plena vocación democrática.

Es esta riqueza de ideas lo que habrá de asegurar que la decisión asumida por Volver a Empezar sea similar a la que tome la sociedad mexicana, pues más que cualquier partido en lo individual, Volver a Empezar es un nítido espejo de la pluralidad nacional.

www.twitter.com/ManuelEspino

manuespino@hotmail.com