Vicente Francisco Torres
Hace cinco años, el doctor Ricardo Vigueras, fundador de la Maestría en Cultura e Investigación Literaria de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, tuvo a bien invitarme a impartir un curso de narrativa policiaca mexicana. Uno de los alumnos de ese grupo excepcional era el poeta Agustín García Delgado. Hombre culto y dado a aventurar sus propias ideas, Agustín acabó por escribir el libro que hoy comento, Dandismo y asesinato estético en Ensayo de un crimen (Ficticia / Instituto Chihuahuense de Cultura, 2011), que me permite incurrir en el lugar común: los alumnos aventajados siempre superan al maestro. Me simpatiza que en este libro no se acuda a los tecnicismos tan de moda en los estudios literarios, sino se opte por decir las cosas con palabras que cualquier persona, medianamente informada, pueda entender. De aquí que la obra circule en librerías y no esté condenada a las bodegas universitarias.
Agustín estudia la novela de Rodolfo Usigli como una contribución al tema del asesinato estético y de la elegancia del flaneur y del dandy que observamos en la versión libresca de Ensayo de un crimen, pero también en la película que hizo Buñuel. Dije arriba que Agustín García tiene aportaciones. Una de ellas es la de afiliar la novela de Usigli no sólo a Del asesinato considerado como una de las bellas artes, de Thomas de Quincey, sino también la emparienta con El crimen de Lord Arturo Saville, de Óscar Wilde. Llega incluso a plantear la posibilidad de que a Jack el Destripador no fuera ajena la lectura del libro de Thomas de Quincey.
García Delgado no elude el repaso histórico del género policial y de la novela negra, pero también indaga en la posible relación entre crímenes reales y novelas policiacas, que nos ponen en la pista de estadísticas curiosas que hablan, para citar un caso, de la relación que existe entre falta de ortografía y mentalidades violentas y criminales.
Concuerdo con su conclusión de que la novela de Usigli tiene elementos de la novela policial clásica y de la negra, pero finalmente se yergue como una novela sin adjetivos.
Otra de las tareas que le dan originalidad a la investigación de García Delgado es que pudo acceder al manuscrito de Ensayo de un crimen, que se encuentra en Ohio. Dandismo y asesinato estético… consuma el anhelo de todo investigador: dejar el conocimiento un paso más delante de donde lo encontró.
