Entrevista a Elio Masferrer/Presidente de la Asociación  Latinoamericana para el Estudio de las Religiones

Irma Ortiz

El arribo del papa Benedicto XVI a México este 23 de marzo se da en condiciones totalmente contrarias a las que tuvo en su última visita a nuestro país su predecesor Juan Pablo II —el 30 de julio de 2002—, donde el carisma del Papa mediático provocaba explosiones de fervor entre la población.

El llamado “Papa mexicano”, quien hoy se sabe conocía de los abusos del fundador de los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel, y sin embargo los toleró y lo protegió, al igual que Joseph Ratzinger, quien en ese entonces fuera prefecto para la Doctrina de la Fe, tal como lo señala José Barba, catedrático del ITAM y quien fuera una de las víctimas de Maciel.

Benedicto XVI —quien en abril cumplirá 85 años— acude a Guanajuato, un estado “protegido” no sólo por las fuerzas del orden, sino por las propias autoridades eclesiásticas quienes se aseguran de controlar cualquier tipo de protesta, en especial por la falta de respuesta a las denuncias sobre la pederastia y la impunidad de autoridades eclesiásticas.

Ratzinger acude a México y posteriormente a Cuba, en busca de apoyo a su imagen para fortalecer su posición en el Vaticano, para así enfrentar a la Curia Romana y a los temidos Vatileaks —filtraciones internas— que buscan influir en la sucesión papal y que han dado a conocer las redes de corrupción, nepotismo y amiguismo existentes en el Vaticano.

Elio Masferrer, presidente de la Asociación Latinoamericana para el Estudio de las Religiones, habla a Siempre! sobre la figura de Benedicto XVI y del contexto de su visita a México.

¿Quién es Joseph Ratzinger? ¿Cuál es su pensamiento teológico?

Ratzinger es un hombre oportunista, porque no vamos hablar del pasado, que si entró a la SS nazi, que es un “tache”, incluso podríamos decir que son errores de juventud. Tenía 17 años, estaba terminando la guerra pero podría haber entrado al ejército alemán y no necesariamente al ejército privado nazi, pero bueno, tenía 17 años.

Es interesante que en su biografía no se habla nada del Holocausto, pareciera que estaba en una burbuja, y eso llama la atención. Como sacerdote, ya ordenado, él colabora con el equipo de teólogos del Concilio Vaticano II, con Pierre Teilhard y todos los teóricos del cambio de la Iglesia.

Luego se da cuenta de que las corrientes conservadoras van a eliminar o a derrotar las innovaciones del Vaticano II, da una vuelta en el aire y se pone en contra de lo que había afirmado, incluso le han sacado recientemente un documento que firmó como teólogo planteando eliminar el celibato sacerdotal.

Después ve que los vientos conservadores van por otro lado y se hace conservador, es un hombre que va muy de acuerdo a como cambia del viento y esto se ve ahora con la pederastia clerical.

Estados Unidos, Canadá y algunos países de Europa están ahogados con la pederastia y no la pueden ocultar. Ahí aparece como defendiendo a las víctimas de la pederastia y simultáneamente aquí en México y España, donde las respectivas Conferencias Episcopales no le quiere mover al asunto —aunque eso no quiere decir que no haya problemas de pederastia—, se hace guaje.

Ratzinger supo serpentear entre los pasillos del Vaticano y de la Curia Romana, supo cómo decirle a cada quien lo que quería escuchar y así llegó a Papa.

Dogmático, conservador

Pero podría ser progresista si ganan los progresistas. Ahora le conviene más ser conservador, dogmático y lo es de verdad porque en un acto fascista le ha prohibido hablar, dar clases y corrió de las universidades católicas a cerca de 300 teólogos y no es poca cosa. Incluso obligó a renunciar a otros teólogos ya que no le gustaba su línea, que es sumamente autoritaria, y no le interesa ningún tipo de cambio.

Alza la voz para hablar de la predominancia de la Iglesia católica frente a otras religiones.

Es lo más leve, por ejemplo la actitud provocativa que tuvo en su momento en contra del Islam. El Islam es una religión muy compleja y, en mi opinión, es mucho más prudente dejar que evolucione internamente y que cuando es agredida desde afuera, se genera un espíritu de cuerpo donde terminan fortaleciéndose los más conservadores. A Ratzinger no le interesa que haya ningún tipo de evolución positiva dentro del Islam y cuando ha podido ha lanzado agresiones gratuitas.
Otro aspecto, lo que se llama el Diálogo entre las religiones, es imposible que hoy se pretenda que alguien piense que va a poder imponer su propuesta religiosa a todo el mundo.

Hay corrientes que dicen que la divinidad se presenta en forma diferente en distintas partes, según su cultura. En esa perspectiva los budistas, el mismo Islam, los judíos o los cristianos o católicos podemos decir que se reconocerían como parte del plan de Dios. En esa perspectiva sólo de esa manera se puede empezar a dialogar entre las religiones, no plantear “ven y conviértete a la mía porque la tuya es falsa”,  esta corriente del diálogo de las religiones fue muy reprimida por Ratzinger.

Un ejemplo, por un lado dice que va a negociar con los anglicanos y por otra parte les ofrece que se conviertan al catolicismo, pasando por encima de la autoridad anglicana con la que se está reuniendo simultáneamente, verdaderamente es poco serio.

¿En qué momento llega Ratzinger a la Iglesia?

Lo que sucedía es que Juan Pablo II no se dedicó a las cuestiones internas de la Iglesia, no le interesaba la Curia sino que dejó a Ratzinger para que controlara la Curia Romana y él se dedicó a hacer su estrategia pastoral, a hacer sus cosas.
Entonces Ratzinger llega de alguna manera apalancado por distintas facciones de la Curia Romana. El problema es que, como le promete cosas a todos, ahora está en la situación de que todos estos sectores de la Curia le exigen que les cumpla y vaya usted a saber que les prometió.

Como no cumple, le hacen los famosos Vatileaks, las filtraciones de que va a renunciar, que va abdicar, que se va a morir; balconean cuestiones relativas al lavado de dinero. Está el último escándalo de que corrieron al gobernador del Estado Vaticano porque ese sí ahorraba dinero, evitaba las tranzas y entonces lo mandaron de nuncio a Washington. Se están dando con todo, hay filtraciones, incluso se va a presentar un libro sobre Marcial Maciel, en que manejan más de 200 expedientes en contra de éste.

Evidentemente ya no son patadas bajo la mesa sino golpes públicos, es una situación de pérdida de control muy grande en la Curia, porque además Ratzinger casi tiene 85 años y mal que mal, todo el mundo le apuesta a que nadie lo quiere, pero ahí se queda.

¿Qué fuerza tiene Ratzinger?, ¿qué representa para la Iglesia?

Ratzinger está muy débil en este momento, el problema que tiene es que la Iglesia también está muy debilitada, ya perdió mucha credibilidad. El ha tratado de recuperarla, por ejemplo hace un mes hizo un simposio en Roma para evitar la pederastia clerical y señaló que ahora sí se va a controlar la situación, pero simultáneamente resulta que ya el escándalo está por encima de la mesa.

En el caso de México no va a recibir a las víctimas de los pederastas; ¿por qué no los va a recibir? Por instrucciones de la Iglesia católica mexicana que no quiere abordar el tema, porque tiene miedo de que le estalle el asunto, no poder controlarlo y además porque no sólo hay sacerdotes involucrados en el problema de la pederastia sino también obispos. Evidentemente nadie quiere quedar balconeado y entonces no existe el problema, ésa es la estrategia. Como tú dices cosas distintas a la mía, te callas y si no te callas, te corro. La Iglesia no quiere tocar el tema aunque hace un mes dijo que era un problema estratégico, ahora los mexicanos no quieren, entonces tampoco existe.

Es negar la realidad, porque en definitiva todo el mundo vio el documental Cordero de Dios, donde un joven acusa e incluso encara con una cámara oculta al sacerdote que abusó de él. Todo el mundo lo vio; entonces, hacer como que no existe el problema, es absurdo. Lo mismo las cosas de Marcial Maciel porque hay un grupo de empresarios que pone mucho dinero a la Iglesia católica, no quieren tocar el tema de Maciel porque ese grupo de empresarios son socios de la Legión de Cristo, eso es lo que hay que entender.

Hay una nota muy interesante en el periódico Reforma en la columna de Roberto Zamarripa donde dice cosas duras sobre estos empresarios que son socios de la Legión.

Zamarripa expone en su artículo titulado “¡Cuánta suciedad!” en el diario Reforma del pasado 19 de marzo:‰ “Acaso será cierto que hacer justicia a los ex Legionarios agraviados desnudaría las complicidades recubiertas de mentiras y engaños, de lavados de dinero compensados con recibos de donación o certificados de exenciones fiscales…

“…Acaso Ratzinger ya no repetirá en México las palabras que dijo en Roma durante la Semana Santa del 2005, días antes de ser electo Papa por los cardenales: “¡Cuánta suciedad hay en la Iglesia y entre los que, por su sacerdocio, deberían estar entregados al Redentor!”.

Visita a México

Ratzinger no puede ir a ningún país de América Latina excepto México y Cuba. Los países más católicos de América Latina son, en este orden: Ecuador, Paraguay, cuyos presidentes son cuadros de la Teología de la Liberación Latinoamericana, Correa y Lugo. El tercero es Venezuela: Hugo Chávez que está peleado con la Conferencia y es probable que vuelva a ganar las elecciones; Colombia, ahí la Iglesia ha cuestionado los abusos de derechos humanos de Santos y de Uribe. En Perú y Bolivia, los gobernantes reivindican las religiones nativas, prehispánicas, Evo Morales y Ollanta Humala.

En Argentina hay un conflicto muy serio por el papel que tuvo la Iglesia católica al apoyar el proceso militar, apoyó la desaparición de personas e incluso estuvoinvolucrada en el tráfico de niños robados a los asesinados por los militares. En Uruguay que ni se aparezca, los católicos son menos de la mitad de la población. En Chile, los evangélicos son más de 30 por ciento de la población y el descrédito que tiene el presidente Piñeira, que de alguna mantiene las posiciones de Pinochet.

En Centroamérica los evangélicos realmente son más de la mitad de la población, los únicos países que le quedan son México y Cuba. Simplemente los cubanos mientras vaya alguien a decir que está en contra del bloqueo de los Estados Unidos, lo van a recibir así sea quien sea. Le queda quizá República Dominicana.

Realmente el Papa —para frenar el conflicto interno que tiene con la Curia Romana— necesita decir que tiene respaldo en alguna parte. En Brasil, el crecimiento de los evangélicos es muy grande, se calcula que más de un tercio de la población es evangélica y, para acabarla, mientras que Lula es católico, Dilma Rousseff, la actual presidenta del país más importante de América Latina, viene de la izquierda marxista. No tiene ningún interés en sacarse una foto con el Papa, ella tiene un fuerte apoyo evangélico que podría perderlo si la ven coqueteando con el Papa, está frito.

Hay un retroceso del peso político de la Iglesia católica a nivel americano impresionante, y México no es la excepción. La única posibilidad de oxígeno es Guanajuato, tiene 93.7 por ciento de católicos, es la entidad con más porcentaje de católicos en el país, lo que no quiere decir que no haya evangélicos, hay bastantes y muchas veces no se atreven a dar su identidad porque según la Conapred, el área metropolitana de León es el ámbito que tiene el mayor porcentaje de discriminación religiosa, debido al crecimiento de los evangélicos.

Su visita se da luego de las reformas al artículo 24 constitucional.

El asunto es muy simple, el nuncio apostólico es un experto en hacer lobby, hombre muy inteligente formado en la diplomacia vaticana. El nuncio recorrió 3 veces el país, habló con todos los obispos y los gobernadores,  negoció el apoyo de la Iglesia en cada estado a cambio de que ese gobernador reciba el apoyo de la Iglesia a nivel de elecciones municipales y estatales, para que dieran instrucciones a sus senadores y diputados de cambiar el artículo 24.

El nuncio es un hombre muy inteligente y diplomático muy particular, porque evidentemente se mete en cuestiones internas del país en forma escandalosa. Esa es la razón por la cual se cambió el 24 prácticamente sin que nadie respirara.
¿Cuál es hoy el problema que tienen los políticos y particularmente el PRI? Ese partido siempre tuvo una imagen anticlerical, liberal; ahora su candidato, el señor Peña Nieto, es graduado de la Universidad Panamericana, una universidad del Opus Dei, quiere conseguir el voto conservador desencantado del PAN y parte de su estrategia para lograrlo es justamente hacer reformas a la Constitución.

Lo que quizá no se da cuenta y creo que a un sector del PRI sí lo tiene muy preocupado, es que puede que ganen el voto de católicos desencantados del PAN coqueteando con la Iglesia y con el Papa —como ya lo hicieron en materia de aborto— pero están perdiendo el voto anticlerical, el sufragio de los católicos más o menos progresistas y el de los evangélicos, que le tienen mucho miedo a la reforma porque tienen muy claro que ésta apunta a la introducción de la educación religiosa católica en las escuelas públicas, es lo que le interesa a la Iglesia. Habrá que ver qué hacen con la cobija, si se tapan la cabeza o se tapan los pies.