TEATRO
Gonzalo Valdés Medellín
El gran musical mexicano ¡Si nos dejan! rindió tributo a la más grande estrella del espectáculo nacional: la señora Silvia Pinal. El Teatro 2 del Centro Cultural Telmex se vistió de gala con la presencia de esta máxima figura de los escenarios mexicanos, quien recibió un merecido homenaje a su inigualable trayectoria, antecedido de una serenata que le organizó el elenco del musical. Visiblemente emocionada, Silvia Pinal felicitó a toda la compañía por lo que ella denominó “una maravillosa” puesta en escena, y agradeció el homenaje que, subrayó, no olvidará nunca. La productora Ocesa externó que “desde su estreno, hace casi seis meses, el público y la prensa coincidieron en señalar que ¡Si nos dejan! es un montaje que enaltece lo mejor de México. Y qué mejor manera de reiterarlo, que hacer un Reconocimiento a la inigualable trayectoria de la más grande estrella del firmamento artístico nacional, en una noche a la que hemos titulado: Serenata a doña Silvia Pinal. Y es que la trayectoria de Silvia Pinal es tan vasta que los calificativos para ella se acumulan: versátil, sólida, constante, exitosa, internacional, en una palabra: maravillosa. Y vean si no: la señora Pinal estudió la carrera de arte dramático en Bellas Artes, y tuvo maestros de la talla de Clementina Otero. Y fue ahí donde tuvo sus primeros acercamientos a las tablas. Sueño de una noche de verano, Nuestra Natacha y Los caprichos de Goya, fueron algunas de las obras en las que participó en sus años escolares. Del teatro, Silvia saltaría al cine, que fue el medio que la lanzó al estrellato. Su primera película, Bamba, la hizo con apenas 18 años. A este largometraje le siguieron El Pecado de Laura, Escuela para Casadas, La Mujer que yo Perdí, Azahares para tu Boda, El Amor no es Ciego, El Rey del Barrio, La Marca del Zorrillo (estas dos últimas al lado de Germán Valdés Tin Tan), y Puerta joven, junto a Mario Moreno Cantinflas. Ya como una estrella joven del cine, protagoniza La Estatua de Carne, Mujer de Medianoche, El Vendedor de Muñecas, La Adúltera y El Hombre que me Gusta. En 1952 recibe el primer Ariel de su carrera por su participación en el largometraje Un Rincón Cerca del Cielo, mismo premio que ganaría dos veces más en 1955 y 1956 por las películas Locura Pasional y La Dulce Enemiga, respectivamente. Después protagoniza Un Extraño en la Escalera al lado de Arturo de Córdova y junto a Pedro Infante actúa en Ahora Soy Rico y el clásico del cine nacional El Inocente. Pero el cine no la hizo olvidarse de su primer amor: el teatro. Y permanentemente su nombre estaba en las marquesinas, con obras como El gallinero, Fausto y Margarita, Don Juan Tenorio, El cuadrante de la soledad, Anna Christie y su primer gran éxito teatral: La sed, en la que compartía el escenario con el argentino Pedro López Lagar y con Ernesto Alonso. Después vendría su incursión en el género teatral que más le gusta, la comedia musical, con el estreno en México de Ring ring llama el amor —considerado por los expertos, como el primer musical propiamente dicho que se presentó en nuestro país—, a la que siguieron grandes triunfos de La Pinal, como Irma la Dulce, Cualquier miércoles —con la que inauguro el teatro Manolo Fábregas, al lado de don Fernando Soler y el mismo Manolo—, o Los diálogos, de Salvador Novo, que presentó en el entonces flamante teatro de la Ciudadela. La década de los sesenta es una época igualmente importante para la señora Pinal, ya que además de seguir con su participación regular dentro del séptimo arte con películas como Maribel y la extraña familia, Buenas ooches Año Nuevo, Los cuervos están de luto, Juego peligroso y Los cañones de San Sebastián e incursiona en la televisión vía la serie Los Caudillos. En el terreno internacional trabaja con uno de los directores más importantes del mundo: Luis Buñuel, para quien protagoniza las cintas Viridiana (la cual ganó la Palma de Oro del Festival de Cannes), El ángel exterminador y Simón del desierto. En el ámbito nacional doña Silvia participó en dos largometrajes con los cuales revitalizaría el cariño hacia ella del público mexicano: María Isabel y su segunda parte El Amor de María Isabel. Posteriormente protagonizó largometrajes como El Cuerpazo del delito, La mujer de oro, Los novios, Secreto de confesión, Las mariposas disecadas y Divinas palabras. Además, en la pantalla casera estelariza la telenovela ¿Quién?, a la par de su programa de espectáculos Silvia y Enrique, al lado de su entonces esposo Enrique Guzmán, y La revista increíble de Silvia Pinal. Por esa misma época estrena el musical con el que sin duda el público la identifica más plenamente: Mame, que repondría en dos ocasiones más, la más reciente para estrenar el teatro que por un tiempo llevó su nombre. Otros de los montajes por los que se le recuerda gratamente son: ¡Hello Dolly!, Anna Karenina, La señorita de Tacna, El año próximo a la misma hora y Leticia y Amoricia, con la cual inauguró su teatro, el Diego Rivera. Después, protagonizó en tv Y ahora ¿qué?, Mañana es primavera y Eclipse así como las cintas El niño de su mamá, El canto de la cigarra, Carlota: amor es… veneno y Dos y dos: cinco. Asimismo ha combinado su carrera artística con la política: fue Secretaria General de la andi y actualmente lo es de la anda. Durante su matrimonio con el ex gobernador de Tlaxcala, Tulio Hernández, encabezó el dif de ese estado; y ha sido asambleísta, diputada federal y senadora por el pri. A la par de todo esto regresó al cine en 1992 después de diez años de ausencia con Modelo Antiguo. Su más reciente aparición en el séptimo arte fue en el 2003 al protagonizar Ya no los hacen como antes. Después de esto se refugió en la televisión con participaciones especiales en telenovelas. Sus trabajos más recientes son una breve participación en Amor sin maquillaje y un personaje capital en Soy tu dueño, al lado de Lucero y Fernando Colunga. La producción televisiva es otra de las vertientes de su versátil carrera: ha producido diversas telenovelas, muchos de los programas en los que ha participado como conductora; décadas tuvo al aire Mujer, casos de la vida real. Luego de casi quince años de ausencia en los escenarios capitalinos, con Gypsy, y más de cinco en el país con Debiera Haber obispas, la señora Silvia Pinal regresó a la escena mexicana vía Adorables Enemigas, con la cual triunfó durante cuatrocientas representaciones. Hoy el musical ¡Si nos dejan! le rinde un merecido homenaje con una tradicional Serenata. Gracias doña Silvia Pinal por su talento y su amor a México”. Trayectoria recopilada por Ocesa que nos hace aplaudir este Homenaje, esta Serenata a una de las figuras más relevantes de nuestro espectáculo: Silvia Pinal.
