Juan José Reyes

 

El antropólogo e historiador, y también poeta y novelista, Luis Barjau ha dado a conocer el fruto de una paciente y muy valiosa investigación suya que tendría dos efectos inmediatos, según creo. Los dos se refieren a la historiografía sobre la Conquista; el primero consiste en que Hernán Cortés pudo conocer muy pronto, en los albores mismos de su formidable empresa, datos básicos de la política y la religión de los indios a los que sometería, y en forma especial datos relativos al mito o la creencia de Quetzalcóatl. Se allegó Cortés tal información gracias a las revelaciones de dos personajes que traicionaron a Moctezuma, en busca de beneficios que el extremeño, por lo demás, no tardó nada en concederles: tierras y gubernaturas de esas tierras. Se trata, no cuesta trabajo verlo, de un acto de primitivo trapecismo político: si el rey no había muerto, era claro que no tardaría en hacerlo. Y el rey nuevo era el importante. La idea, aún no desaparecida, que aleja fatalmente todo cálculo malévolo o meramente convenenciero de las mentalidades y los espíritus indígenas tiene aquí buen material para tambalearse y caer. No sólo aquellos indios daban la bienvenida a nuevo jefe político sino que, en consecuencia, se adscribían en las fieles filas de la nueva religión. Quetzalcóatl se convertiría en un instrumento simbólico importante, que Cortés no tardaría en tener presente. El segundo efecto llega al corazón de la historiografía. Abundan las preguntas: ¿a qué se debió aquella suerte de traición temprana a Moctezuma? ¿Cómo fue la oposición de este último emperador a aquella revelación? ¿Cómo es que Cortés pudo dar beneficios a los infidentes aun en momentos muy incipientes de su aventura mexicana?

Barjau presenta la documentación original y la defensa de su autenticidad, hecha en el siglo xix por cuenta de José Fernando Ramírez, y traza, en un estudio apretado y completo, las preguntas y probables respuestas que salen delante de ellas. Abre pues el autor una línea muy rica en la historiografía mexicana, en este libro muy bonito, muy bien editado.

Luis Barjau, Hernán Cortés y Quetzalcóatl. Ediciones de El Tucán de Virginia / Instituto Nacional de Antropología e Historia / Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, México, 2011; 205 pp.